miércoles, 29 de septiembre de 2010

UNA NOCHE

Ella llega a la fiesta, nada formal, más bien una reunión de amigos y enseguida ya se fija por primera vez en él, que habla poco y participa menos de lo que sucede.
La cámara la capta nerviosamente, en un bucle de reencuadres que pretenden aprehender cada centímetro cuadrado de su cara, su pelo, sus gestos. No es una belleza, parece algo triste, quizá haya vivido más de lo que hubiese querido.
Escuchamos confusamente las conversaciones y también en algunos momentos se hace el silencio y sólo vemos su cara, primeros planos que procuran encontrar la intimidad, en un efecto de suspensión de la realidad que recuerda al arranque de "La captive" de Chantal Akerman, tan ambiguo; ya sospechamos por ese sólo dato que la mirada de él no es común.
Un gato se sube a sus hombros, inmediatamente se viene a la cabeza aquel del corto de Warhol, "Eat" diez años antes y algo ocurre; empieza a sonar una única y extraña nota, monocorde (ahora tan habitual en concursos y programas de televisión para crear ambientes tensos), que anuncia ese vínculo que se ha creado y que sonará ya toda la proyección.
En un momento, la charla se desplaza más al fondo del encuadre, todos sentados en sofás. Ella lo mira de reojo a él, que no se ha movido de su posición y ahora parece que casi trate de contar el número de veces que ella vuelve la cabeza, con disimulo o abiertamente, en su dirección.  De repente ella se levanta y viene a sentarse a su lado; conversa y le da fuego.
Se abre el plano y por la izquierda del encuadre alguien le da a él sus muletas: la fiesta se termina y es hora de volver a casa. Ella, ya de pie, mantiene el gesto de interés, no sabe él si por cortesía o por valentía pero cuando él se ofrece para llevarla en su coche, retándola, ella acepta, un poco aturdida.
Corte al exterior del coche. Se despiden y el dice que la llamará. Ella acepta, más tranquila, sin gente ni necesidad de quedar bien delante de nadie. Se pierde en la noche.
Han pasado diecisiete minutos.
Sí, es difícil olvidar la impresionante apertura de "Behindert", el tercer largo (segundo en Alemania) de Stephen Dwoskin, pero quizá sea necesario para valorarlo justamente tanto olvidarse de la condición física de su autor (que ni esconde - desde el mismo título - pero que ni esgrime ni mucho menos aprovecha: sólo mira desde ella sin poder desprenderse de sus impedimentos) como de la vitola de artista de culto independiente que le persigue desde que sus obras se dieron a conocer al gran publico hace unos años, destapando para enojo de algunos a uno de esos llamados secretos mejor guardados del cine neoyorkino, con mezcla, como todo lo de allí; en este caso, rusa e inglesa.
Simplemente asombrarse con lo que se ve.
Porque entrelazadas sus imágenes y sus silencios con los de "Scener ur ett äktenskap" de Ingmar Bergman - rodada un poco antes y que aportaría además al conjunto sus largas reflexiones que ponen palabras a lo que Dwoskin a veces sólo bosqueja - tendríamos uno de esos grandes conglomerados fílmicos que definen hasta dónde ha podido llegar el cine en su intento de diseccionar el muy complicado mundo de las relaciones de pareja.
La mirada de Dwoskin, privada y casi furtiva de sí mismo, en principio no debería servir de mucho a nadie más que a él, con el agravante de que además en el film se habla muy poco y se adivina más que se deduce lo que pasa escrutando el rostro de ella: los momentos de ilusión, felicidad, de duda, de culpabilidad, de hastío o abandono, sin que el recorrido sea lineal y cabiendo la posibilidad de que estemos totalmente equivocados incluso con lo que nos parecen certezas.
Pero algo universal y penetrante hay en todo lo que recoge su cámara, quizá involuntario y hasta más ético que estético, a pesar de sus audacias formales. Los rojos y los naranjas que rápidamente se buscan en la memoria como de Bacon, Hopper o Antonioni poco parecen querer comunicar más allá de iluminar esa tentativa mezcla de respeto a su libertad y demanda constante de respuestas que Dwoskin practica sobre su actriz, en muchos momentos, celosa de su intimidad.
Causa vértigo el discurrir de las imágenes, que algo tienen impregnadas de esa carga mórbida o impúdica que trae a cuestas el cine desde que se propuso arrancar la verdad, revelar la intimidad, quitar las máscaras de las caras de sus personajes para que por fin expresen algo que callaban, desde Griffith a Jean-Luc Godard, con los más variados propósitos, escuchando como en "My girlfriend´s wedding" y también mirando, como en "Unas fotos... en la ciudad de Sylvia... y otras ciudades".
"Behindert" curiosamente no anda lejos del cine que más se ha preocupado, bastardamente y sin carta de naturaleza, por la relación entre lo físico y los torcidos senderos de la psique, de Tod Browning a "Peeping Tom" y hasta Philippe Grandrieux, pasando por una extraña conexión con el cine de David Cronenberg (sobre todo "Dead ringers", "Rabid" y "Crash"), no sólo en la filmación del encuentro íntimo entre Dwoskin y Carola, que encuentro hermoso, tan perfectamente modulado y expuesto que evita por puro talento cinematográfico y por su pudoroso proceder, caer en un exhibicionismo feísta y espúreo - o, peor aún, sublimador y esteticista - sino en cualquier plano rodado en escaleras, en cualquier desenfoque, en cualquiera de las mudas escenas rodadas en la calle que parecen sacadas de "Les hautes solitudes".
Precisamente y junto a Garrel, Stephen Dwoskin es una de las grandes pérdidas (quizá aún recuperables ambos y el primero se acercó un poco en "La frontière de l´aube") para el cine de terror y el fantástico, en el sentido en que pudieron probar una vez suerte en él DreyerEpstein. Probar los límites de lo entendible, adentrarse en lo mágico.
Poco se puede añadir o poco se puede concluir del final del film, pero la emoción que comunica ese rostro que se eterniza en primer plano y luego, casi borrosa, su silueta caminando por las calles, como el reflejo en el cristal con el que se cierra, otra vez Garrel, "L´enfant secret", es indescriptible.

martes, 21 de septiembre de 2010

EN LA CARRETERA

La época del Rolling Thunder Revue no es la que recuerdan con más cariño muchos fans de Bob Dylan. Ese final de los años 70 fue especialmente cáotico para la mayoría de iconos supervivientes de la década de los 60 e incluso muchas grandes bandas surgidas a principios del decenio habían llegado a esos años destrozadas, confusas, desnortadas y sacudidas por el terremoto provocado por el punk, el auge de la música disco y la new vave que se vendría encima definitivamente a la vuelta de unos pocos años. Era complicado mantener una identidad y un Dylan maquillado, disfrazado, enmascarado y de espíritu más cercano al glam que al rythm n´blues, fue demasiado para algunos.
Dylan había grabado a partir del aclamado "Blood on the tracks" (para algunos entre los que me incluyo, uno de sus tres mejores discos), "The basement tapes" con The Band y "Desire" hasta llegar al olvidado directo "Hard rain" que recoje esta mezcla de troupe itinerante y performance teatral bañada en los efluvios de la generación perdida que es Rolling Thunder Revue que ya prefigura la evolución de Tom Waits a partir de "Swordfishtrombones" y que tiene más puntos en común de lo que sus partidarios estarían dispuestos a reconocer con lo que por esos años llevó a sus últimas consecuencias George Clinton en su aventura Parliament-Funkadelic. Tal vez los consecutivos y posteriores "Street legal" y "Slow train coming", que buscaban en otras direcciones más cómodas hicieron pensar en el espejismo de un Dylan adulto. 
Justo en ese momento se le ocurre a Dylan filmar una película de más de cuatro horas de duración en su versión original, con escasa repercusión y peor fama, "Renaldo & Clara", que incluye - en su cabeza, misteriosos caminos dylanianos, siempre estuvo "Les enfants du paradis" de Carné - actuaciones, unas ficciones con San Shepard, Joan Baez o su primera mujer, Sara, de la que estaba a punto de separarse y puro "film footage" de la Norteamérica de estos años, la misma que captan los fotogramas de "News from home" de Chantal Akerman, "The killing of a Chinese bookie" de John Cassavetes, "Nashville" de Robert Altman o los de tantos MekasKramer y la que se dibuja dispersa desde las estrofas de "Little criminals" de Randy Newman, el homónimo album de debut de Warren Zevon o "L.A.M.F." de Johnny Thunders & the Heartbreakers.
Es decepcionante lo poco que se recordó este film cuando se estrenó en 2007 "I´m not there", el a priori interesante pero finalmente vacuo trabajo de Todd Haynes, ese director imprevisible, que sospechosamente evita esta etapa de su carrera.
Fue una buena oportunidad para recuperar y quizá valorar en su justa medida esta heteróclita amalgama de recuerdos e impresiones de un país en un momento muy determinado, para nada ajeno al carácter hosco, tan huidizo (hasta la idea de Dylan interpretado por otros del film de Haynes es del propio Dylan, que utiliza a Ronnie Hawkins para encarnarse a él mismo en algunas escenas) como exhibicionista y arraigado en las tradiciones de la música y la poesía de su autor, metido a cineasta y copando un lugar que parecía no corresponderle.
Sí, es un film difícil y más si no interesa la música de Dylan, lleno de contrastes, quizá lento y hasta en algunas partes aburrido, pero contiene esa clase de verdad sobre todo lo que toca que le otorga un interés permanente.
Y por qué no decirlo, demuestra lo sencillo que puede llegar a ser plasmar emoción en celuloide. La abstracción de la música, un plano robado a un hobo somonoliento en la barra de un bar y unas palabras dichas en primer plano con su característico énfasis por Rubin "Hurricane" Carter, configuran en apenas unos segundos inolvidables momentos de cine.
Esa reflexión, tomada como base y hasta como experimento, permite adoptar un ángulo de aproximación más provechoso a la hora de enfrentarse al film que la clásica valoración global, "equlibrista" (si tal cosa existe) y en busca de certificados, cierres y terminaciones.
"Renaldo & Clara" es imperfecta pero legítima, se desparrama por todos sus encuadres como sus elusivas letras, obliga a tener paciencia y a sufrir el desgaste de los minutos para hallar un resuello lírico porque su objetivo no es satisfacer a nadie, como nunca lo fue la música de Dylan, obsesivamente preocupado desde sus comienzos y aún hoy día por escapar de etiquetas, tendencias, escenas y tópicos.
Acostumbrados a verlo parapetado tras su micrófono con ese semblante que no permite averiguar si posa o se exprese con brutal sinceridad, fuera de escena el Dylan actor y director es en cambio cercano y tiene sentido lógico del rodaje de cine, con lo que sospecho que la mayor parte de las aristas y baches del film provienen de la sala de montaje (cosa de especialistas: Howard Alk), que pretende dotar al conjunto de una uniformidad "arty" a base de cortar donde menos se espera y regresar adonde ya creímos que no volveríamos, que ni necesita el film ni le conviene, análogamente a lo que un productor musical hubiese hecho estropeando con arreglos inapropiados el crudo material recibido.
Ese famoso "enjambre de abejas" que el de Duluth identificaba como su música (en una bonita alusión declaró una vez, escuchando cómo había quedado "Blonde on blonde" que el resultado final se parecía bastante a lo que oía para sus adentros), transformado en imágenes es un conglomerado fantasioso-documental que se abre con "When I paint my masterpiece", aquella maravilla que regaló a The Band para el album "Cahoots" y borra de tanto expandirlas las fronteras creativas que alguna vez pudo tener Bob Dylan

jueves, 16 de septiembre de 2010

"PELÍCULAS PREFERIDAS DE LA DÉCADA DE LOS 40 (1941-1950)"

Bueno, a petición popular, aquí envía Miguel Marías sus 292 películas preferidas de la década de los 40, a día de hoy, 16 de septiembre de 2010:

1941 (30)
How Green Was My Valley (J.Ford)
They died with their boots on (R.Walsh)
Smilin' Through (F.Borzage)
A Woman's Face (G.Cukor)
Sullivan's Travels (P.Sturges)
The Lady Eve (P.Sturges)
The Shanghai Gesture (J.von Sternberg)
Unfinished Business (G.LaCava)
Kanzashi (Shimizu H.)
Vénus aveugle (A.Gance)
Remorques (J.Grémillon)
Listen to Britain (H.Jennings & S.McAllister)
The Strawberry Blonde (R.Walsh)
Reap the Wild Wind (C.B.DeMille)
Our Wife (J.M.Stahl)
Man Hunt (F.Lang)
Friedemann Bach (T.Müller)
The Sea Wolf (M.Curtiz)
Meet John Doe (F.Capra)
Penny Serenade (G.Stevens)
Hold Back the Dawn (M.Leisen)
Remember the Day (H.King)
Citizen Kane (O.Welles)
H.M. Pulham, Esq. (H.M. Pulham,Esquire) (K.Vidor)
49th Parallel (The Invaders) (M.Powell & E.Pressburger)
Hideko no Shasho-san (Narusē M.)
Words for Battle (H.Jennings)
The Little Foxes (W.Wyler)
Manpower (R.Walsh)
Now, Voyager (I.Rapper)

1942 (19)
To Be or Not To Be (E.Lubitsch)
This Land Is Mine (J.Renoir)
Once Upon A Honeymoon (L.McCarey)
Gentleman Jim (R.Walsh)
Cat People (J.Tourneur;p.V.Lewton)
Genroku chushingura-I/II (Mizoguchi K.)
The Magnificent Ambersons (O.Welles;cl.R.Wise,F.Fleck,S.Cortez,J.Cotten,A.Moss,N.Foster,H.J.Wild,R.Metty)
The Palm Beach Story (P.Sturges)
Arsenic and Old Lace (F.Capra)
In Which We Serve (N.Coward & D.Lean;a.,cg.,c.N.C.)
Mrs. Miniver (W.Wyler)
Chichi ariki (Ozu Y.)
Correo de Indias (E.Neville)
Casablanca (M.Curtiz)
Le Capitaine Fracasse (A.Gance)
Le Destin fabuleux de Désirée Clary (S.Guitry;cl.R.LeHénaff;c.S.G.)
Yankee Doodle Dandy (M.Curtiz)
Malombra (M.Soldati)
Mashénka (I.Raízman)

1943 (24)
Vredens Dag (C.Th.Dreyer)
Le Ciel est à vous (J.Grémillon)
Ministry of Fear (F.Lang)
Holy Matrimony (J.M.Stahl)
The Life and Death of Colonel Blimp (Colonel Blimp) (M.Powell & E.Pressburger)
Heaven Can Wait (E.Lubitsch)
The Leopard Man (J.Tourneur;p.V.Lewton)
I Walked With A Zombie (J.Tourneur;g.,p.V.Lewton)
The Seventh Victim (M.Robson;p.V.Lewton)
The Song of Bernadette (H.King)
None Shall Escape (A.de Toth)
Hangmen Also Die! (Let´s We Forget) (F.Lang)
Lumière d'Été (J.Grémillon)
I bambini ci guardano (V.De Sica)
La Malibran (S.Guitry)
Uta andon (Narusē M.)
Tanoshiki kana jinsei (Narusē M.)
Romanze in Moll (H.Käutner)
Mission to Moscow (M.Curtiz)
Les Anges du péché (R.Bresson)
Northern Pursuit (R.Walsh)
16 años (C.H.Christensen)
Fires Were Started/I Was A Fireman (H.Jennings)
Meshes of the Afternoon (M.Deren)

1944 (27)
To Have and Have Not (H.Hawks)
The Story of Dr. Wassell (C.B.DeMille;d.2ªu.A.Rosson)
Till We Meet Again (F.Borzage)
Going My Way (L.McCarey)
Två människor (C.Th.Dreyer)
Summer Storm (D.Sirk)
Gaslight (G.Cukor)
Wilson (H.King)
Uncertain Glory (R.Walsh)
Laura (O.Preminger)
Experiment Perilous (J.Tourneur)
The Curse of the Cat People (G.von Fritsch & R.Wise; a.,p.V.Lewton)
Grosse Freiheit Nr.7 (H.Käutner)
The Uninvited (L.Allen)
Falbalas (Jacques Becker)
Augen der Liebe (Zwischen Nacht und Morgen) (A.Braun)
Frenchman's Creek (M.Leisen)
Buffalo Bill (W.A.Wellman)
A Canterbury Tale (M.Powell & E.Pressburger)
The Woman in the Window (F.Lang)
The Way Ahead (The Immortal Battalion) (C.Reed)
Bluebeard (E.G.Ulmer)
Up In Mabel's Room (A.Dwan)
W.Somerset Maugham's "Christmas holiday"/Christmas holiday (R.Siodmak)
Miyamoto Musashi (Mizoguchi K.)
Opfergang (V.Harlan)
El Canto del Cisne (C.H.Christensen)

1945 (22)
Les Dames du Bois de Boulogne (R.Bresson)
They Were Expendable (J.Ford;cl.,c.R.Montgomery)
The Southerner (J.Renoir)
The Bells of St. Mary's (L.McCarey)
Roma città aperta (R.Rossellini)
The Diary of A Chambermaid (J.Renoir)
I Know Where I'm Going! (i know where i'm going!) (M.Powell & E.Pressburger)
Fallen Angel (O.Preminger)
The Spanish Main (F.Borzage)
La vida en un hilo (E.Neville)
Detour (E.G.Ulmer;cl.L.Landers)
Les Enfants du Paradis (Le Boulevard du Crime/L'Homme blanc) (M.Carné)
The Horn Blows at Midnight (R.Walsh)
The Big Sleep (H.Hawks)
Scarlet Street (F.Lang)
Naïs (R.Leboursier;cl.,s.,g.,diál.,p.M.Pagnol)
Love Letters (W.Dieterle)
A Diary for Timothy (H.Jennings)
Strange Illusion (E.G.Ulmer)
Ernie Pyle's Story of G.I. Joe (Story of G.I. Joe/G.I. Joe/ War Correspondent) (W.A.Wellman)
The Clock (Under the Clock) (V.Minnelli;prep.F.Zinnemann; cl.J.Conway)
The True Glory (C.Reed & G.Kanin)

1946 (30)
Paisà (R.Rossellini)
It's A Wonderful Life (F.Capra)
A Scandal in Paris (The Story of Vidocq) (Thieves' Holiday) (D.Sirk)
The Best Years of Our Lives (W.Wyler)
Notorious (A.Hitchcock)
Utamaro o megoru gonin no onna (Mizoguchi K.)
My Darling Clementine (J.Ford;cl.Lloyd Bacon)
Ivan Groznií(1944)/Boyardskií zágovor (S.M.Eisenstein)
Canyon Passage (J.Tourneur)
A Matter of Life and Death (Stairway to Heaven) (M.Powell & E.Pressburger)
I've Always Loved You (F.Borzage)
The Man I Love (R.Walsh)
Cluny Brown (E.Lubitsch)
Cloak and Dagger (F.Lang)
Josei no shōri (Mizoguchi K.)
Waga seishun hi kui nashi (Kurosawa A.)
Leave Her to Heaven (J.M.Stahl)
Angel and the Badman (J.Edward Grant;d.2ªu.Y.Canutt; cl.,p.,c.J.Wayne)
Duel in the Sun (K.Vidor;cl.,s.J.von Sternberg;cl.W. Dieterle,W.Cameron Menzies,C.M.Franklin,D.O.Selznick;d.2ªu. O.Brower,B.Reeves Eason;p.,cg.D.O.S.)
Great Expectations (D.Lean)
Child Of Divorce (R.O.Fleischer)
La Belle et la Bête (J.Cocteau;cl.R.Clément)
Bedlam (M.Robson;p.,cg.V.Lewton)
Gilda (C.Vidor)
The Strange Love of Martha Ivers (L.Milestone;cl.B.Haskin)
Undercurrent (V.Minnelli)
The Locket (J.Brahm)
The Chase (A.D.Ripley)
To Each His Own (M.Leisen)
Antoine et Antoinette (Jacques Becker)

1947 (23)
They Live By Night (The Twisted Road) (N.Ray)
Red River (H.Hawks;cd.A.Rosson)
Out of the Past (Build My Gallows High) (J.Tourneur)
Pursued (R.Walsh)
The Ghost and Mrs. Muir (J.L.Mankiewicz)
Haru no Mezume (Narusē M.)
Black Narcissus (M.Powell & E.Pressburger)
Monsieur Verdoux (A Comedy of Murders) (C.Chaplin;cl.W. Dryden,R.Florey;c.C.C.)
Daisy Kenyon (O.Preminger)
The Exile (Max Ophuls)
Joyū Sumako no koi (Mizoguchi K.)
Sélskaia uchitélnitsa (M.Donskoí)
Unconquered (C.B.DeMille;d.2ªu.A.Rosson)
Ride the Pink Horse (R.Montgomery;c.R.M.)
In jenen Tagen (H.Käutner)
The Lady from Shanghai (O.Welles;c.O.W.)
Forever Amber (O.Preminger;prep.J.M.Stahl)
Desert Fury (L.Allen)
The Other Love/Erich Maria Remarque's "The Other Love" (A. de Toth)
Nagaya no shinshi roku (Ozu Y.)
The Woman on the Beach (J.Renoir)
L'Aigle à deux têtes (J.Cocteau)
Secret beyond the door... (F.Lang)
Caccia tragica (G.De Santis)

1948 (39)
Deutschland im Jahre Null (Germania anno zero) (R. Rossellini)
Letter From An Unknown Woman (Max Ophuls)
The Fountainhead (K.Vidor)
Yellow Sky (W.A.Wellman)
3 Godfathers (J.Ford)
Yoru no onnatachi (Mizoguchi K.)
Hachi no su no komodotachi (Shimizu H.)
Angel in Exile (A.Dwan;cd.P.Ford)
The Inside Story (A.Dwan)
Good Sam (L.McCarey)
Fort Apache (J.Ford)
Silver River (R.Walsh)
Portrait of Jennie (Jennie) (W.Dieterle)
Berlin Express (J.Tourneur)
Le Silence de la mer (J.-P.Melville)
Les Parents terribles (J.Cocteau)
Le Diable boîteux (Talleyrand) (S.Guitry;c.S.G.)
Force of Evil (A.L.Polonsky)
Moonrise (F.Borzage)
The Pirate (V.Minnelli)
L'amore (R.Rossellini)
Kaze no naka no mendori (Ozu Y.)
Caught (Max Ophuls;cl.J.Berry)
The Walls of Jericho (J.M.Stahl)
Four Faces West (They Passed This Way) (A.E.Green)
Wake of the Red Witch (E.Ludwig)
The Boy With Green Hair (J.Losey)
Louisiana Story (R.J.Flaherty)
Fuga in Francia (M.Soldati)
Ladri di biciclette (V.De Sica)
The Red Shoes (M.Powell & E.Pressburger)
Vida en sombras (Ll.Llobet-Gràcia)
Unfaithfully Yours (P.Sturges)
Criss Cross (R.Siodmak)
Act of Violence (F.Zinnemann)
The Naked City (J.Dassin)
Xiaocheng zhi chun (Fei Mu)
Poedz idét na Vóstok (I.Raízman)
The Passionate Friends (One Woman's Story) (D.Lean)

1949 (34)
Banshun (Ozu Y.)
Waga koi wa moeru (Mizoguchi K.)
The Reckless Moment (Max Ophuls)
Under Capricorn (A.Hitchcock)
Colorado Territory (R.Walsh)
Stromboli (Stromboli terra di Dio) (R.Rossellini)
Never Fear (The Young Lovers) (I.Lupino)
Catene (R.Matarazzo)
Twelve O'Clock High (H.King)
El Gran Calavera (L.Buñuel)
I Shot Jesse James (S.Fuller)
She Wore A Yellow Ribbon (J.Ford)
Not Wanted (The Wrong Rut) (I.Lupino;emp.,firm.E.Clifton)
Battleground (W.A.Wellman)
Shockproof (D.Sirk)
Samson and Delilah (C.B.DeMille;d.2ªu.A.Rosson)
I pirati di Capri/The Pirates of Capri (Captain Sirocco/The Masked Pirate) (E.G.Ulmer)
Gun Crazy (Deadly Is the Female) (J.H.Lewis)
Whirlpool (O.Preminger)
House by the River (F.Lang)
Devil's Doorway (A.Mann)
A Letter to Three Wives (J.L.Mankiewicz)
Rendez-vous de Juillet.. (Jacques Becker)
La Marie du port (M.Carné)
Non c'è pace tra gli ulivi (G.De Santis)
È primavera... (R.Castellani)
On The Town (G.Kelly & S.Donen)
Bara en mor (A.Sjöberg)
Le Sang des bêtes (G.Franju)
The Set-Up (R.Wise)
White Heat (R.Walsh)
The Third Man (C.Reed;clg.,c.O.Welles;a.,g.G.Greene)
Whisky Galore! (Tight Little Island) (A.Mackendrick)
Copper Canyon (J.V.Farrow)

1950 (44)
Yuki Fujin Ezu (Mizoguchi K.)
On Dangerous Ground (N.Ray;c.,cl.I.Lupino)
In A Lonely Place (N.Ray)
Winchester '73 (A.Mann)
I figli di nessuno (R.Matarazzo)
Munekata shimai/Munekata kyodai (Ozu Y.)
Where The Sidewalk Ends (O.Preminger)
Rio Grande (J.Ford)
Captain Horatio Hornblower,R.N. (Captain Horatio Hornblower) (R.Walsh)
Pandora and the Flying Dutchman (A.Lewin)
Los Olvidados (L.Buñuel)
Sommarlek (I.Bergman)
Francesco giullare di Dio (R.Rossellini)
The Flame and the Arrow (J.Tourneur)
Wagon Master (Wagonmaster) (J.Ford)
American Guerrilla in the Philippines (American Guerilla in the Philippines/I Shall Return) (F.Lang;d.2ªu.R.D.Webb)
The Next Voice You Hear... (W.A.Wellman)
La Ronde (Max Ophuls)
Stars In My Crown (J.Tourneur)
Circle of Danger (J.Tourneur)
The Baron of Arizona (S.Fuller)
Il Cammino della Speranza (P.Germi)
Till Glädje (I.Bergman)
The Gunfighter (H.King)
The Outrage (I.Lupino)
When Willie Comes Marching Home (J.Ford)
The Prowler (Cost of Loving) (J.Losey)
No Man of Her Own (M.Leisen)
The Mating Season (M.Leisen)
Walk Softly, Stranger (R.Stevenson)
All About Eve (J.L.Mankiewicz)
Sunset Blvd. (Sunset Boulevard) (B.Wilder)
Susana (Demonio y Carne/Carne y Demonio) (L.Buñuel)
Fröken Julie (A.Sjöberg)
The Enforcer (R.Walsh;cl.B.Windust)
Deburau (S.Guitry;c.S.G.)
Tu m'as sauvé la vie (S.Guitry;c.S.G.)
The Narrow Margin (R.Fleischer)
The Breaking Point (M.Curtiz)
Panic in the Streets (E.Kazan)
Gone to Earth (The Wild Heart) (M.Powell & E.Pressburger)
Víctimas del Pecado (E.'I.'Fernández)
The Miniver Story (H.C.Potter)
Édouard et Caroline (Jacques Becker)

**BONUS EXTRA. AVAILABLE ONLY ON CD**

  1940 (18)
The Mortal Storm (F.Borzage)
The Grapes of Wrath (J.Ford)
The Shop Around the Corner (E.Lubitsch)
The Philadelphia Story (G.Cukor)
La Fille du puisatier (M.Pagnol)
The Great Dictator (C.Chaplin)
Christmas in July (P.Sturges)
Rebecca (A.Hitchcock)
Dance, Girl, Dance (D.Arzner)
London Can Take It! (H.Jennings & H.Watt)
Primrose Path (G.LaCava)
The Westerner (W.Wyler)
South of Pago Pago (A.E.Green)
They Drive by Night (Road to Frisco) (R.Walsh)
Waterloo Bridge (M.LeRoy)
Arise, My Love (M.Leisen)
Three Faces West (B.Vorhaus)
Kaze no sotogawa Nobuko (Shimizu H.)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

AMORÍOS

Hubo una época en que realmente pareció importante dirimir si "Red line 7000" era o no un film de la categoría de Howard Hawks.
El tiempo ha borrado ríos de tinta, corrientes y hasta cauces pero lo cierto es que los que andaban con la mosca detrás de la oreja con el cine del maestro desde que se "plegó" a los epics con el (aún hoy, increíblemente) incomprendido "Land of the Pharaohs", abandonó espacios abiertos y filmó un western tan claustrofóbico y patentemente de estudio como "Rio Bravo" (que debían ser los mismos a los que no gustó, por parecidas razones, "The man who shot Liberty Valance" un par de años después), no habían quedado satisfechos con una película tan relajada y serena (y pensarían que pueril e innecesaria) como "Hatari!" y habían extrañado horrores a Cary Grant y Katharine Hepburn viendo "Man´s favorite sport?", no tuvieron dudas en certificar que con "Red line 7000" se echaba el cierre, con más pena que gloria, a una de las grandes carreras del Hollywood clásico.
Los signos parecían inequívocos: se acabaron las estrellas, formato televisivo, algún zoom que hacía saltar las alarmas, un tema que remite a sus obras de juventud pero adaptado estéticamente, qué flaqueza, a los nuevos tiempos...
El ditirámbico artículo sobre el film escrito por Robin Wood en su famoso libro de 1968 (poco aportaba su añadido "Retrospect" en el 81, que aludía sólo de pasada a las relaciones entre las chicas) debió sonar para muchos desencantados como la típica reivindicación caprichosa - una gratuita lanza rota por parte de quien conoce su influencia y un aviso a navegantes del gremio que tan mal suelen caer entre algunos colegas - de un film que había acabado por dispersar a sus seguidores.
Han pasado cuarenta y cinco años desde aquello y cuarenta desde que rodó su última película y el debate ha acabado diluyéndose. Ahora puede parecernos que en realidad no hubo ni combate: el Hawks moderno, icónico, vigoroso, gran creador de formas parece haber quedado definitivamente ligado crítica y afectivamente a los años 30 y 40 y poco o nada ayuda a reconsiderar la situación que una película como "Red line 7000" permanezca inexplicablemente inédita desde entonces.
Algunos aspectos del film que fueron utilizados como argumentos por sus defensores - la frescura, la limpieza en la mirada, la capacidad para la "elipsis sentimental" y el empeño en respetar y tratar de comprender en lugar de ironizar o recelar de comportamientos de personajes impulsivos que tal vez se parecían a lo que el propio Hawks alguna vez fue - imagino que fueron poco útiles para esgrimirlos como bazas convincentes si tampoco funcionaron para defender "Hatari!", que en el fondo gustó a todo el mundo (como "Mogambo" de Ford) ya fuese considerada un divertimento africano o una obra maestra.
Debería ser suficiente - nunca lo ha sido ni para Hawks ni para nadie y es parte de la explicación de su poca fama - una sola razón para volver a ver "Red line 7000": simplemente es una de sus cinco obras más emocionantes (no exactamente las mejores, pero casi: para mí junto a "Red River",  "Only angels have wings", "To have and have not" y "Today we live" y no debe ser casualidad que la última y quizás también la penúltima o nunca tuviesen o hayan perdido respectivamente partidarios con el paso de los años) y de entre ellas, la más fulgurante y seca, la que menos se da a querer y probablemente la que más certeramente difumina (demoliendo tópicos debe ser algo así como su "7 women" particular en el terreno de las relaciones amorosas, del mismo año además) el tantas veces expuesto déficit de madurez de sus personajes masculinos frente a los femeninos.
Ese factor, la plasmación de los sentimientos de los personajes, sobre el que se asienta y retroalimenta, que trata de fijar (tan sencillamente en, por ejemplo, las mejores escenas de plano-contraplano de su carrera) por extensión o contraposición de lo que sucede en la pista de carreras y en el fondo evita cuidadosamente prodigar para que la película no se convierta en un catálogo de preguntas y respuestas, apenas deja margen para desarrollar grandes teorías críticas.
Basta con recordar que toda la peripecia argumental arranca con la muerte de un piloto, Jim Loomis, que en su única aparición en plano, dice haber encontrado tal vez a la chica de su vida, algo verdadero. No cabe frivolidad cuando se parte de un punto tan grave como ese ni desde luego propicia que la película tenga estructura de comedia - aunque pueda resultar divertida puntualmente - con lo que ya desde el arranque empieza poniendo en solfa las expectativas de quien, dispuesto a pasar un rato distraído, se acerque a ella.
No parece que el propósito de Hawks sea buscar adhesiones, identificaciones del espectador con lo que estos atribulados Mike, Gaby, Ned, JulieDan o Holly piensen o cómo actúen, ni creo que los escuche o los mire ni con condescendencia ni con nada parecido a la admiración (ser joven no es una virtud y les veremos mostrarse en algún momento a alguno de ellos y ellas claramente neuróticos, poco fiables, acomplejados, egoístas, pusilánimes, posesivos, inconscientes, hasta peligrosos... coartadas de sobra hubiera tenido para contemplarlos paternalistamente desde la experiencia que dan los años y quizá muchos le hubiesen aplaudido por ello), la empresa es mucho más compleja aunque como siempre pasa con su cine, pareciera involuntaria y el resultado, natural:  un melodrama total, el más perefecto imaginable. Lo que inmediatamente antes había sido en el terreno de la comedia "Man´s favorite sport?"  lo que paralelamente era la sorprendente "7 women" de Ford, lo que a la vuelta de pocos años sería "Topaz" de Hitchcock: broches de oro a sus respectivas décadas prodigiosas.
Hawks balancea su atención y sigue con cuidado de no perder detalle, como un director novel, las idas y venidas de sus actores y actrices, exponiéndolos de la forma más apropiada (en tiempo, en dimensiones del plano, en ángulo... como un veterano) a la luz de los focos para que veamos cómo son y por qué se comportan de la forma en la que lo hacen, sin juzgarlos, sin detenerse nunca porque todo gira sin descanso y nada puede hacerse para trascender y sin buscar lecciones para la posteridad, penetrando certera, desarmantemente en la verdad que hay en cada palabra que dicen y en cada movimiento que ejecutan.
Si ese debiera ser siempre el objetivo de cualquier cineasta, esta es una de las más grandes películas. 

lunes, 6 de septiembre de 2010

PINK HOUSES

Cuando Orson Welles lo citaba como una referencia y regañaba a los críticos por no haberle prestado la debida atención, probablemente no tenía en la cabeza las películas que rodó en los últimos años de su vida.
Serían sus rapidísimas y sorprendentes obras (comedias, aventuras, melodramas... mil películas en una, una y mil películas) de los 30 o sus aclamados westerns "morales" de los 40 o tal vez alguna de sus emblemáticas obras mudas.
Quizá el propio William A. Wellman nunca escuchó tales elogios.
Da lo mismo. Wellman hace de todas formas el guiño o la broma de decir que la voz de Welles es la voz Dios en "The next voice you hear..."
Es con esta película única (y menospreciada por los que la vieron) con la que inicia la parte final y no estrictamente la que más me interesa de su carrera pero sí la que más huella me ha dejado.
Por supuesto hay de todo en esos 10 años, hasta una película mala y tendenciosa como "Blood alley". Pero ahí están y para mí, por encima de otras de mayor fama, "My man and I", "Track of the cat", "Goodbye my lady" y hasta "Darby´s rangers" dispuestas a acompañar para siempre a quienes se acerquen a ellas.
"The next voice you hear..." es lo más parecido a una declaración de intenciones para los años venideros. Actores de segunda fila o que habían dejado ya atrás sus mejores años, argumento tan original como inabordable para la mayoría de puro extravagante (con un más o menos soterrado elemento fantástico, ensoñador, fuera del tiempo), depuración estilística no tan lejana de la que practicó Fritz Lang para deshacerse de todos los manierismos del pasado y una poco disimulada, expansiva, omnipresente vindicación de valores humanistas que ya recorrían toda su obra.
No sé qué tanto por ciento de "culpa" tendría el productor Dore Schary, que ese mismo año 1950 también hizo posible que Robert Stevenson rodara la mejor película de su vida, "Walk softly, stranger". Decía en una entrevista reciente Little Steven, el guitarrista de la E Street Band (con motivo del nuevo tour mundial de la banda, pero recordando los días de "Nebraska", un disco en el que ni siquiera participó), que hoy día ya no hay lugar para la grandeza porque las estructuras que la hacían posible han desaparecido y viene a la cabeza esa declaración al contemplar las aparentemente melifluas imágenes de "The next voice you hear...", un film que sólo puede ser entendido dentro de un sistema de estudios que apoyaba iniciativas personales para proyectos arriesgados, pero que sin embargo y ahí está el matiz, no habían sido concebidos para cubrir de gloria a sus creadores, demostrar sus magníficas habilidades visuales interesasen o no a alguien, subir su caché y copar todas las portadas. Lo verdaderamente alternativo.
No cabe mayor libertad que la que destila "The next voice you hear...", una película que paga con sutileza y atención miniaturista a los pequeños gestos la posibilidad de haber podido ver la luz. Wellman no necesita más que unas conversaciones en una cocina, un viejo Sedan con el motor ahogado, un policía puntilloso, un aparato de radio y un bebé por nacer para dar una clase magistral de puesta en escena "finalista" como los grandes Ford, Dwan y Capra, donde una caricia, una sombra, un relámpago o un apretón de manos alcanzan un grado de emoción indescriptible al culminar lo que parecen ser rutinarias escenas domésticas.
El excelente guión del poco prolífico Charles Schnee salva la dificultad impuesta de dejar en off la voz de Dios con una variedad de recursos que nunca hace pensar en que ese era uno de los objetivos de su trabajo; un atributo de los grandes. A veces se retarda una escena, otras hay una acción paralela que retoma protagonismo, la mayoría es sustituida por una elegante elipsis y cuando al fin creemos que ha llegado el momento... hay veinte segundos de silencio que durarán para siempre.
Pero a diferencia de lo que sucede con sus obras más claramente de género (no digamos las de izquierdas, incluso sin razones de peso para denominarlas así), lo peor de ver o revisar actualmente "The next voice you hear..." es constatar la escasa o nula posibilidad de que alguna vez le sea concedido el estatus cinematográfico que merece debido al tema que trata. Apostaría a que es más fácil que sea enarbolada como "ejemplificante" por grupos cristianos que por Cahiers du Cinema, igual que les sucede a "Goodbye my lady", que gustará más a ecologistas o nostálgicos (si aún vive alguno) de las películas de la perra Lassie o "My man and I" pudiera ser más plausiblemente obra de cabecera de inmigrantes orgullosos en USA.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

FELICIDAD RECUPERADA

De entre las películas clásicas perdidas en el túnel del tiempo, "I love Melvin" quizá no sea una de esas revelaciones fulgurantes que trastocan esquemas y rankings de favoritas, abren los ojos de par en par y descubren un filón inexplorado, sino más bien una pieza que completa un imaginario puzzle, que de alguna manera "tranquiliza" y ocupa naturalmente un espacio que se diría ya asignado en la memoria de cualquier cinéfilo.
La dirección de Don Weis - sin el propósito innovador, ambicioso, perfeccionista que eleva al infinito a la eterna "Singin´ in the rain" - las coreografías, las canciones y el feeling de esa pareja formada por Donald O´Connor (¿existió realmente? quiero decir ¿comía, respiraba y dormía como nosotros? nunca lo he tenido muy claro) y Debbie Reynolds y hasta su esquema narrativo efectivamente ya los habíamos soñado alguna vez antes de contemplar sus burbujeantes imágenes.
Pero antes que una segunda parte (no hay relación argumental más allá de su escenario: el mundo del show business y la dificultad, la suerte para triunfar) o una prolongación de esa obra maestra de Stanley DonenGene Kelly, "I love Melvin" es un complemento, lo más parecido que cabe imaginar a lo que también podría haber contenido aquella película de haber cubierto más terreno aún y haberse diversificado en una subtrama con O´Connor y Reynolds de protagonistas absolutos.
El placer que se experimenta contemplándola es por ello doble y una vez vista ya no se quieren ni se pueden disociar en la memoria ambas películas, como pasa igualmenete con otras películas de este singular, dinámico, sorprendente Don Weis, (del que se cumplen ahora diez años de su muy poco comentado fallecimiento y que debería ser sin duda y no sólo por su talento cinematográfico, uno de los grandes referentes para mitómanos de la iconografía del New York de los 50), que hasta su salto a la TV tras el estreno de la inolvidable aventura "The adventures of Hajji Baba", filmó una decena de películas en apenas un lustro que se ajustan y al mismo tiempo recogen el eco de las grandes comedias románticas de una época y que merecerían una reconsideración.
Tanto "I love Melvin" como la citada "The adventures of Hajji Baba" (tan inexplicablemente difícil de ver hoy día en Scope), son seguramente la parte más vistosa y recordada de la obra de Weis, las dos únicas que rodó en color en toda esa década, las más evidentemente apetecibles para introducirse en su obra, pero merece la pena localizar al menos las muy desconocidas y no tan pequeñas "Just this once", "Bannerline" o "Remains to be seen" con las que se sentiría a gusto cualquier seguidor de Billy WilderGeorge Cukor, Preston Sturges, Frank Capra, Walter Lang, Gregory La Cava, John M. Stahl... y Frank Tashlin, Blake Edwards o Jerry Lewis.
En el territorio difuso que separa lo moderno del puro delirio kitsch, la más audaz puesta en escena abstracta de lo naive, se mueve como pez en el agua Weis, del que la aparente sencillez de su cine y su aspecto fácil, accesible, ligero, no deben hacer olvidar que su autor antes de rodar un metro de celuloide, ya fue el responsable en buena (y tal vez decisiva) medida de la solidez de los guiones de algunos dramas estupendos como "Outrage", "Body and soul" o "Force of evil" e incluso mayúsculos como "Never fear" o "The prowler".
No hay asomo de parodia en el tratamiento del personaje de Donald O´Connor, del que de otra manera muchos espectadores abiertamente se reirían y lo percibirían como si fuese un freak, un perdedor.
Y eso es un auténtico bálsamo al que se puede y se debe acudir hoy día frente a la plaga de comedias teens con pretensiones que nos invaden.