jueves, 28 de julio de 2011

ARCADIA

Para algunos, no muchos, la última gran película de Otto Preminger.
Para otros, después de la reinvención de su estilo acaecida en algún momento hacia 1955 y confirmada plenamente al alcanzar el final de esa década, el primer gran fracaso del tramo final de su carrera.
"Hurry sundown" no es probablemente ninguna de las dos cosas.
Porque hay que contar con su último film, "The human factor" y porque ya sus dos películas precedentes, "In harm´s way" y "Bunny Lake is missing" - que por cierto ni cuando el estreno de "The changeling" de Clint Eastwood fue apenas recordada - son bastante desagregables de esa serie de obras maestras que se inicia, ya sin interrupciones, con "Anatomy of a murder" en 1959 y porque desde "The Cardinal" sus films fueron mal en taquilla y no tuvieron la estima crítica que merecían.
A este paso, esa locura de la que ni Huxley ni Leary deben tener culpa alguna, llamada "Skidoo" y tal vez "Such good friends" también, se reconsiderarán antes.
Pudiera parecer vista ahora "Hurry sundown" la típica película mal acogida porque fue vendida de la forma equivocada, que debe su mala fama a una decepción generalizada por ser lo que no se esperaba.
Y algo de ello hay, porque este caliente drama sureño es una tardía incursión en el americana sin efluvios, pese a su envoltorio, a lo Tennessee Williams, que era lo que estaba de moda (o lo estuvo, lo cual empeora las cosas) y quizá más emparentable con films de pésima o nula reputación como "Parrish" de Delmer Daves, "This earth is mine" de Henry King, o "Island in the sun" de Robert Rossen, sobre los que pesan parecidas acusaciones: maniqueos, simplistas, afectados, "demasiado" melodramáticos para ser buenos melodramas.
Film apasionado, más denso que tenso, como solían ser los suyos, valientemente pro-negro (situado en la posguerra, pero rodado en 1966 y estrenado en 1967: en el interín, nace el Partido de las Panteras Negras y se empieza a hablar en todas partes del Black Power), con los jóvenes y atractivos, pero inesperadamente turbios cuando no despreciables, Michael Caine y Jane Fonda, ya lo quisiera para sí el cine americano actual.
"In harm´s way" había certificado inmejorablemente de nuevo y por si quedaban algunos ángulos rezagados, la conquista de una cumbre - algo que se acerca a un concepto posible de cine total, que hunde sus raíces en la Historia pero habla siempre en presente, que se incorpora a lo que narra, se adelanta incluso a los acontecimientos venideros, reflexión instantánea, clarividente sobre unos hombres y mujeres, una institución, un pais, una época y sus avatares - poco transitada desde Griffith y donde ni Ford ni Walsh aspiraron casi nunca a plantar la bandera, pudiendo haberlo hecho (Ford definitivamente ya no quiso después de la guerra) y alcanzada por otros medios en los ignotos Rossellini que bullían en las sombras.
Tras una (otra más) demostración de ese calibre, debió pensar Preminger para sus adentros que debía dirigir sus pasos a otros lugares, probarse en otros ambientes, estilos, registros, por qué no los pasados.
Cuando se concita ese poder como cineasta y se es consciente íntimamente del logro, haya sido reconocido por el público y la crítica o no, haya dejado una satisfacción plena o un amargo poso de grandeza cercenada por las circunstancias, como Mankiewicz tras "Cleopatra", cuando se es capaz de alcanzar esa sostenida tensión creadora que arrolla los encuadres y los sentidos, imagino que surge la duda de si queda algo por decir.
Vira entonces Preminger hacia las fronteras del género policiaco, que tenía un poco olvidado desde "Anatomy of a murder", para hacer "Bunny Lake is missing" y en "Hurry sundown" vuelve de alguna manera, pero con otra perspectiva, al punto en que había dejado su cine en 1954, al cine de parejas básicamente, estanco, nada pródigo en ramificaciones ajenas a los personajes, concentrado temporal y espacialmente; esas características que propiciaron una adaptación óptima a géneros, en especial el cine negro. 
No parece tomar nota de la melancólica y emotiva "Wild River" de Elia Kazan ni, yéndonos muy atrás en el tiempo y a un cineasta muy poco emparentado con su cine, de la perspicaz y optimista "You can´t take it with you" de Frank Capra, - aunque capriana es su conclusión - ya que "Hurry sundown" mira a ese tema tan americano (y del cine americano, desde el western mudo) como es el de la propiedad privada amenazada por la especulación más o menos disfrazada de progreso, como si de su tercer film de color se tratase, esta vez sin ceñirse al musical, tras "Carmen Jones" y "Porgy and Bess".
Bajo un prisma que podemos, quizá debamos, llamar minnelliano, Preminger conserva intacta, tras haber volado tan alto y tan lejos, la armonía visual pero también la capacidad para indignarse y no duda un instante en alinearse decididamente junto a los personajes íntegros que la pueblan, que no son muchos ni pronuncian grandes sentencias ni iban a gestar revolución alguna.
Personajes casi todos ellos negros, pobres, probablemente ignorantes, perdedores, excombatientes que cumplieron con su deber y al volver no encontraron nada, pero que serán discreta pero firmemente más cívicos, resistentes, respetuosos y tendrán mejor memoria que los blancos, ricos o pura white trash y a la postre el único residuo de autenticidad que le queda a un país de vuelta de un conflicto en el que nunca quiso participar.
Desde esa posición, más comprometida que la adoptada por los directores que filmaron westerns pro-indios - al fin y al cabo un conflicto del pasado aunque sin terminar de solucionarse -, el proverbialmente cerebral Preminger se la juega (literalmente, era su dinero) sin pensar ni un momento en su fama.   

9 comentarios:

Miguel Marías dijo...

A ver si esta vez no se me borra. Encuentro curioso que Preminger, antes tan pudoroso ante el melodrama al heredar un proyecto ("Forever Amber") de Stahl, de pronto en esta película se "desmelene" - pese a su calvicie resplandeciente -y se atreva a ser tan "folletinesco" y hasta "trashy" como Cukor en "Bhowani Junction" o "The Chapman Report" y Minnelli en "Home from the Hill" o "The Four Horsemen of the Apocalypse" (y no es casual que sean las películas más "socio-históricas", más "premingerianas", de estos dos cineastas). Puede que tras los ataques recibidos a cuento de "The Cardinal" (novela infecta totalmente cambiada y expurgada por Preminger) e "In Harm's Way" le diera ya igual la opinión ajena, e incluso cabe que se hartase de ser calificado de frío o "cool" (en inglés, en el sentido de los 60), él que tenía fama, precisamente, de irascible, apasionado y muy poco capaz de controlarse, aunque todavía, eso sí, en "Hurry" su cámara siga siendo imperial, majestuosa, serena, abarcadora y clara, sin compartir ni multiplicar la histeria (como Scorsese) o el patetismo de algunos personajes, defecto del que no se librarían del todo sus tres películas siguientes (aunque sí las dos finales, tanto la mediocre "Rosebud" - aunque me la ha mejorado mucho ver la muy posterior "Munich" de Spielberg - como la excelente "The Human Factor"). Por otra parte, me parece una película más clara y más valerosa, en su momento (y eso que está hablando de 20 años antes), que casi todas las películas americanas de esos años (como "The Chase" de Penn, con la que comparte una actriz y un guionista).
Miguel Marías

Jesús Cortés dijo...

A mí me gusta muy poco "Forever Amber", inexplicablemente la preferida de Lourcelles, pero que yo encuentro que es un film al que le falta justo lo que le sobra a este: pasión, implicación, incorrección, despreocupación por los códigos.
Es un film impecable, pero a mí no me dice absolutamente nada.
Prefiero desde luego de ese año de 1947 la magistral, una de sus cinco o seis obras máximas, "Daisy Kenyon".

Isak Borg dijo...

Tengo un lejanísimo y buen recuerdo de esta película que siempre conocí en la adolescencia inevitablemente como "La noche deseada", aunque me ha quedado de ella una de esas escenas que no sabes si atribuyes correctamente a la película en cuestión, fusionas varias escenas de varias películas o las hormonas y la edad de aquel momento te jugaron una mala pasada. Se trata de una escena "metafórica" entre Jane Fonda y un saxofón entre las piernas de Michael Caine que en su momento me pareció sorprendentemente de tono grueso y subrayado, pero que mi freudiano inconsciente ha retenido. Sí, menudo y saludable desmelene dramático llevaba Preminger. (Y perdón por la frivolidad entre vuestras interesantes consideraciones)

Saludos

Sergio

Jesús Cortés dijo...

Nada metafórica, una escena de sexo como otras que hay en el film bastante explícitas.
En un tono parecido al de "The Chapman Report" que señalaba Miguel.

Anónimo dijo...

Siempre me ha extrañado que los críticos americanos (sobre todo los de los 50 y 60) no considerasen a Preminger uno de los más grandes. Ni siquiera lo hicieron por motivos equivocados: sus películas tocaban temas controvertidos, arriesgados, progresistas, "importantes". Y ya que no se iban a fijar (eso nunca) en cuestiones formales (tan deslumbrantes en Preminger) al menos podrían haber valorado los amplios frescos cuajados de grandes interpretaciones (de estrellas la mayor parte, lo que debía habérselos hecho más atractivos); vamos, que tenían ante sí películas con todo lo necesario para pedir por ellas los oscar de cada temporada.
Pero no. Los buenos, los serios eran Kazan, Huston, Stevens y Zinnemann.
Rodrigo Dueñas

Jesús Cortés dijo...

Ni idea de Oscars y premios similares.
Intuyo que en esto lo que verdaderamente cuenta es cómo y cuánto le haces la pelota - tú personalmente, tu productora, tu distribuidora... - a los miembros del jurado, como en todas partes y siendo él el productor, lo mismo tenía menos fuerza y no les daba la gana a los académicos o les salía menos rentable llenarles los bolsillos de dinero que es en lo que se traduce al final esto.

Isak Borg dijo...

Un inciso que espero que no genere un "éxodo"

Estoy aquí para honrarte con el Stilysh Blogger Award, que premia a los blogs más elegantes, entre otras cosas, y sobre, por el reconocimiento a tu trabajo.
Sabes que es del tipo "premio viral", es decir, ahora debes hacer una lista de 7 blogs para nominar, y contar 7 anecdotas (sic-esto en la página del que me dió el premio a mi lo puedes leer mejor)

Una vez copies y pegues el logotipo en una entrada de tu página, puedes ya empezar a elegir los blogs.

Para entendernos, el objetivo final es la redacción de una entrada en tu blog como ésta:

http://amordespuesdemediodia.blogspot.com/2011/07/stylish-blogger-award.html

con el fin de promocionar, interrelacionar blogs, y por qué no, animar a los bloggeros en su constante y dedicada labor.

Un saludo y gracias por tu atención

Rafa Morata dijo...

¡Vaya! Yo también tenía pensado otorgar el premio a Jesús, a cuyo blog estoy cada vez más enganchado... incluso cuando no estoy de acuerdo en algo con él. Expone siempre sus razones de una forma tan respetuosa, razonada y ejemplar que no hay más remedio que dejarse llevar aunque en el fondo uno opine lo contrario. Enhorabuena.

Un fuerte abrazo y admirado abrazo (que extiendo también, de paso, a Miguel Marías)

Rafa.

onclejules dijo...

Para mi gusto, la última gran película de Preminger fue EL FACTOR HUMANO, pero me gusta mucho esta dura crítica a las consecuencias del clasismo y del racismo que contiene LA NOCHE DESEADA; Con dos fantasticas escenas de tensión sexual entre Michael Caine y Jane Fonda.