domingo, 25 de septiembre de 2011

EL MUNDO DE AYER

Para los que no tuvimos la posibilidad de seguir el grueso de su carrera televisiva y nada de su trabajo como director de teatro y comentarista (político y social al parecer, muy popular y dicen que polémico; apuesto a que sagaz), por motivos idiomáticos básicamente, el nombre del austriaco nacido en Francia y criado en todas partes Axel Corti apenas llegó a sonarnos familiar por "La putain du Roi", uno de los escasos films de su obra con distribución internacional y el último que pudo ver estrenado en vida ya que la miniserie (de vuelta a la TV en la que había debutado casi cuarenta años antes) "Radetzkymarsch" se programó por primera vez en 1995, dos años después de su fallecimiento por leucemia a los 60 años. Algunos de los mejores años de su carrera estaban seguro que por venir. 
Una década antes, coincidiendo silenciosamente en el tiempo con otra obra mucho más conocida  sobre el Holocausto, la emblemática "Shoah" de Claude Lanzmann - que es muy diversa en intenciones y estilo: documental, en retrospectiva, apoyada en archivos y entrevistas -, Corti rueda tres películas a lo largo de un lustro, entre 1982 y 1986 conocidas - es un decir: en su país y poco más hasta el momento - como la trilogía "Wohin und zurück", que arrancan en 1938, antes de que Himmler "planificara" la extinción de los judíos.
"An uns glaubt Gott nicht mehr" (82), "Santa Fe" (84) y "Welcome in Vienna" (86), de las que sólo la última conoció las salas de cine, duermen ya más de un cuarto de siglo el sueño de los justos mientras pasan ajenas las generaciones de cinéfilos a su lado sin sospechar siquiera la mayoría que se trata de tres de las mejores, más  amplias y lúcidas películas con la Segunda Guerra Mundial de telón de fondo.
No tres obras que restituyen la memoria de un pueblo, en aquellos años "fundido" - por el idioma en cuanto salían de allí - forzosamente - como otro cualquiera de los ocupados - con el alemán, serias como la muerte y "de consulta", intachablemente completistas y que perduran en la memoria de unos pocos debido a su envergadura histórica, pero que no despiertan pasiones a nadie.
No, tres obras que se ven sin pestañear, elípticas, siempre apasionantes, finalmente reconfortantes, tres films de una textura tan rica que recorren estilísticamente buena parte del camino andado por el cine europeo en el siglo, empadronado o no.
Lejos de ser uniformes, evolucionan desde la sumamente clásica y concentrada "An uns glaubt Gott nicht mehr", que respira por sus poros Renoir o Cottafavi, a la dinámica, enérgica, tierna, un encadenado de historias entrelazadas que van y vienen gozosamente, "Santa Fe", que pudiera haber sido un gran Wilder o un gran Monicelli y no guarda rescoldo alguno de esa mirada extraña del emigrante que tan buenos réditos daba por aquellos años a Jarmusch, para culminar en "Welcome in Vienna", que trae de vuelta inesperadamente al gran Rossellini de "Il Generale della Rovere" o "Era notte a Roma", a los maestros rusos o al Tourneur "desplazado" de "Berlin Express". También al americano europeizado Fuller de "Verboten".
Van desde luego en definitiva mucho más allá de lo logrado, pero con más aplausos recibidos, a finales de la década anterior por los alemanes Helma Sanders-Brahms con "Deutschland, bleiche mutter" o Hans-Jürgen Syberberg con "Hitler, ein film aus Deutschland".
Lo primero que surge al revisarlas o acercarse a ellas por primera vez, casi seis horas de metraje después... es que falta una cuarta película, la en principio muy atractiva y seguramente complementaria "Eine blaßblaue Frauenschrift" rodada en 1984, en color y con un singular perfume ophülsiano, tal vez equívoco, quizá un contrapunto romanesque.
Eludiendo el acercamiento grandilocuente, el efecto que produce seguir las aventuras de FerryGandhi (un excelso Armin Mueller-Stahl) y los sucesivos personajes que toman el relevo y pueblan estas tres obras donde el sentimentalismo ha sido exterminado por el desarraigo - que ya empieza en el hogar materno cuando la fuerza hace acto de presencia y nunca cesa por lejos que alguien pueda irse y por muy cómodo que se sienta en su país adoptivo -, es, en contra de lo habitual, una continua sorpresa, quizá porque se esmera Corti en no pararse a descansar en los recovecos más cómodos: ni pena ni espanto ni misericordia- menos aún pretenden concienciar o denunciar, ni siquiera descubrir la verdad, de sobras conocida - causan ni inspiran sus peripecias, a la distancia justa para implicar al espectador.
Como en "L'armée du crime", ese reciente y excepcional Guédiguian, aventura será lo que se cuenta mientras perdure el estado de excepción en que se encuentran las concicencias de los personajes, que muy poca voluntad de heroicidad tienen ni tendrán nunca más cuando ceda el acoso en forma de desplazamiento al que se ven sometidos.
Como los recuerdos del propio Axel Corti, selectivos con lo bueno, los más entrañables o inteligentes personajes que encontró o imaginó haber encontrado o con lo más hondamente sobrecogedor, no hay sitio en ninguna de las tres películas para las demostraciones. Ni técnicas - ningún alarde de puesta en escena más allá de una vitalidad y una continuidad asombrosas -, ni dialécticas ni políticas ni históricas. Son tres films que dejan literalmente sin palabras, tan inalcanzables que nadie los reclamaría como ejemplificantes, inimitables. 

12 comentarios:

Miguel Marías dijo...

ómo me alegra, Jesús, que hayas "desempolvado" esta (para mí) obra maestra en tres partes, que no logré encontrar ni en Austria, y que - nunca demasiado vista, todavía no estaban de moda las series de TV - se ha olvidado por completo desde la muerte prematura de Corti, a mi entender muy superior a otros austriacos más recientes y famosos, pero que nunca superó ni equiparó esta suerte de "trilogía", digna, en efecto, de Rossellini, y Preminger, y Naruse...

Jesús Cortés dijo...

Sí, ha sido un placer recuperarlas y volver a estos personajes maravillosos: el resistente y tranquilo Gandhi, el escritor frustrado que compone poemas que sabe que no valen nada en la trastienda de su negocio, el vitriólico fotógrafo que calza los zapatos de Totò, la chica que vuelve a reencontrar Freddy en una Viena destruída evocando "Paisá", el médico que era una eminencia y no conseguía trabajo en NYC... pocos films más ricos y agradecidos.
Juntándolos en uno, entre mis claros favoritos de los 80.

abbascontadas dijo...

Bueno, Jesús, estas sí me las he visto. Recuerdo que me metí en la filmo a ver la primera de la trilogía sin tener ni idea de lo que iba a ver (eran tiempos en que disponía de mucho más tiempo que ahora) y me quedé tan maravillado que me vi las otras dos a continuación. Me pasé unos meses recomendándoselas a todo el mundo, pero nadie parecía haber oído hablar de ellas, y por lo que cuentas la cosa no ha cambiado mucho. Las volví a ver en un pase que hizo la 2 (cuando era la segunda cadena todavía) hace bastantes años, y desde entonces no me había vuelto a cruzar con ellas. Desde luego, una de las obras más hermosas de los ochenta.

Jesús Cortés dijo...

Es una lástima que salvo "Welcome in Vienna" no haya edición en DVD.
Son películas que sirven para aprender a ver cine, a no esperar lo obvio, a sentir que las fronteras pueden cruzarse y que todo eso se ha materializado sin una voluntad previa de abarcar registros y llegar a todos los matices. Frente a la habitual solemnidad o la anécdota colateral metafórica que al final acaba siendo más seria aún, aquí podemos encontrar una visión de esa época verdaderamente coral y profunda.
Alguien (creo que David Thompson) relacionaba "Welcome in vienna" con "Le regle du jeu" y no estando muy de acuerdo con la correspondencia (más adecuada para la primera parte y habría que ampliar a otros Renoir, incluso de los 50 en adelante), si que son unos films que con otra suerte crítica y otra distribución o edición, ahora serían claves.

Anónimo dijo...

Este blog es un oasis. Además observo que podéis descubrirme títulos que ni siquiera conozco (lo que, modestia aparte, no es fácil). Estaré encantando de sumarme a este intercambio de opiniones bien fundamentadas.

Saludos
William Munny

Anónimo dijo...

Que pena el no poder verla,esto es imposible conseguirlo,no?

Antonio Muñoz

Jesús Cortés dijo...

No, imposible no. Yo no sé alemán ni recuerdo el pase que refiere Abbas, sólo he podido verla en Canal ARTE hace años y recientemente de nuevo porque están en Karagarga y creo que en Surrealmoviez también.
Es copia en alemán (y algún fragmento en inglés directamente, sobre todo las dos últimas) subtitulada en inglés.
En español sí que creo que no hay subtítulos pero, quien sepa, podrá extraerlos y traducirlos sin mayores problemas.

Anónimo dijo...

Creo haber localizado las peliculas en español a traves de un amigo.Gracias al blog podre descubrirlas ya que para mi eran totalmente desconocidas.
Me gusta mucho el cine y tiendo a ver el clasico y mudo , olvidando el cine que se realizo a partir de los 80-90 y 2000, salvo alguna excepcion,claro...
y no se porque me da que me estoy perdiendo peliculas más que interesantes.Podrias tu Jesús o Marías indicarme 10 titulos ( si no es molestia )como recomendacion de cada decada.
Gracias y disculpar las molestias

Antonio Muñoz

Anónimo dijo...

Una pregunta tal vez tonta...en la última escena de "Santa Fe", qué recorta o por qué recorta un trozo de periódico antes de lanzarlo Freddy?

Jesús Cortés dijo...

El periódico es Aufbau, traducido Reconstrucción y trae una noticia sobre los judíos en Stalingrado. Freddy recorta el cuerpo de la noticia y arroja el papel al vacío.
Una interpretación puede ser que, como está a punto de volver a Viena, recela de que esa regeneración llegue a producirse, como después comprobará que efectivamente lo será. Pasar página, olvidar, es una opción que él nunca entenderá, como tampoco a los que se aprovechan de la coyuntura, el mercado negro y demás (de ahí el enganche con "The third man" que hacen algunos sobre el film) porque como dice su "amigo" comunista, sólo les queda el uniforme antes de volver a ser unos don nadie.
En cuanto a lo que pide Antonio, diez films no te solucionarían mucho, seguro que ya los conocerías.
Circunscritos a los 80 y evitando algunas obvias, se me ocurren "Loulou", "The shadow box", "A idade da terra", "Rich and famous", "Une chambre en ville", "Ghare-Baire", "Elephant", "Noce blanche", "Route One/USA", "Soft and hard", "Scorpio nights", "Love streams", "Liberté, la nuit", "An American werewolf in London", "Klassenverhälnitsse", "La storia vera della Signora dalle camelie", "Il pianeta azzurro", "Baddegama"...

Igor dijo...

Gracias por la aclaración Jesús, vi que el periódico hablaba de Stalingrado y los judíos pero no vi con claridad que se quedaba con la noticia y tiraba el resto.
Igor

Anónimo dijo...

Muchisimas gracias por las recomendaciones

Antonio Muñoz