lunes, 5 de diciembre de 2011

CUENTOS DE LA VIEJA CALIFORNIA

Como tres de las cuatro primeras películas del argentino Hugo Fregonese en Estados Unidos (rodadas por cierto en los diecinueve, se ve que jubilosos, meses en que nacieron sus dos hijos con la guapa Faith Domergue), "Saddle tramp", "Mark of the renegade" y "Apache drums", varias de las mejores filmadas por Jack Arnold (especialmente "Red sundown" y "No name on the bullet"), Joseph M. Newman (su obra maestra "The outcasts of Poker Flat"), Lewis R. Foster ("The eagle and the hawk", "Dakota incident"), John V. Farrow ("Copper Canyon", "Ride vaquero") Alfred E. Green ("Four faces west", "Sierra"), Felix E. Feist ("The big trees"), Stuart Heisler ("Dallas"), algunas de las primeras de John Sturges ("The walking hills", "The capture") e incluso otras pertenecientes a directores "colaterales" que se movieron en el gran territorio del western americano - aunque ahora los consideremos como más grandes que los citados, como Allan Dwan (pienso en las excepcionales "Surrender", "Woman they almost lynched" o "Passion") o Jacques Tourneur ("Canyon passage") - una docena larga de las mejores películas del Oeste filmadas por George Sherman, son al mismo tiempo modélicas y desconcertantes.
La repetición de decorados y localizaciones, esquemas narrativos y fuentes novelescas, actores y actrices - sobre todo secundarios, haciendo una y otra vez los mismos papeles -, usos y costumbres de un género, que sólo servían en manos de perezosos para aplanar, achatar y homogeneizar cuanto salía de sus manos, con la perfecta excusa de que sólo pudieron dejarse llevar por la rutina, atados de manos creativamente, se podían transformar en explosivas oportunidades para demostrar que la imaginación y el sentido del humor valen tanto como la mejor virtud de cualquier cineasta.
Con una larga filmografía que sobrepasa ampliamante la centena de películas, el periplo por el Oeste de George Sherman ocupa buena parte de su filmografía en los años 30 y 40 y es donde se localizan las más alegres, modestas y rápidas de cuantas rodó.
En esos años, diez antes que Fuller, transfigura mitos y leyendas europeas del siglo XIX,  obsesión que será una constante de ahí en adelante y se atreve por ejemplo a mezclar en las orillas del Pacífico a Dumas padre con Fenimore Cooper en una serie de películas literalmente sin límites entre las que destacan "Outlaws of Sonora", "Last of the Redmen" o "The purple vigilantes". Comedia bufa y tragedia - más desternillante aún - en un mismo plano. 
También establece una de las parejas más raras que ha dado el cine (Gene Autry y Smiley Burnette, uno de los más olvidados antecedentes de aquella que formaron Dean Martin y Jerry Lewis, aunque en muchas ocasiones cueste distinguir cuál de los dos anda más despistado) y filma algunos de sus mejores films: "River lady" (que habría que poner alguna vez en paralelo con "The comancheros" de Curtiz), "Black Bart" (un trasunto de "El Zorro" o más aún de "The Scarlet Pimpernel") y la imparable "Calamity Jane and Sam Bass", un inverosímil arco iris de colores dialogado a mil por hora.
Desde finales de los 40 parte su particular "ciclo Yvonne de Carlo", a la que empareja varias veces acertadamente con Dan Duryea. Nunca estuvieron más simpáticos y relajados ambos y seguramente nunca se lo pasaron mejor rodando películas que a las órdenes de Sherman.
Quizá no hubiesen sido iguales esos films ni los de algunos de los antes mencionados, por muy fuera de contexto temporal que estuviesen, si el momento álgido del cine negro, el bélico y el melodrama de postguerra no hubiesen ofuscado de alguna manera el renacimiento del western, que recobraba protagonismo en carteleras con una libertad y una falta de pretensiones que pronto relegaría al olvido a buena parte de la producción. 
"Stagecoach" o "Jesse James", por proverbial consenso, puntos de arranque del western moderno, estaban "fuera de foco" cuando nacieron y tendrían que pasar bastantes años hasta que se advirtiera que esos pioneros de ya largo recorrido, al mismo tiempo que refrendaban unos cánones tan antiguos como el propio cine, no pensaban en el cine de vaqueros en pasado sino que estaban convencidos de que, si se lo proponían, podían llevarlo más lejos, que no necesitarían siquiera salirse de él para expresarse completamente, que podía ser el mejor sobre la tierra.         
En los 50, con los géneros pujantes en los años precedentes iniciando su declive popular o a la espera de metamorfosis varias y el western alcanzando otro nivel merced al estreno en el cambio de década de las películas que cambiarán para siempre su suerte crítica ("Winchester 73", "Fort Apache", "Red River", "Yellow sky", "Colorado territory", "The gunfighter", etc.) Sherman amplía el abanico de acentos e intenciones y rueda "Comanche territory", "War arrow" (ambas con Maureen O'Hara, en tránsito de "Rio Grande" a "The quiet man", osea, rejuveneciendo sin remedio), "Tomahawk" (de las pocas "seguidistas", con "Broken arrow" de Delmer Daves, antaño tan prestigiosa, entre ceja y ceja), "The battle at Apache Pass", "Comanche" y mis favoritas, "Border river" "The treasure of Pancho Villa" (ambas pre-Peckinpah, la primera con el actor perfecto como dicen los anglosajones "for all seasons", Joel McCrea y "The treasure..." apasionante, peligrosa y hábilmente cercana a sus colegas señalados por la fobia anticomunista)  y el seco y abstracto suspense "Hell bent for leather".
Casi ninguna se libra de segundas lecturas, a menudo políticas, dobles sentidos y no muy ocultas texturas superpuestas pero ninguna parece empujada donde antes se hubiese deslizado.
Cabían en el cine de Sherman tantos registros, era tan amplia su mirada, que las tendencias de nuevo o renovado cuño (temática pro-india, anti machartysmo, irrupción de cine de misterio o fantástico en las praderas, inacción y espera frente a aventura y dinamismo...) se adaptan bien a su cine.
Esta flexibilidad y la comentada versatilidad de su cine han jugado claramente en contra de su prestigio, que siempre fue escaso y se diluía de un año para otro, de un film para otro incluso, ensombrecido por las novedades que inundaban la cartelera, deslumbrante.
Ahora volver a cualquiera de estas películas, ninguna claramente mejor que las otras, pero (haciendo la salvedad de alguna de los 30, por lo visto hasta ahora de las filmadas a este lado del Río Pecos, veintiseis de treinta y siete si no conté mal) sin que sea demasiada la distancia que separa la más inspirada de la menos buena, es un bálsamo de ligereza y buenas maneras políticamente incorrectas.   

33 comentarios:

bruno andrade dijo...

Ótimo texto junto a recomendações mais do que bem-vindas, Jesús. Não sei se você já não os conhece, mas alguns faroestes do Sidney Salkow são realmente bons, próximos dos de Boetticher mesmo que muito superficialmente.

Jesús Cortés dijo...

No, a Salkow lo conozco por las de aventuras y recientemente por una de cine negro, "Chicago confidential". Sólo recuerdo una de matanza de Sioux o algo parecido del sesenta y tantos, pero la ví doblada hace como quince años.
Aparte de los no mencionados más obvios (De Toth, JH Lewis, Phil Karlson...) ni que decir tiene que hay muy buenas cosas eclécticas y vigorosas de Lesley Selander, Edwin L. Marin, Joseph Kane, Harry Keller...

Anónimo dijo...

Me parece estupenda tu recomendación de western que por decirlo de alguna manera no son los de siempre pero cuyo visionado es altamente recomendable, en algunos casos imprescindible. Red Sundown es una espléndida obra, no tan conocida ni reivindicada en la actualidad como No name on the bullet o Man in the shadow pero muestra el ocaso del pistolero y la búsqueda de una segunda oportunidad para cambiar de vida con una sutileza digna de Henry King; de Fregonese yo añadiría Untamed Frontier y The Raid, pero la citada Saddle Tramp es una obra de una serenidad digna de Tourneur o Dwan; yo añadiría otros nombres como el primer Parrish y su San Francisco Story (años después filmaría la extraordinaria The Woderful Country); Alfred Werker con tres títulos Three hours to kill, At gunpoint y Rebel in town; Enright y su South of St. Louis (que le encantaba al inolvidable Manuel Marinero); Keightley y Rocky Mountain e incluso yéndose a finales de la década dos espléndidos westerns de Douglas Fort Dobbs y Yellowstone Kelly que se encuentra en la actualidad un tanto olvidados. Pero hay muchísimos más. Todos son western aparentemente sencillos (aunque complejos y fascinantes) cercanos a la serie B en ocasiones pero que merecerían de gozar de un mayor prestigio con más méritos que ciertos títulos de Stevens, Wyler o Zinnemann que aunque notables ocupan un lugar que no le corresponde.

Jesús Cortés dijo...

Yo también he buscado cosas a raíz de comentarios de Manolo Marinero, que además de tener gran simpatía por la serie b, escribió textos brillantes sobre otras películas alejadas de los bajos presupuestos.

Anónimo dijo...

Para todos los que le pueda interesar acabo de descubrir un blog donde hay 27 películas de Sacha Guitry la mayoría en versión original con subtítulos en italianos, el problema es del siempre la ausencia de subtítulos en la lengua de Cervantes:
http://kebekmac.blogspot.com/search/label/Sacha%20Guitry

Porrompompón porrompompero dijo...

Hola, te dejo un saludo, tu blog no tiene desperdicio.

Anónimo dijo...

A raíz del comentario sobre ese crítico absolutamente excepcional que fue Manolo Marinero con una prosa que ya quisieran algunos escritores actuales y con un compromiso ético, aunque hoy esto puedo hacer sonreír a algunos, con lo que escribía que se echa de menos en la actualidad me gustaría que alguien me echara una mano con lo siguiente: sé que en el Nickelodeon dedicado al cine del oeste dio una lista sobre los mejores films del género, en su momento la leí pero no tengo en número desgraciadamente (se ha convertido en una verdadera joya de coleccionista) y me gustaría que alguien que sí lo tenga citara los títulos de la lista. Sé que no era una lista definitiva (alguna lo es) y que si hoy estuviera con nosotros probablemente elegiría otros títulos pero igualmente estoy convencido de que cada uno de esos títulos podría (y debería) ser un título de referencia a un hipotético lector de ese blog.
Por último un gran recuerdo para ese gran crítico que fue Marinero (Manolo, por supuesto) y nuestra gratitud eterna por esos extraordinarios artículos y críticas en Film Ideal, Casablanca, Diario 16 y El Mundo y por sus fascinantes Diccionarios de películas, por su monografía sobre Bogart y por Juntos hasta la muerte, digno de la obra que le dio título. Envidio a Miguel Marías por haber disfrutado ,en mayor o menor medida, de su amistad y recuerdo el gran artículo de despedida que le dedico Erice. Pero muchos de los mejores se fueron muy pronto Segismundo Molist, José María Carreño, José Luis Guarner ...; cuidemos a los grandes que aun nos quedan como Miguel Marías y que muchos años sea y escribiendo, por Dios, por favor, escribiendo Miguel que a menudo cada comentario es una verdadera lección para los amantes del cine.
Roberto B.

Anónimo dijo...

Me sumo al pedido de Roberto. Justamente, estos días estaba buscando por la red las encuestas sobre el western y sobre cine negro de Nickelodeon sin resultados. Aprovecho para hacer extensivo el pedido hacia cualquier material que alguien pudiera tener o sabría donde encontrar de la revista Casablanca. Acá en Buenos Aires resulta imposible de conseguir y en internet sólo pude encontrar uno de sus números (con dossier de Ford).
Desde ya, felicito al autor del blog quien entre otras cosas me hizo descubrir la película más querida vista en el año (The Next Voice You Hear) y a un director absolutamente olvidado (R. Matarazzo).

Jesús Cortés dijo...

En www.todocoleccion.net se pueden adquirir algunos números de esa revista.
Es interesante también el libro "Hollywood en Argüelles" de Iván Tubau del que no recuerdo la editorial y donde hay un buen número de citas, reflexiones y una mirada a la crítica de la época de Film Ideal y alrededores (Molist, Marinero, Méndez Leite, Jos Oliver, Carreño, Maesso...) que tan poco gusta a muchos ahora.

Capitán Escarlata dijo...

1.- El forastero
2.- Una trompeta lejana
3.- Liberty Valance
4.- Grupo salvaje
5.- Cerco de fuego ( Rocky Mountain,1950 ).William Keighley
6.- Terror in a Texas Town
7.- El zorro gris ( The grey fox,1985 ). Philip Borsos
8.- Buchanan rides alone
9.- El retorno del forajido
10.- Ex-aequo: Operator 13 ( 1934, Richard Boleslawski ) y Tierra de violencia ( Robert D.Webb,1956 )

Anónimo dijo...

Tras la muerte de Marinero confié (ingenuo de mí) en que se publicara una antología de sus críticas. También he esperado en vano la edición de un proyecto que tenía entre manos en sus últimos años: una obra sobre sus actrices favoritas. Conociendo su "Humphrey Bogart" (y sus "Poemas de cine") y habiendo leído algún artículo en Casablanca y en El Mundo dedicado a alguna estrella, imaginaréis cómo lamento que no se haya publicado. La editorial en donde aparecieron sus libros podría, y debería, tomar cartas en el asunto.
En cuanto a Marshall, gracias Jesús por descubrirme unos cuantos títulos que procuraré encontrar. Aunque algunas películas que conozco de él me parecen simplemente menores, algo tendría (sobre todo en el western) cuando Hathaway lo eligió a él junto a John Ford cuando quiso hacer una película antológica. De Marshall conozco la estupenda "Destry Rides Again" y sobre todo la muy poco mentada (sólo recuerdo la entusiasta crítica de Bazin) "The Seepman", excelente, discreta y bienhumorada.
Rodrigo Dueñas

Jesús Cortés dijo...

Me parece Rodrigo que confundiste a George Sherman con el efectivamente menos inspirado por lo alcanzado a ver, George Marshall.

Miguel Marías dijo...

Ajá, ya era hora de que alguien desenterrase el supersubestimado George Sherman, un apasionado de los comanches, que hizo algunos de los westerns más originales y divertidos de los 50, y del que por suerte se han editado en DVD varias películas muy notables. Recuerdo que a Manolo Marinero y a mí nos gustó siempre muy especialmente "El tesoro de Pancho Villa", que se adelantaba a varias posteriores mucho más famosas. "Black Bart" es otra película asombrosa.
Y sí, es una pena que no hayamos recopilado y editado una antología de artículos y críticas de Manolo. En efecto, hubo ese proyecto y no sé muy bien qué fue de él.

Miguel Marías dijo...

Olvidaba mencionar que Sherman, generalmente POR LO MENOS muy interesante, a partir de 1964 no hizo ni una que me lo parezca ni remotamente. Salkow es un personaje muy curioso, del que he visto algunas películas interesantes, alguna pésima y al menos una muy buena, "Sitting Bull".

Anónimo dijo...

Me sumo a las felicitaciones por este estupendo blog. Y te preguntaría, Jesús, cómo valoras las aportaciones al género de Rudolph Maté.
Un cordial saludo.

Jesús Cortés dijo...

Gracias. Pues hace mucho que no reviso Maté y algunas pueden valer más de lo que mi recuerdo me dice. Siempre tenía buenos actores y a priori eran films interesantes ("Three violent people", "Branded"...)pero luego eran un poco enfáticos o demasiado canónicos, que es también le problema de otras películas suyas en otros géneros, pero quizá esté equivocado y haya alguno excelente.

Ricar2 dijo...

En la Filmoteca, hace muchísimos años, pusieron un ciclo estupendo de películas "de género", de segunda fila o poco conocido. Se llamaba algo así como Joyas ocultas. REcuerdo muy vivamente un western que me impresionó bastante, llamado "The brass legend" de Gerd Oswald, al que solo conocía por aquel thriller tan famoso, Un beso antes de morir.

Por cierto, la lista de M. Marinero, peculiar por los títulos a descubrir. ¿Quién demonios son Allen h. Miner y Philip Borsos?

Jesús Cortés dijo...

No lo conozco, pero tiene buena pinta ese Oswald.
De Miner sí he visto varias, incluída "They ride back", con un estupendo Anthony Quinn.
El debut del fugaz Borsos me pareció un buen film, pero no he vuelto a verlo. Estaba si no me traiciona la memoria muy cercano a lo que hacía esos años Clint Eastwood, con más ambiciones que pronto perdió.
Muy curioso el Boleslawski, aunque no sea estrictamente un western; tiene varias desconocidas muy interesantes.
"The rocky mountain", revisada hace menos de un mes, me gustó menos que hace años, siendo buena.
Buenísima "The proud ones".

Miguel Marías dijo...

"The Proud Ones" es un gran "western" - curiosamente una de las 200 o así películas favoritas de Kurosawa -, lo mejor (de lejos) del interesante y no muy activo ex-ayudante de Henry King Robert D. Webb. Maté me parece un director muy interesante, casi nunca magnífico, aunque "No Sad Songs for Me" lo es; tiene buenos policiacos como "Union Station" o "The Dark Page" (mejor que el famoso "D.O.A.") y "westerns" notables, como "The Rawhide Years" y "The Violent Men", aunque otros sean pesados y rígidos, y hasta rarezas como "The 300 Spartans", a pesar de que abunden pequeñas peliculitas Universal distraidas pero vulgares. Mi recuerdo de "Rocky Mountain" de Keighley es excelente. Allen H. Miner fue ayudante de Aldrich e hizo tres películas en los 50, la excelente "The Ride Back", la curiosa "Ghost Town" y una que no conozco, "Black Patch", muy intrigante, y una en 1967, "Chubasco", con cierto interés.
Borsos hizo cuatro o cinco películas, ninguna tan interesante como "The Grey Fox", y luego de 1994 nunca más se supo. Mucho me extrañó la inclusión de "Operator 13" cuando por fin la he visto.

Anónimo dijo...

Al Sr. Cortés y también al Sr. Marías (si es que se anima): ¿para cuándo una pequeña introducción al cine persa, es decir, anterior a la revolución de los ayatolás? Gracias por ilustrar sin cobrar y perdonen el descaro.

Navegante anónimo

Anónimo dijo...

Yo mí Mate me recuerda (siendo estilísticamente muy diferente) a John Farrow quizá porque fueron directores que entre 1945 y 1960 transitaron por géneros muy parecidos (westerns, negro, aventuras con reparto sumamente interesantes; las películas que hicieron podían ser mejores o peores pero casi siempre eran interesantes, y cuando, en la actualidad, se recuperan no suelen decepcionar. Mate además es el autor de la fotografía de un puñado de obras maestras, entre ellas la de impresionante (a todos los niveles pero también en fotografía) Vampyr. Tierra de violencia era un excelente western pero es que reparto que tenía era de los que ayudaban.
Roberto B.

A.M. dijo...

En primer lugar, enhorabuena por el blog. Me gustaría conocer vuestra opinión sobre dos westerns de Charles Haas que pasaron por la cadena privada catalana 8TV y que en castellano se titulaban "El último sol" y "Lucha de poder" y que a mí me parecieron muy interesantes.
Miguel, recuerdos desde Olot.
A.M.

Jesús Cortés dijo...

Pues ni de cine persa pre-Ayatolas ni de Haas sé gran cosa.
Iraní de los 60 conozco Mehrjui, sin encontrar nada de momento digno de ser recordado con admiración, Golestan, que gusta mucho a Rosenbaum y que por la única vista, no tengo aún opinión, por supuesto es imprescindible el único film de Forough Farrokzhad, "Khaneh siah ast", para mí una de las mejores directoras de la historia por esa inopinada maravilla, Shirdel tiene cosas que decir por los dos documentales vistos, no he podido ver nada de Amir Naderi, una especie de Dassin por lo intuido y por alguna parte debo tener un film de Marva Navili que parece bueno pero del que no recuerdo ni el nombre.
De este Haas no he visto casi nada y no sé qué westerns valdrán la pena.

Duke dijo...

Se le olvida a uno revisar este blog durante una semana y se destapa mi caja de Pandora, mi perdición: los westerns olvidados...

A ver si poco a poco, entre varios comentarios, aporto algo sobre todos los nombres y títulos que han ido saliendo. Empecemos por Sherman, del que ya habéis dicho casi todo, pero bueno, intentaré recoger alguna migaja...

Sherman, como tantos otros, empezó en la Republic de estajanovista con los westerns de la serie de los Three Mesquiteers, incluyendo los 8 que protagonizó John Wayne, 4 de ellos pre-Diligencia y los otros 4 estrenados tras la obra de Ford.

Tiempo después recaló por un breve espacio de tiempo en la Columbia, de donde recuerdo vagamente una interesante Renegados, cosecha del 46, y tengo por ahí para ver Last of the Redmen.

Después, en su prolífica y más conocida etapa en la Universal, cabe destacar dos tendencias principales en los westerns de Sherman:

a) Aventuras de mitos reales del western con un tono pulp delicioso. Claro ejemplo es este Black Bart, aunque hay más: Calamity Jane and Sam Bass (1949), de un apreciable tono trágico. Dawn at Socorro (1954), una emulación de Doc Holliday con unos duelos y escenas de acción soberbias. Planos de ella los repescó Jack Arnold para insertarlos como flashback en otra joyita escondida: Red Sundown (1956); y Orgullo de comanche (1950), con MacDonald Carey haciendo de Jim Bowie y lidiando tanto con una maravillosa Maureen O’Hara como con unos indios mostrados con un apreciable respeto, lo que permite emparentarlo con la otra tendencia…

b) Westerns proindios. Que también suelen optar por personajes reales con un tono más realista, mayor rigor histórico (dentro de lo que es el western de estudio de la época) y cuentan con unas cuidadísimas composiciones de los elementos paisajísticos. En esta corriente destacan la ya mentada Orgullo de comanche (1950), El piel roja (Tomahawk, 1951) con Van Heflin de mediador entre ejército y sioux; The Battle at Apache Pass (1952), que es la segunda encarnación de Cochise a cargo de Jeff Chandler (joyita en mi opinión); y El gran jefe (Chief Crazy Horse, 1955), con Victor Mature en una buena interpretación como Toro Sentado.

Esta última tiene una historia interesante detrás: Sherman se obstinó en contratar a Suzan Ball para el papel de esposa de Mature, solidarizándose con la trágica situación e la joven actriz. A Ball le habían estirpado poco tiempo antes, tras el rodaje de Asalto al Fuerte Clark (War Arrow, 1953) también de Sherman, una pierna por culpa del cáncer. Por ello, en los planos cercanos, Ball balanceaba los hombros como si estuviese caminando, mientras que en los planos generales usaban a una doble cuando el personaje no estaba sentado. Ball murió poco después del rodaje al extenderse el tumor. Tenía 21 años.

Después alternó entre la Universal, la Columbia y la United Artits, con cosas interesantes como The Last of the Fast Guns (1958), Hell Bent for Leather (1960), El tesoro de Pancho Villa (1955), Duelo de razas (1956), el neowestern Ten Days to Tulara (1958) (que lo tengo muy olvidado) o el americana de Cuenta hasta tres y reza (1955) que solo la he visto pan&scaneada; y otra que no he llegado a ver pero tiene buena prensa entre los aficionados americanos: Reprisal! (1956).

Ya después en los 60 se relajó y llegó a la televisión. Incluso trabajó en España en tres películas, dos con Marisol que ni he visto ni tengo prisa por ver, y un Joaquín Murrieta con Jeffrey Hunter y Arthur Kennedy que hace siglos que no veo.

También es curioso que menciones Los comancheros (1961), Jesús, pues Sherman era productor de la cinta y sustituyó ocasionalmente al ya decrépito Curtiz en la dirección.

Por último, la última oportunidad que le dio John Wayne en la gran pantalla con El gran Jack (1971), me parece muy entretenida y ciertamente inusual en su tratamiento de western familiar pero con una violencia más acorde con la época que se rodó.


P.D: Ya después sigo con algún otro de estos especialistas del género.

Miguel Marías dijo...

Sobre cine iraní pre-revolución poco puedo contar, incluso un poco menos que Jesús. Y lo fundamental me parece la película impresionante de Farrokzhad. De Charles F. Haas he visto un par de westerns sumamente interesantes, sobre todo "Star in the Dust", que no sé si coincide con alguno de los mencionados; me intriga más que el checo Hugo Haas, de quien he visto también muy poco.

Duke dijo...

Sí, Star in the Dust es el que las autonómicas han retitulado El último sol, y coincido contigo, Miguel, en que es el más interesante de los tres westerns de Haas. Algo así como un eslabón entre Solo ante el peligro y Río Bravo, y construido sobre la balada tradicional del condenado a muerte "Sam Hall" (también utilizada hace poco en la reciente y curiosa Blackthorn).

Y encima tiene un plantel de secundarios glorioso con Richard Boone, Leif Erickson, James Gleason, Paul Fix y el recientemente fallecido Harry Morgan, bastante mejores que su pareja protagonista.

Miguel Marías dijo...

Por casualidad, anoche ví un western Universal, modesto pero excelente y muy divertido, de Jesse Hibbs, "Ride Clear of Diablo"(1953), con guión de George Zuckerman (colaborador de Sirk), diálogos magníficos, fotografía excelente, un Dan Duryea impagable y feliz. Otro director "menor" del que sospecho, por lo que he visto, que vale más que algunos famosillos. Al menos, dentro del "western".

Duke dijo...

Sí, muy entretenido ese western de Hibbs, otro decente artesano del género, del que recuerdo también gratamente Rails into Laramie (1954), Walk the Proud Land (1956) -con tono proindio- y Ride a Crooked Mile (1958), con un Walter Mattahu haciendo de un juez bastante más maduro de lo que era él por aquellos años.

En cambio, su Los corruptores de Alaska (1955) me dejó más frío y era más un remake de la versión del 42 de Ray Enright que de la novela de Rex Beach. La que tengo muy olvidada es Black Horse Canyon (1954), y The Yellow Mountain ya directamente ni la recuerdo.


P.D: Jesús, podrías añadir un apartado de "Últimos comentarios", para tener más actualizado el debate. Si no recuerdo mal, había que acceder a "Diseño", "Añadir Gadgets" y buscar uno que era "Latest Comments" entre los diversos apartados.

Un saludo.

Jesús Cortés dijo...

Probé pero no queda bien, Duke.
Sale un cuadro negro y feo sin referencia a la entrada de la que se comenta, con poca utilidad.

Anónimo dijo...

Acabo de ver "El tesoro de Pancho Villa", una joyita ,muy entretenida y efectivamente ,muy cercano al peckimpah de Grupo salvaje,salvando las distancias claro.

Antonio Muñoz

Duke dijo...

Vaya, una pena, Jesús.

Ya que estamos recomiendo otra joya a rescatar que llevaba mucho tiempo buscando tras los elogios del libro de William K. Everson publicado en España sobre el género y que al fin pude ver hace un par de días en VO y puedo confirmar esas alabanzas: Un extraño a mi puerta (Stranger at My Door, 1956) de William Witney.

Miguel Marías dijo...

Witney es un cineasta muy poco valorado, que rodó muchas películas pobretonas rutinariamente pero de vez en cuando hacía alguna que otra maravilla, como el serial "King of the Royal Mounted", o muy buenas como "The Bonnie Parker Story" y "Master of the World", o muy interesantes como "Stranger at My Door" o "Santa Fe Passage".

Duke dijo...

Witney el problema que tuvo es que en escasas ocasiones quiso aspirar a más y se contentó con rodar, mediada su carrera y tras abandonar los seriales, una tras otra de las películas de la serie de Roy Rogers (como antes había hecho Joseph Kane, otro director con películas a rescatar), con guiones solo aptos para la chiquillería más tierna, pero que solían contar con escenas de acción muy elaboradas y con bastante ritmo.

Después, cuando la Republic cerró, se pasó a la AIP de Corman, donde tuvo que volver a lidiar por lo general con proyectos todavía más pobres que los anteriores que no le daban juego a su talento para la acción, que era por lo que los estudiosos de la serie b siempre le han reconocido.

Sus dos primeros westerns con Audie Murphy en los 60 -Apache Rifles (1964) y El renegado de Arizona (Arizona Raiders, 1965)- también los recuerdo bastante logrados, no así el tercero -40 Guns to Apache Pass (1967)-.