sábado, 24 de diciembre de 2011

TRES TRENES

La implantación del Código Hays en 1934 ha sido el argumento más recurrente para justificar que el cine americano, desde entonces y hasta por lo menos después de la guerra (o más allá, porque estuvo vigente hasta 1967) no fuese "fiel a la verdad".
La verdad o la realidad de la vida de la gente no había sido más que muy parcialmente la materia del que había estado compuesto el cine mudo y aún en una fecha tan avanzada como 1928 un film como "The crowd" de King Vidor fue saludado como innovador y audaz por contener, en un escenario metropolitano, planos rodados con cámara oculta en la calle o simplemente por no embellecer - una actriz ¡sin rimmel mientras duerme! - la vida diaria de tantos americanos que salían adelante como podían y vivían vidas anónimas, vidas en las que las musas ni son necesarias.
Con la proclamación del citado Código - y no hace falta mirar a Ruth Chatterton, Mae West o los swinging years de William Wellman - hasta Lubitsch momentáneamente "retrocede". De la osada y explícita "Design for living" de vuelta a las elegantes sugerencias de "The merry widow".    
La verdad, parafraseando aquel fabuloso La Cava, medio desnuda, debía inmediatamente atusarse.
Pero no hay más que acudir a precisamente Lubitsch (la sublime "Angel") o a un La Cava de 1936 como "My man Godfrey", con uno de los arranques más devastadores que ha tenido nunca una película, para comprobar la capacidad para adaptarse a cualquier circunstancia que siempre tuvo esta cinematografía.
Uno de los ejemplos más rotundos y desconocidos por no desfallecer en el intento de evitar el enmascaramiento de las duras circunstancias que vivía el país antes incluso de la Gran Depresión es la asombrosa y en apariencia perfectamente clásica "Next time we love", filmada por el "otro" GriffithEdward H. reuniendo por primera vez a la estrella instantánea Margaret Sullavan (desde su debut ya había trabajado nada menos que con Stahl, Borzage, Wyler y Vidor... y se había casado tres veces) con el principante James Stewart.
En una filmografía donde abundan, por lo alcanzado a ver y bien que merece la pena perseverar, las comedias y los melodramas amables y bien hechos, "Next time we love" es un tratado de dirección cinematográfica y un pasmoso ejemplo de verosimilitud. Ni un segundo parece haber pasado por sus imágenes y su elíptica y veraz peripecia.
Nada que no hayamos visto antes sucede entre el periodista (de poca monta, pero llegará a ser bueno) Chris y Cicely, la triunfadora actriz de variedades y tampoco hay grandes enseñanzas ni nada extraordinario en cuanto les acontece, ni siquiera momentos en que se haga "público" ni sus pequeños ni sus grandes dramas, como en la ya muy cercana "A star is born", con la que tiene interesantes paralelismos.
Bordeando todo el tiempo la frontera del melodrama, redefiniéndolo en realidad, como los grandes Naruse, y nunca "optando" por el screwball para rebajar tensiones o recrear la pasajera felicidad, el film esconde todo el tiempo - hasta una conversación en un Cafe vienés pasada la hora de proyección - su naturaleza, por qué fue concebido con semejante estructura, adónde pretende llegar.
Se diría que, como sucede siempre en el cine de McCarey, "Next time we love" no hubiese merecido la pena ser contada por alguien que no antepusiera la privacidad, el respeto a la intimidad y a los sacrificios necesarios para poder seguir viviendo sin sentir vergüenza de uno mismo o las difíciles decisiones que toman unos personajes al natural impulso por entretener y ser ameno o a la por desgracia también habitual tendencia a exponer y sobreexponer si es necesario lo dramático o lo cómico en busca de la atención del espectador, tratado como poco inteligente.     
E. H. Griffith alcanza ese gozoso estado narrativo acercándose a la poco ortodoxa pero inigualada metronimia del maestro a base de calcular distancias de foco, entre actores, entre escenas y bloques temporales, sin climax ni casi música, sin un sólo alarde estético.
Reducido a sus aspectos externos, "Next time we love" es un film temerario para la época (una pareja que dice entre bromas y veras que soportará la infidelidad del otro, ella que antepone su carrera a la de su marido, él que le recomienda a ella que se case con su mejor amigo...), pero contemplado de cerca, su único "progresismo" consiste en filmarlos a ellos dos y a su buen amigo Tommy (Ray Milland) de forma que puedan mostrar lo que sienten sin estar pendientes de que un público escruta sus gestos y está ávido porque suceda "algo", permitiendo que sean a veces ambiguos, ilógicos, ilusos, pasivos o que pongan en peligro lo que de verdad les importa por egoísmo o rencillas.
Es curioso que el resultado de este cauteloso proceder es que el film tenga un continuo suspense, confirmando por excepción a la regla la errónea idea de los efectos de avance y retroalimentación necesarios para mantener la tensión; por nada veladas alusiones, más certeramente que en "Mr and Mrs Smith" de Hitchcock y no quedando tan lejos como pueda pensarse de "The wings of eagles" de Ford.
Como esta última, "Next time we love" no es buen ejemplo de chispeante comedia de re-marriage y siempre vislumbra un esqueleto tan fuerte que se permite distinguir amor y amistad, verdadero sentimiento de disfrutable compañía sin que haya vuelta atrás ni sucedáneos posibles.
Hasta cambia, veintitrés años antes que lo hiciera Sirk, una letra de una palabra pronunciada por Cicely para titularse. 
Si algo "poco moderno" tiene "Next time we love" es que quienes se siguen queriendo no pueden hacer otra cosa que permanecer juntos y entonces se convierten en una rareza.

32 comentarios:

Miguel Marías dijo...

Estupendo comentario, Jesús, de una maravillosa película, que da ganas de volver a ver todas las vistas de E.H.G. y buscar las muchas ignoradas. A lo mejor es pura casualidad, feliz concurso de circunstancias - historia, actores -, y no hay en su filmografía otra como esta auténtica obra maestra ignorada y conmovedora, pero parece inverosímil, si uno no es propenso a creer en los milagros. Casi siempre, el que hace una gran película ha sido capaz de hacer varias sumamente buenas.

Jesús Cortés dijo...

De todas las vistas (cuatro o cinco más) no hay ninguna que se acerque, siento todas al menos interesantes.
Rebuscando, hay una con gran pinta que me había pasado desapercibida, "Biography of a bachelor girl", con Ann Harding y el mismo año en que protagonizó "Peter Ibbetson", pero igual es un espejismo.

Roberto Amaba dijo...

Hola, qué tal Jesús,

Con este tipo de películas es difícil no volver a tener esa sensación recurrente de que lo que ahora intentan contarte en películas de dos horas y media te lo contaba esta gente en una escena de tres minutos. No sé, en esta puede haber al menos media docena de películas de esas que digo. Y mucho más emocionante.

Y no es necesario que sea McCarey, Vidor o Borzage, es "un cualquiera".


Un abrazo y feliz año.

Jesús Cortés dijo...

Sí, ahora cualquiera (y hasta en óperas primas o segundas películas) se cree con el derecho a tenerte dos horas y media o tres delante de una pantalla.
También se valora mucho y se espera siempre "algo", un plus, del plano sostenido, pero es cada vez más raro ver un uso adecuado.
Lo que hacen muy buenos cineastas como James Benning o Lav Diaz "inspira" más vocaciones que Blake Edwards o Tourneur, que eran mejores.

Feliz año también para tí

Roberto Amaba dijo...

A lo de la duración de las películas a veces no le damos la importancia que tiene. Sobre todo cuando se convierte en una especie de coartada para justificar un presupuesto alto, una sucesión más o menos amplia de sucesos o, directamente, para intentar camuflar una incapacidad flagrante para la narración.

Dicho esto, pocas cosas se me han hecho más largas que ciertos cortometrajes, y ninguna más corta que las no sé cuántas veces que he podido ver Dr. Zhivago.

También me hace gracia cuando hablan de la capacidad actual para procesar con velocidad información e imágenes. Qué gran mentira, pon esta misma película a alguien habituado solo a ese supuesto cine veloz o con ese presunto cerebro hiperactivo. Me juego un café a que dirá que le aburre pero no por lenta, sino porque no es capaz de ir asimilando los cambios sucesivos.

Lo de los planos ya lo hemos comentado tantas veces, Jesús, y por desgracia sigue siendo cierto.

Un saludo.

Igor dijo...

Qué cierto es esto de las duraciones que decís.
A mí no me importa que una película dure tres horas si realmente son necesarias, lo que no soporto es que lo que se podría contar en ochenta minutos se alargue cuarenta más.
Es como a escala menor un plano, si dura tres minutos debe ser porque no puede durar dos, pero hoy gran parte del cine moderno está infladísimo.
Igor

Mario Vitale dijo...

Maravillosa película. Prodigio narrativo y de modulación, y encima con la hipersensible Margaret Sullavan, que yo solo asociaba a Borzage, Lubitsch y Wyler. Esta malograda actriz era capaz de comunicar intensidad y serenidad al mismo tiempo, una honda tristeza vitalísima. Y, a propósito de la duración de las películas, y de NEXT TIME en particular, ¿qué película hoy en día contaría la trayectoria sentimental de una pareja (en realidad un trío) con semejante brío y sin adornos de ninguna clase, enlazando situaciones, escenarios y épocas con tanta delicadeza? Está muy bien visto, Jesús, la comparación con la película de Ford, y a mí, con respecto a esa pregunta, se me ocurre proponer a mi Sternberg favorito, capaz de narrar como un rayo y con asombrosas elipsis inauditas todavía hoy una de las historias más delirantes y conmovedoras de los años 30, capaz de empezar en la Selva Negra, pasar a Nueva York, bajar a Nueva Orleans y volver a Nueva York: BLONDE VENUS.

Muy buena CRY WOLF, muy elegante y, dentro de su relativamente previsible trama, tiene un imprevisto cambio de los habituales roles de sus actores protagonistas: Flynn muy inglés, muy George Sanders, Stanwyck saltarina e inquieta.

Encantadora CHRISTMAS IN CONNECTICUT.

Jesús Cortés dijo...

La duración debe tener una no sé si llamarla función (propósito, sentido, motivo)... también para quien ve el film.
El último trabajo de B. Tarr y no quiero personalizar en él pues algunas de sus películas me gustan bastante, es posible que tenga sobradas razones personales y de construcción (incluso que los técnicos lo tomasen como un desafío) siendo como es, pero dudo que haya espectadores que realmente la puedan disfrutar o que puedan tener interés en lo allí parsimoniosa y crípticamente narrado. Siendo su "último" film (aún está a tiempo de imitar a Kiss y despedirse varias veces más) cobra sentido ese viejo dicho de que lo hizo para sí mismo y así no quedará más remedio que entenderlo.
De acuerdo con Mario sobre "Blonde Venus" como una de las más geniales películas de los 30 y de cualquier década.
Y una nota bastante extemporánea:
cuando hablábamos hace semanas (o meses, ya ni me acuerdo) de "Phantom" y comentábamos la conveniencia del casting de Alfred Abel, comprobé tiempo después que en un papel muy similar lo empleó Dimitri Buchowetzki para su film "Sappho" del 21, probable referencia por tanto para Murnau.
Ahora estaría bien saber por qué el maestro no utilizó a la divina Pola Negri.

Anónimo dijo...

Hola a todos, gracias a un colega que me avisó, encontré una tienda india en España donde aparecen algunos títulos imposibles tanto en el mercado como en la red.

http://imagineindia.palbin.com/category/5584/dvd

¡Con subtítulos en español!

Borja

Igor dijo...

Bela Tarr es un buen ejemplo. Ya aclaro que a mí lo que he visto me parece insufrible.
Es que alguien que durante muchísimos minutos idénticos sigue en un travelling lateral a dos personajes caminando sin hablar y da como razón que esa era la distancia real del recorrido...¿Y si hubiesen sido tres horas?

Jesús Cortés dijo...

Yo insisto en el tema de la comunicación y en el desafío de la prolongación. Chantal Akerman, Raya Martin, el citado Benning, Tarr a veces y demás han logrado grandes cosas porque han utilizado la duración del plano (también al revés, el ultrarrápido Tony Scott cuando le sale algo bueno) consecuentemente con lo que querían decir, no como recurso vacío de estilo.

Igor dijo...

Por curiosidad ya que lo nombras Jesús, qué películas de Tony Scott te gustan?

Jesús Cortés dijo...

Pues no es un cineasta muy fiable que digamos. La mayoría de las primeras me provocan pánico, incluída la que guionizó Tarantino, "True romance", que tanto gustó a mucha gente que conocía. De repente hizo la mejor, "Crimson tide", no igualada desde entonces para mi gusto ni por él ni por su famoso hermano, que hasta se mimetizó en los peores defectos de Tony en aquella "GI Jane".
Me gustó (no a la primera) "The fan" y ahora me ha gustado (a la primera) "Unstoppable", mejor que el último Eastwood o el reciente y nulo Cronenberg (por cierto muy elíptica; quizá lo que obvia fuese más interesante).
Pero tengo una laguna importante porque no he visto, aparte de cortos, ni "Man on fire" ni "Déjà vu" ni "Domino".

Roberto Amaba dijo...

Eh, eh, que esto termina hablando de Tony Scott y no me lo quiero perder. Llamad a los GEO.

Coincido con Jesús en "Crimson Tide", aunque es una peli con la que quizá he perdido la perspectiva, me gusta solo por unas cuantas cosas que podrían calificarse como puros fetiches, empezando por los colorines de las luces. Y otra que me parece acertada es "Spy Game", que no recuerdo si gustó mucho o todo lo contrario en su día.

La última esa del tren no me hizo nada de gracia, aunque algo más que algunas suyas, como "Déjà vu" que me pareció infumable.

Un saludo.

Jesús Cortés dijo...

Seguro Roberto que si empezamos con los Scott no terminábamos en el pobre E.H. Griffith.
T. Scott nunca ha sido verosímil ni muy económico narrando, son todas patentemente entretenimientos pero las hay que tienen mejor ritmo, menos azúcar, se concentran más en la acción trepidante y acaban siendo satisfactorias, como los buenos Lundgren o Stallone o no tan lejos de los grandes Argento o De Palma. Al menos ha sido poco pretencioso, cosa que no se puede decir de su hermano, que por supuesto tiene para mí al menos tres ("Alien", "Blade runner", "Someone to watch over me") superiores a "Crimson tide".

Miguel Marías dijo...

No acabo de creerme que de EHG hayamos pasado a Tony Scott, pero puestos a ello, yo no me creo nada "Domino", pero, además de "Crimson Tide", "The Fan" y "Unstoppable", me gustan "Dejà vu" y sobre todo "Enemy of the State", que nadie ha mencionado, y es bastante divertida "Spy Game". De su hermano, salvo las tres que menciona Jesús, y en parte "The Duellists". Pero - con todas las reservas y las lagunas - ninguno de los dos ha hecho nada ni de lejos comparable a unos 200 artesanos americanos de los 30, 40, 50 y 60, y menos aún ha hecho nada tan bueno como "Next Time We Love".

Ricar2 dijo...

A mi a veces (quizá es influjo maléfico del cine moderno), las películas se me quedan cortas, en cambio. Acabo de ver "Remorques" de Grémillon, que me ha encantado, por cierto, pero se me ha hecho corta, me hubiera gustado ver más cosas, más detalles, algunas elipsis se me han hecho algo bruscas. Les cogí tanto cariño a los personajes que querría saber más de ellos.

Jesús Cortés dijo...

Yo acabo de ver el genial "Flashing spikes" de Ford (un episodio televisivo del 62 para una serie llamada Alcoa Premiere) y en 48 minutos, centrado en el mundo del baseball (deporte que a veces creo que entiendo y otras me resulta un galimatías), con buen humor y relajadamente, me ha dejado emocionado. Podía haber sacado una película maravillosa de ahí pero está bien como está y con su extensión, sobre todo porque no contaba con que estuviese ahí. ¿Quién podría llamar menor a algo que te atraviesa el alma?
Grémillon efectivamente suele dejar con ganas de más, como Shimazu o Bauer.

Anónimo dijo...

Pues yo acabo de volver a ver "To Have and Have Not", que me parece cada dia mas fresca y luego "Hell Bent for leather" de Sherman, que me ha parecido muy buena(siguiendo los consejos de Jesús en este blog),ni le sobra ni falta nada y en tan solo 78 minutos,conciso, yendo al grano pero sin prisa.

Antonio Muñoz

Jesús Cortés dijo...

De westerns he vuelto a ver uno de los que puse en la lista hace días, "Apache drums" de Fregonese, el único (y el último, murió poco después) que produjo Val Lewton, que cada vez me parece mejor y más integrada la segunda parte - digna de "I walked with a zombie" o "The seventh victim" - con el comienzo tan a lo Allan Dwan. Es quizá mi film favorito de ese director tan sugerente.

Anónimo dijo...

Pues hoy entonces en sesion de madrugada tocara "Apache drums" y para rematar "The doorway to hell"(Que aún no la he visto) de Archie L. Mayo produccion warner de los 30, con un Cagney seguro lleno de frescura y vitalidad...

Antonio Muñoz


PD: Jesús, recibiste el paquetito con los Christensen?

Jesús Cortés dijo...

Sí, gracias, llegó ayer.
Estos argentinos y en general sudamericanos necesitan urgentemente sacarles la mugre a sus films de los 40 y 50 o en unos años ya no se verá ni escuchará nada.
No he visto ese Mayo, pero me ha hecho recordar por la similitud de títulos lo bueno que era y lo olvidado que está aquel western de Mann, "Devil's doorway".

Anónimo dijo...

Jesús, ya que se ha metido el western por el medio ¿a qué se debe que Run of the arrow se conozca aquí como Yuma?
De entre todos aquellos westerns que dijiste y que no conocía me quedo con The treasure of Pancho Villa de Sherman, From hell to Texas de Hathaway,Canyon Passage de Torneur y Copper Canyon de Farrow. These Thousand Hills de Fleischer la reviso y no me acaba de llegar tanto, aún siendo muy notable y apreciando la crítica que Miguel Marías tiene publicada sobre la misma. La que me ha parecido un peliculón, ya no me acuerdo cuándo la citasteis, Between heaven and hell. Muchas gracias y Buena entrada de Año

Fernando C

Jesús Cortés dijo...

Pues a mí "These thousand hills" me parece fabulosa, una de mis cinco favoritas de Fleischer junto a "Mandingo", "Violent saturday", "The new centurions" y "The girl in the red velvet swing".
"Between..." me bajó ligeramente este año cuando la volví a ver pero es desde luego excelente.
En cuanto a lo de Yuma, no recuerdo la causa, será geográfica imagino.

Anónimo dijo...

¿Este señor es el verdadero Miguel Marías?
Sepa usted que sigo con sumo interés sus apariciones en el programa de Garci.
Saludos y feliz año
Juan Ballesteros

Carlos C. dijo...

Ya podemos ver la lista de las mejores películas vistas en 2011 para Miguel Marías aquí:

http://actodeprimavera.blogaliza.org/2012/01/01/o-mellor-de-2011-miguel-marias/

Saludos.

Crusoe (Toma Alistar) dijo...

Qué tal.

Quizá aprovechándome de tu/vuestra hospitalidad, y teniendo en cuenta lo puestos que estáis en lo que se refiere a pases, ediciones, etc., me atrevo a preguntar por una película sueca del año 62, dirigida por el danés (creo recordar que era danés) Bjärne Henning-Jensen, titulada 'Kort är sommaren (Corto es el verano)' y basada en la magnífica novela 'Pan', de Knut Hamsun. Dejaría esta pregunta en alguna de las entradas sobre cine nórdico, pero debido a que no se actualizan los últimos comentarios, la publico aquí.

Actuaban Jarl Kulle (en el papel de teniente) y Bibi Andersson (en el papel de Edvarda). ¿Alguien sabe algo sobre esta obra, dónde podría comprarse, o cuanto menos, encontrarse?

Saludos, y feliz penitencia 2012

Duke dijo...

Ya que estamos de nuevo con los westerns, recomiendo otra espinita que llevaba tiempo clavada y al fin me he podido quitar: Badman's Territory (1946) de Tim Whelan, que editaron hace unos meses en DVD en doblete junto a su pseudo-secuela Return of the Bad Men (1948) de Ray Enright.

También de paso aprovecho para comentar que dentro de poco también editan tres películas de otro estajanovista del género, Lesley Selander. Se trata de Fort Yuma (1955), la interesante The Broken Star (1956) y la estupenda War Paint (1953). También editan junto a ellas Trooper Hook (1957) de Charles Marquis Warren.

Miguel Marías dijo...

Agradezco su interés a Juan Ballesteros. No sé si soy el "verdadero" Miguel Marías, pero al menos soy el único que conozco; por suerte, no tengo un homónimo, como mi hermano Fernando.

Anónimo dijo...

Anduve buscando y esa película sueca no existe. J. M.

Miguel Marías dijo...

Existir sí existe, en IMDb al menos hay ocho personas que la han visto. Otra cosa es que sea encontrable.

Crusoe ((Toma Alistar) dijo...

Hombre, J. M., claro que existe, no se trata de una ensoñación... Actuaba también Britt Ekland. En España fue estrenada con el título de 'Corto es el verano' (o 'El corto verano', no recuerdo). Por la red circulaba incluso el cartel del filme, y no hace tanto. Es cierto que últimamente ando algo desconcertado, sobrepasado por la realidad, pero de ahí a ver espejismos...

De todos modos si ni siquiera alguien tan versado en estas lides como D. Miguel Marías está al tanto de alguna edición en DVD es que debe resultar un imposible a día de hoy.

Gracias y saludos