martes, 17 de abril de 2012

DALECARLIA

En el momento más álgido de su carrera como actor y director - pocos en toda la historia del cine a esa doble altura: acababa de dirigir y protagonizar nada menos que las deslumbrantes "Terje Vigen" y "Berg-Ejvind och hans hustru" y poco antes había brillado como intérprete en los dos "Thomas Graals..." de Mauritz Stiller -, Victor Sjöström acomete la adaptación, en dos partes, del primer volumen de la novela "Jerusalem" de Selma Lagerlöf, ya por entonces gloria nacional de la literatura sueca.
Faltaban aún unos meses para que la fijación de Sjöström con Lagerlöf empezara a lindar con lo obsesivo y para que además se transfigurase en "actor del método" - treinta años antes de Strasberg - todo ello al acometer su film más conocido, el inminente "Körkarlen" al que se encaminaba apasionadamente, cuando de repente - siendo veterano casi desde que rodó su primera película, cuando el luego famoso Svenska Biografteatern no era sino él y sus proyectos y a pesar de haber hecho ya una adaptación de una novela de ella, "Tösen från Stormyrtorpet" -, parece como si recomenzase su aprendizaje.
Es una sensación que asalta al contemplar muchas de las obras de Victor Sjöström, si se hace en orden cronológico: sin los largos silencios de Dreyer, a Sjöström tampoco parecía servirle de gran cosa el camino andado; un nuevo proyecto requería un nuevo reenfoque del lenguaje con que se expresaba, tan sugerentemente, antes.
No hay más que recordar esas dos obras maestras citadas antes.
Ni la plasmación en imágenes, respetando su cadencia, su música, de un excelso poema de Ibsen ni haber hecho un film que mira de frente a los Mizoguchi que se inspiran directa o indirectamente en él, fueron suficientes cumbres ni sirvieron de gran cosa para preparar su siguiente obra, que abordaba una saga, coralmente. 
De "Ingmarssönerna" en 1919 y "Karin Ingmarsdotter", filmada un año después - pero no consecutivamente a ella -, parece que definitivamente perdidas en su versión íntegra que sumaba más de 320 minutos (de los que sobreviven, si se localiza una copia decente, sólo unos 250; por supesto obviando el remontaje de 120 que se editó en USA, una canallada comparable a la perpetrada con "Der tiger von Eschnapur / Das indische Grabmal"), una de las grandes aventuras interrumpidas que en el cine han sido, sorprende sobremanera la capacidad de traslación y adaptación discreta de Sjöström a un libreto tan vasto y descriptivo (no anda lejos la proeza de la lograda por Lubitsch respecto al texto de Oscar Wilde en "Lady Windermere's fan") y cómo en cada pincelada, que cualquiera llamaría costumbrista, está potenciado el vanguardista, físico y carnal (términos bastante divergentes o incompatibles en manos de tantos, de malos y falseadores resultados si se fuerza antinaturalmente su unión) cine silente escandinavo.
En ella misma, sin establecer comparaciones.
Como muchos años después Rossellini, Sjöström más que como un adelantado a su tiempo o un innovador, debemos considerarlo sencillamente un inventor, un descubridor; con el porcentaje de azar que ello implica, pero también con el reconocimiento de que los resultados le llegaron porque fueron consecuencia de un solitario empecinamiento vital más que de una pulsión retroalimentada por el asombro de sus contemporáneos.
Incluso diría que brilla más su arte si se trata de films como este díptico donde el elemento sobrenatural - del que viene su lejana fama y que casi siempre sirve de aliciente para los escasos acercamientos recientes a su obra -, viene absorbido por el espíritu místico-religioso, donde hay en definitiva, menos asideros "de género".
"Ingmarssönerna", que ilustra los dos primeros capítulos de la novela, stricto sensu (la perfección misma) caligráfica, codificada, introspectiva, lineal, fervorosa y tradicional, preludia lo que en "Karin Ingmarsdotter"  progresa y termina siendo movimiento y contraste de texturas, un sentimental y audaz concatenado de elipsis y flashbacks, un melodrama que bordea la tragedia en todo momento.
La, estrambótica a los ojos de muchos por aquel entonces, combinación socialista-bíblico-dickensiana que preside en tono muy menor y poco llamativo el film, acentuanda con el paso de los minutos, propicia que lo que verdaderamente importe no sean los hallazgos de puesta en escena, sino los fundamentos que la articulan.
Dónde se emplaza la cámara, la profundidad que debe (y puede: el reto nace de la necesidad) tener un plano, los insertos (realzados inteligentemente como una alternativa pudorosa al primer plano, que hasta bien entrados los años 20 era un recurso más bien obsceno; alguno de esos insertos, bellísimo, como el que muestra el reloj de bolsillo roto de Ingmar, que luego dará pie a una escena no menos emotiva), el ritmo del caminar o los ademanes de los personajes, el uso de la luz... todo parece asentado en una tradición de décadas, pero lo cierto es que se estaba definiendo entonces por primera vez.
También a nivel de actuación, ese talón de aquiles de una parte, y no poco siginificativa, del cine mudo. Tan raro es ver en Sjöström un actor o actriz fuera de tono como también lo es verlos, por buenos que sean, manifiestamente improvisando, queriendo tomar el mando de la escena.
Ese ímprobo trabajo, ese muy pensado andamiaje no hace falta buscarlo en ningún punto concreto, serviría cualquiera de sus escenas, pero escojamos estas tres simples de transición al principo de "Karin Ingmarsdotter".
Hombres bebiendo en una sobremesa distendida, cortada en cuatro planos limpios y fundida a negro.
Karin, sola, en una habitación dormida, dobla la ropa, mira el reloj, agacha la cabeza, se distrae y sigue su tarea.
Una carroza, un hombre (su marido) desmayado al pie del camino, borracho. Lo recogen y lo llevan a casa.
En dos minutos y medio, con un sólo intertítulo (ella pregunta si ha habido un accidente y los de la carroza se ríen de su ingenuidad), se ha dado sin subrayado alguno la tradición, el patriarcado, la rutina, el cansancio, el desengaño, la pequeña gran épica de negarse a aceptar que no hay más objetivo que seguir vivo y cumplir con lo asignado o destinado a cada cual, pero ver cómo las circunstancias doblegan esa voluntad.
No se trata de dirección de actores ni hay efecto especial o de montaje alguno, nadie se mueve un centímetro de su marca. Es la arquitectura lo que replandece.
De una altura que le lleva a uno a calificar - y a estar cada vez más convencido de ello - a Victor Sjöström como el más grande cineasta nacido en aquellas latitudes.
La mala acogida dispensada a "Karin Ingmarsdotter" frustró la idea de Sjöström (no muy "desanimado" por lo que se puede deducir: mientras barruntaba "Körkarlen", rodó la igualmente excepcional "Mästerman") de acometer también el segundo volumen de la novela, el que se desarrolla en Palestina, adonde estos personajes y sus descendientes parten, lo que hubiese sido un inédito por entonces intento de reflejar un choque cultural y religioso en la misma tierra santa.
Como ya ocurriría muchos años después, nos quedamos sin ver el sur.

41 comentarios:

Mario Vitale dijo...

Buen artículo, Jesús, sobre el enorme Sjöström, llamando la atención de su etapa muda sueca como director y actor, una etapa todavía no demasiado divulgada, cuando no relegada siempre tras el brillo del THE WIND de Hollywood. Gustándome una enormidad THE WIND, THE SCARLET LETTER y HE WHO GETS SLAPPED, lo cierto es que su etapa sueca me apasiona todavía más, pues abundan obras maestras pletóricas y llenas de emoción. Ahora ya no hay excusas, se pueden encontrar con relativa facilidad al menos media docena de estas maravillas. Mi favorita sige siendo INGEBORG HOLM.

Carlos C. dijo...

Estupendo artículo, Jesús. Yo solo he visto Körkarlen, que me entusiasma. Por cierto, ¿has podido ver, o sabes si se pueden conseguir, algunas obras de Georg Af Klercker, Per Lindberg, el Molander silente, o el primer Klovnen de Sandberg, que parecen también grandes? ¿Y de las películas sonoras de Sjöström, hay alguna recomendable?

Saludos.

PD. Por cierto, ante los últimos acontecimientos, afirmo que este es el mejor blog de cine de la red por mucha distancia.

Carlos C. dijo...

Cuando digo que sólo he visto Körkarlen, me refiero a la etapa sueca, porque He Who Gets Slapped y The Wind me parecen maravillosas, sobre todo la primera.

Jesús Cortés dijo...

Yo me quedo con el Sjöström de la etapa sueca, gustándome muchísimo las que sobreviven de las hechas en Hollywood.
Sonoras he visto "Under the red robe", que me gusta mucho y además sale la guapísima Annabella. Las que filmó de vuelta de USA no las conozco.
De Molander o Lindberg sólo he encontrado sonoras. Tienen gran fama las mudas, pero no hay manera de cazarlas.
El primer "Klovnen" de Sandberg no lo he visto, el segundo me parece magnífico.

Anónimo dijo...

Estupendo (el texto, digo, porque ese díptico aún no lo he visto). Yo descubrí a Sjöström muy tarde: En la filmoteca local, allá por 1995 con motivo del centenario del cine, sólo proyectaron "The Wind" (no sé si no le gustaba al programador o es que era difícil conseguir copias de las películas suecas). Años después empecé a tener a acceso a sus otras obras americanas y, siguiendo un orden inverso, pude ver después las más antiguas. Las suecas que he visto son todas fabulosas, con especial predilección por "Terje Vigen". Los términos fisicidad, emoción o belleza paracen creados para todas y cada una de ellas.
Ángel

Jesús Cortés dijo...

Yo he podido ver casi todas las que conozco en ciclos de cineclubs y similares, empezando por "Körkarlen" y "The wind" que fueron una gran impresión. "Terje Vigen" es también de mis favoritas; una de las más hermosas películas mudas.

Miguel Marías dijo...

Muy acertado texto sobre el hoy excesivamente olvidado (y sólo recordado por unas pocas películas) Sjöström. Yo sólo he visto 21 (más los fragmentos que quedan de otras 3), pero de ellas 12, todas mudas, me parecen gigantescas, y tres de las suecas muy superiores a las dos americanas mejores. Todavía creo que prefiero a "Karin Ingmarsdotter" dos aún anteriores, "Berg-Ejvind och hans hustru"(1917) e "Ingeborg Holm"(1913), pero hizo una buena cantidad de grandes películas, muy variadas además, y con algo que me las acerca más a Raoul Walsh o King Vidor que a Ingmar Bergman.
Por lo poco que he visto mudo de af Kercker o de Molander es magnífico, no dudo que Stiller y Sjöström no fueran únicos, aunque puede que sí los mejores.

Jesús Cortés dijo...

Yo creo que si tuviese que elegir sólo una, lo mismo me alineo con Mario y me quedo con "Ingeborg Holm", que está a punto de ser centenaria y casi diría que es el primer largometraje (cortos y seriales a un lado, quiero decir) verdaderamente colosal que dio el cine.

Carlos C. dijo...

Hablando de Molander, Georges Sadoul afirmaba en su historia del cine mundial que "Ordet" (anterior a la versión de Dreyer) era su mejor película. ¿La habéis visto?

Jesús Cortés dijo...

Yo no la conozco, Carlos.
Sadoul creo que no tenía a Molander en gran estima de todas formas, ¿no?

Carlos C. dijo...

Sí, es verdad. En concreto en su libro dice que Molander (junto a Brunius, Hedqvist y Carlsten) "estaban lejos del genio".

Aunque tiene que ser curioso comparar su versión con la de Dreyer.

Sergio Sánchez dijo...

El "Ordet" de Molander es una experiencia contradictoria. Inicialmente provoca en uno un rechazo un tanto infantil, algo del tipo "no me toques a mi Dreyer que Dreyer sólo hay uno y a ti te encontré en la calle", pero con el paso del tiempo uno valora mentalmente sus logros e incluso las diferencias con la adaptación de Dreyer. Es una obra más aireada, se hace sentir más la existencia de un mundo exterior a esa granja, y es menos etérea, es más palpable y no porque Dreyer no fuera también muy físico, incluso llegamos a ver alguna escena de Johannes en la ciudad donde creo recordar que estudiaba.

Es muy recomendable, si se tiene la poco habitual ocasión de verla desde luego hay que hacerlo sin demasiadas ideas preconcebidas. Yo creo que es una buena película y es una película que merece su propio lugar, sin tener que estar mirando hacia arriba. No es tan excepcional como Dreyer pero es que no lo intenta en ningún momento.

CRUSOE dijo...

Buenas.
'Terje Vigen' es Ibsen. Captura el espíritu de Ibsen, su anarquismo, su individualismo, su rebeldía. El personaje es indómito, como todos los personajes de Ibsen, como el propio Ibsen.
Lo cierto es que me pregunto cómo dos de los mayores autores de la literatura universal, ambos noruegos, Ibsen y Hamsun, han sido tan poco adaptados al cine.
Primero, porque los temas que trataron son universales. Segundo, porque la naturaleza está omnipresente en sus obras (sobre todo en Hamsun, pero recuérdese que Ibsen firmó obras como 'Brand'...) Tercero porque uno de los mayores conflictos dramáticos que existen, de los que el cine puede hacerse cargo, el de la lucha del Individuo contra la Sociedad, los elementos, el propio azar..., es el eje conductor de los argumentos tanto de Hamsun como de Ibsen.
En 'Terje Vigen', Sjöstrom fue capaz de mantenerse fiel a Ibsen, preservando, a su vez, su propia independencia como autor.
Para mí es también su mejor obra, y una de las cumbres del cine mudo.
Saludos

Miguel Marías dijo...

El "Ordet" de Molander es muy bueno, y bastante impresionante, hasta vista (como es mi caso) despues de ver muchas veces la versión de Dreyer. Aunque no sea tan buena, la de Molander es más sensual y más lírica; también es, claro, más convencional. Salvo las de los 30, encuentro muy buenas casi todas las vistas de Molander, mudas o sonoras. Como Sjöberg, es un tipo que querría conocer mejor.

Demure dijo...

Realmente da miedo pensar todo el cine que hay y el poco tiempo que se tiene para degustarlo. Muy interesante todo lo que contáis sobre Sjöström, otro asignatura pendiente, probaré con "Ingeborg Holm" espoleado por vuestros comentarios.

Tomás Sánchez dijo...

Frente al comentario de Demure opongo una visión algo más optimista. Es indudable que el tiempo es limitado y es materialmente imposible ver todo el buen cine que ya llegado a hacerse en sus ya más de 110 años de historia. Ahora bien, las posibilidades de ver cine procedente de cualquier país se han multiplicado exponencialmente (no en las salas comerciales, claro está). Me pregunto cuántas películas de Mizoguchi, Ozu o Naruse pudieron llegar a haber visto los miembros de la nouvelle vague, cuando empezaron a dirigir allá por 1959-60.

CRUSOE dijo...

A propósito de las posibilidades de ver cine:

En el caso de la cinematografía escandinava, y sin intención de menospreciar a Bergman, o de restarle méritos, en el mercado de DVD, exceptuando a este autor, la oferta es muy limitada.

En cuanto a los pases televisivos, las películas suecas se pueden contar con los dedos de una mano (curiosamente hace poco un canal de pago emitió 'Los emigrantes', de Tröell).

Se quejaban algunos, y creo yo que con razón, de lo alargada que se hacía la sombra de Bergman. Una especie de omnipresencia canónica que ha venido impidiendo que el público conociera la obra de Widerberg, Sjöman o incluso de este Sjöstrom, del que, al menos hace un par de años, no se encontraba nada.

Pero lo cierto es que la cinematografía escandinava tuvo, en mi opinión, dos edades de oro al margen de Bergman, el pietista: la época muda y los años sesenta. Y además se trató de un cine luminoso, en ocasiones vitalista... en fin, opuesto a las angustias de Bergman (o de Dreyer, que es la otra vaca sagrada del cine nórdico).

En mi opinión la influencia de Bergman ha sido excesiva, estereotipando, en cierto modo, la estética del cine sueco. Sin negarle sus grandes logros, tanto visuales como en lo que atañe a las problemáticas morales que abordó en sus películas, hay que decir que los cines escandinavos no se limitan a Bergman (ni a Dreyer), y que, de hecho, incluso podría discutirse si no hubo otros autores a su altura, además con otra concepción del mundo y de la vida, mucho más "pagana", y por tanto, para mí, lúcida e intensa.

En ese sentido, Sjöstrom fue un autor mucho más libre que Bergman. Menos "burgués" y más apasionado. Y como Sjöstrom, Widerberg, Sjöman (a pesar de sus excesos), o el propio Tröel en sus inicios. Esto puede sonar herético, pero los artistas escandinavos han llegado muy lejos, tanto en el cine como en las letras (Hamsun, Ibsen, Strindberg... verdaderas cumbres), mucho más allá de la angustia por asumir un universo sin Dios.

Saludos

Sergio Sánchez dijo...

Jaja, Tomás, creo que no haces si no confirmar el pesimismo de Demure, muchas películas por ver y muy poco tiempo.

Yo no creo que tenga tanto que ver el propio Bergman en esa influencia como el funcionamiento del mercado para todos. Al cine escandinavo le corresponde una pequeña parte del pastel internacional, España la ha cubierto a lo largo de los años principalmente con Buñuel, Saura y ahora Almodóvar, y no por fuerza son los mejores. En todos los paises funcionará igual supongo. La reeprcusión de Satjayit Ray ha hecho inevitable que los otros indios hayan permanecido en la sombra, no había más pastel internacional.La parte del pastel sueca ha sido de Bergman, la repercusión de su cine en EEUU, con sus Oscar y admiradores como Woody Allen, ha sido determinante.

Al final son esas coyunturas socio-económicas las que deciden o no la fama de unos determinados directores o películas. Hablo siempre a un nivel de conocimiento de un cinéfilo medio, no de buscadores constantes como vosotros.

Otro asunto es que sin atreverme a defender que Bergman sea el mejor, aunque particularmente me apasione su escritura, si quería sugerir una lectura más amplia de sus pelícuklas más allá del sempiterno tópico del universo sin Dios. Hay en muchas de sus películas destellos de vitalidad y luminosidad verdaderamente sorprendentes y emocionantes.

Saludos

CRUSOE dijo...

Sí, lo que pasa es que él también se dejó querer mucho. En cambio, S. Ray ha pasado a ser más conocido ahora, gracias a internet, que en vida. ¿Dónde podían verse en los sesenta o setenta, por ejemplo, en España, obras suyas? Con Bergman pasaba algo muy distinto.

En cuanto a los destellos de vitalidad del sueco, claro que los tiene, pero es que de lo contrario sería un completo cenizo. En ese sentido, lo de "universo sin Dios" en su cine es más una constante (aunque por supuesto no la única) que un tópico. De hecho, basta pensar en su famoso tríptico 'Como en un espejo-El silencio-Los comulgantes': un "universo sin Dios" es lo que lo inspira.

Dicho esto, a mí Bergman me parece un gran creador de imágenes, y no cuestiono sus logros.

Saludos

Rodrigo Dueñas dijo...

Hola Crusoe. Sin echarle yo la culpa a Bergman (¿qué responsabilidad tiene él de que no se difunda ni se edite el resto del cine sueco?) sí te doy la razón en cuanto a que es escandaloso el que, en lo referente a las cinematografías de muchos países, parece como si con el conocimiento de uno de sus más grandes creadores o directamente con su artista más grande (como Dreyer respecto a Dinamarca) no hiciese falta ver nada más.
De Bergman se ha editado prácticamente todo (siendo, además, autor de una muy numerosa obra) y en cambio del monumental (por lo poco que conozco) Sjöstrom sólo se ha editado “Körkarlen”. Y esto no es privativo de España: en Francia, que yo sepa, también sólo se ha editado un Sjöstrom (ese mismo título, aunque antes).
Fuera del cine americano y del francés (y de parte de otras cuatro o cinco cinematografías) las lagunas que tenemos del resto son enormes. Bueno, también disponemos (aunque falta una parte decisiva) del cine español, pero, fuera de aquí ¿quién conoce (ni tiene interés en hacerlo) a Fernán Gómez o a Borau o a Mur Oti?
Rodrigo Dueñas

Sergio Sánchez dijo...

Sí, y además se ve de ellos siempre las mismas películas, cuántas veces vimos por tv "El extraño viaje" sin saber que existía "El mundo sigue".¿Por qué no la programaron nunca?. Los espectadores habrían alucinado.

Rodrigo Dueñas dijo...

Sí, Sergio, ya me gustaría volver a ver “El mundo sigue” y también “La vida por delante”. Y unas cuantas de Mur Oti. Ya podría emitirlas TVE antes de que la desmantelen. En vez de dejarse destruir, ya podría demostrar el valor de una televisión pública simplemente cumpliendo (por ejemplo, así) su función.
Respecto al poco conocimiento de otras cinematografías, recuerdo una excelente iniciativa de algunas Filmotecas que se hizo (no sé si se mantuvo posteriormente) a fines de los 80. Se titulaba “La Filmoteca X presenta…” comenzando, precisamente, la sueca, y le siguió la inglesa. Como lo que querían mostrar eran obras y autores poco conocidos no exhibieron nada, en consecuencia, ni de Bergman ni de Hitchcock (ni, creo recordar, tampoco de Sjöstrom, ni de Stiller, ni de Powell). Recuerdo, entre otras, una estupenda muda sueca sobre unos críos que se escapaban en una barca y pasaban el verano en unos islotes. Era un trasunto de una de las aventuras de Tom Sawyer.

Jesús Cortés dijo...

Esa lo mismo puede ser "Mälarpirater" de Molander, Rodrigo.
"La vida por delante" y "El mundo sigue", vistas hace relativamente poco de nuevo, revelan una diferencia para mí bastante grande a favor de la segunda sobre la primera - que está muy bien y a pesar de lo poco que me gusta Analía Gadé - y sobre cualquier otra de FF Gómez.

CRUSOE dijo...

Pues Rodrigo, internet ha sido un poco como un paraíso para los que teníamos sed de cine. Ha sido como pasearse por el Edén estirando los brazos para llenarse las manos de frutas jugosas. Imagínate: cine de Rumanía anterior a los noventa, cine checoslovaco de los sesenta (aunque hay cosas editadas), cine indio (no Bollywood), cine polaco, búlgaro, yugoslavo... Clásicos japoneses (¿dónde ibas a encontrar a Imai o a Shimizu?)... Incluso noirs americanos olvidados... En los dos o tres años que he frecuentado la red, yo me he puesto las botas. Por ver, he visto algunas maravillas incluso a pelo... En fin, un sueño hecho realidad.

Y a propósito de esto, es curioso que precisamente el cine sueco (escandinavo en extensión) haya resultado el más inaccesible (Bergman al margen; además, como tú señalas, toda su obra ha estado disponible en DVD). Me he quedado con las ganas de dar con obras (aunque fueran copias sin subtítulos) como 'Älskarinnan' (La amante), 'Kort är sommaren (Corto es el verano)', 'Här har du ditt liv (He ahí tu vida)', 'Victoria' (si bien dudo que esté a la altura de la novela), etc., etc. Quizá por esto, cada vez que me salpicaba la "sobreoferta" bergmaniana, acababa maldiciendo al genial autor sueco.

CRUSOE dijo...

'El mundo sigue' la pasaron por TCM repetidas veces en los últimos dos o tres años. Pero tampoco creo que resulte muy difícil dar con ella. Me explico, ¿no?

Luis S. dijo...

1-Para alguien que no ha visto ninguna de Sjöström, ¿por cuál debería empezar, por "El viento"?
2-Pido recomendaciones sobre los años noventa. Estoy preparando un artículo sobre lo que más me gusta de ese decenio (¿el peor de la historia del cine?). ¿Algún director (aparte de los más obvios o populares) que hiciera varias películas en los años noventa y que debería descubrir o revisar...?

Jesús Cortés dijo...

Esa está bien para empezar. Y de las suecas, tal vez "Berg-Ejvind...", pero casi cualquier cosa que encuentres te puede servir, el nivel es muy alto.
Y sobre los 90, hay tantas buenas películas como en los 80 o en los 70, si no más.
Muchas películas maravillosas y muy variadas de gente como Brisseau, Carax, S. Ray, Cimino, Erice, Pialat, Godard, Eastwood, Denis, Ferrara, Rivette, Straub & Huillet, Marker, Piavoli, Petzold, Kiarostami, Guiguet, Yang, Oliveira, Rohmer, Suwa, Iosseliani, Lynch, Resnais, Garrel, Mulligan, Sayles, Desplechin, Cronenberg, Argento, Akerman, Burton, Monteiro, Guerín, Allen, Bergman, Shinoda, Guédiguian, Hou, Biette, De Palma... no parece mala cosecha ¿no?

Luis S. dijo...

Gracias por la lista, Jesús. Muchos de esos directores ya los tengo más o menos "controlados". De bastante otros, como Pavioli, Monteiro, Petzold o Suwa, no he visto nada. No hay suficiente vida (entiéndaseme bien) para tanto cine...

Jesús Cortés dijo...

De Piavoli, busca "Nostos: il ritorno", "Voci nel tempo" o la más antigua "Il pianeta azzurro". No he visto la última que rodó, "Affettuosa presenza" de 2003 o 2004.
La obra cumbre de Suwa es para mi gusto "M/Other" del 99.
Petzold es fenomenal y además muy fiable, cualquiera es como mínimo buena. Las mejores podrían ser "Cuba Libre" y "Die beischlafdiebin" y otras posteriores como "Wolfsburg", "Toter mann" o "Gespenter" o las últimas o la primera "Pilotinnen"; me falta por ver el corto "Das warme geld". Curioso que los dos directores que actualmente quizá mejor manejen el cine negro sean este alemán y el iraní Rafi Pitts.
De Monteiro en esos años, "A comédia de Deus" y "O ultimo mergulho". Anteriores para mi gusto quizá sobre todo "À flor do mar", "Recordações da Casa Amarela" y "Silvestre". Las últimas hasta que murió también están muy bien.

Luis S. dijo...

Gracias, Jesús. Una pregunta: ¿cómo has podido ver tanto cine? Qué barbaridad. Con 36 años, tengo la impresión de haber visto bastante cine, pero luego uno visita este blog y se queda estupefacto...
Por otro lado. ¿El cine de Monteiro tiene que ver con el de Miguel Gomes? En el DVD de "Mi querido mes de agosto", creo recordar que en una entrevista Gomes comentaba algo de la influencia o ascendencia de Monteiro. O quizá fuera mera admiración, no recuerdo bien.

Jesús Cortés dijo...

Tengo bastantes lagunas y una lista interminable de films que debo volver a ver, con lo que de mucho, nada.
Imagino que Gomes debe admirar a Monteiro y su película (no he podido ver aún "Tabu"), muy buena, algo o mucho debía a "Recordações...", pero andaba también lejos de buena parte de los otros registros habituales de J. Cesar.

Ricar2 dijo...

Por cierto, en Arsenevich (ver la columna izquierda del blog de Jesús) están "poniendo" Eva, de Molander, otro cineasta del que yo, ni flores, así que habrá que ponerse a ello.

Jesús Cortés dijo...

"Eva" está muy bien, pero debe haberlas mucho mejores.

Anónimo dijo...

Jesús me sorprende que hayas incluido en la lista de directores que aportaron grandes obras en los años 90 (completamente de acuerdo contigo en que tan buenos o mejores que los 80 y 70) a Argento, supongo que te debes referir a Dario y mi duda que gran película hizo Argento en los 90, no es que no encuentre valioso una parte de su cine pero las 4 películas suyas que vi en esa década no me parecen muy destacables salvo quizá El síndrome de Stendhal.

Joaquín

Jesús Cortés dijo...

Dos de las cinco que prefiero son de esa década, "Trauma" y "La sindrome di Stendhal".
Ls otras tres son "Profondo rosso", "Inferno" y "Tenebre".

Demure dijo...

Yo creo/sospecho que "La sindrome di Stendhal" es la película mas perfecta de Argento. O al menos es la que más me llega a día de hoy, la que mejor absorbe sus influencias Hitchcockianas (de manera nada disimulada por otra parte). "Trauma" (que la ví en una copia regular) e "Inferno" debo revisarlas. "Tenebre" me parece ejemplar.

Carlos C. dijo...

Jesús, ¿no te gusta Suspiria? Junto a Profondo rosso e Inferno, es mi preferida. Fue la primera película que vi de él, y la que me hizo seguir viendo el resto de su obra. Ese clima de pesadilla desde la primera secuencia en el aeropuerto hasta el final me hipnotizó. Por cierto, David Gordon Green está haciendo un remake. Miedo me da.

Jesús Cortés dijo...

Sí que me gusta, pero algo menos.
A David Gordon Green hay que darlo por perdido a estas alturas. "Undertow" fue un bajón raro desde las dos primeras, se recuperó con la muy sólida "Snow angels" y de repente parece entregado a un carrusel que imagino debe estar llenándole los bolsillos. Esperemos que ese remake - que como no sea para rebajar la estilización o proponer algo muy distinto, no lo entiendo - , impensable hace años en su carrera, le reconduzca a algún sitio de provecho.

Antonio Muñoz dijo...

Ahora que se menciona a Argento, que os parece Mario Bava? para mi uno de los mas grandes del terror italiano contando con maravillas como:
Caltiki,La frusta e il corpo,La maschera del demonio.
PD: Jesús has visto una serie italiana llamada IL CAPO DEI CAPI que cuenta la historia de Toto Riina?
gracias
Antonio Muñoz

Antonio Muñoz dijo...

Perdón "Caltiki" es de Fredda, que es otro grande

Jesús Cortés dijo...

"Il capo dei capi" no me suena.
De Bava me gustan unas cuantas, no siempre ni en todos los registros ("Operazione paura", "Il rosso segno della follia", "Ercole al centro della terra"... más lo que le corresponda de varios Freda, Walsh o Tourneur), pero lo encuentro por debajo tanto de Argento como de Freda, mi favorito de este trío, con un puñado de films excelentes (ese "Caltiki" que mencionas, "I vampiri", "L'orribile segreto...", "Beatrice Cenci", "Il cavaliere misterioso", "La sette spade del vendicatore", "Teodora imperatrice...", etc.). También tienen cosas realmente interesantes por estos lares Antonio Margheriti, Camilo Mastrocinque y otros.
Y desde luego, Cottafavi, que es mucho más que todos para mi gusto.