lunes, 30 de abril de 2012

MIRAR AL ABISMO

Despedido en el día de su jubilación, tras treinta y seis años de servicio, con un ramo de flores y un aplauso que en cierto modo tratan de sonsacar un gesto desenfadado a un hombre tímido y se diría que casto, siempre impecable, la vida va a ofrecer pocos alicientes ya al Sr. Ze María.    
A sus años, en posición modestamente desahogada, atendido por su fiel criada, en su silenciosa casa toda llena de luz - pero repleta de plantas de interior hasta el porche mismo -, en un barrio de las afueras, donde cada mañana paraba el tranvía que lo conducía al trabajo, enjuto y solo, las aventuras ya debieron vivirse todas.
No frecuenta amigos ni tiene aficiones. La radio le aburre, el periódico no dice nada.
Lo convencen para ir a un club para "recuperar el tiempo perdido". Acaba pagando las copas.
Le falta su rutina perfeccionada y puntual de cada día y no sabe dónde parar ni qué hacer. Su criada lo encuentra neurasténico y él así empieza a creerlo.
Se le ocurre entonces visitar su pueblo natal, perdido en el interior, muy lejos de la bulliciosa Río, donde una vez, siendo aún un muchacho, quiso y perdió a Duília, que ya hacía días que había estado apareciendo en sus sueños.
Un viaje adonde aún le queda algo por hacer, al pasado, que no se ha convertido en nostalgia como plácidamente pensaba y aún... vive.
Es probable que no podamos conocer bien al argentino Carlos Hugo Christensen hasta haber podido ver la última película de su filmografía.
Desde los lejanos años 40 hasta alcanzar incluso los 90, docenas de films, de experiencias y un puñado de países después, todo lo reunido, en condiciones casi siempre no muy buenas, mal de sonido las más de las veces, habla de un cineasta de fuste.
"El canto del cisne", "El ángel desnudo", "16 años", "La Balandra Isabel llegó esta tarde", "Si muero antes de despertar", "Armiño negro", "El demonio es un ángel", "O menino e o vento", la muy audaz "A intrusa" (¿la mejor adaptación de Borges nunca hecha?) o la película que introduce este texto, "Viagem aos seios de Duília", por citar las que me parecen mejores de las 19 vistas, filmadas en Argentina, en Venezuela, Chile o Brasil. Pocos cineastas sudamericanos tan apasionantes.
Ni clásico ni moderno, ni afrancesado ni americanizado, sin tener esa capacidad de aclimatación de su compatriota Hugo Fregonese o (se diría que camaleónica) del brasileño Alberto Cavalcanti a los usos y costumbres cinematográficos de los países que le dieron trabajo, Christensen no parecía tener más patria ni credo que el de una buena historia.
Historias, como las más atractivas de Manuel Mur Oti, suspendidas en el tiempo, con aire de cuento o leyenda, historias  lindando con el género fantástico o el de misterio en muchas ocasiones, a menudo románticas, intercambiables de ciudad o de siglo sin grandes dificultades.
Precisamente en Brasil, donde murió en 1999 y donde trabajó toda la parte final de su carrera, parece que es donde más libre fue y donde pueden estar las mayores sorpresas de su obra, ocultas probablemente entre algunas concesiones o proyectos menos personales.
Esta "Viagem aos seios de Duília" de 1964 es por ahora mi favorita de cuantas he podido ver, un melodrama perfecto en una filmografía abundante en guiones imaginativos, originales, construídos siempre desde la buena pluma.
Desprende "Viagem aos seios de Duília" un enorme desamparo por el paso del tiempo, una cuestión recurrente en su cine, que muda caprichosamente los recuerdos del subconsciente al más vívido presente cuando más vacía se queda la vida y está contada con esa calma expositiva que casi parece querer evitar llegar a sus últimos minutos a toda costa, alargando la reverberación de cada encuadre, a sabiendas de la importancia de llegar a los momentos importantes bien entera.
Lo más admirable del film es su ritmo, sobre todo porque no está trastocado.
Cuando él recorre en toda la primera hora de la película las calles, esas mañanas o esas noches que antes ocupaba en la oficina o descansando, el film no adopta su anquilosado punto de vista pero tampoco fuerza los acontecimientos para acentuar o subrayar su inadaptación. Nada especial ni agresivo ni indescifrable para él ocurre, simplemente aquel lugar, que es donde ha vivido, no es su sitio. Su casa lo es y su mesa de trabajo lo era, tal vez los lánguidos domingos, que no son de nadie, también.
Cuando llega toda la parte final del viaje, - que sería por sí misma, sin saber nada de lo acontecido antes, un cortometraje absolutamente autónomo -, el regreso a un lugar tan pobre que permanece inalterado, no sólo en su memoria, cuarenta años después - y como ocurre en tantos westerns donde el protagonista regresa donde alguna vez perteneció -,  el paisaje, la música, los ruídos, casi parece que de repente se acompasan a su caminar, empiezan a parecer familiares, como si le dieran una bienvenida.
Pero no será su última sensación.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Bien! Christensen es una de mis debilidades argentinas (y el otro citado, Fregonese, también). De las que conozco, y no incluye la que comentas, la que más me gusta es precisamente "A intrusa", por mucho que no le gustara a Borges. Magnífico uso del entorno (la copia que tengo es mala pero se adivina una fotografía muy cuidada), la música, los silencios, las elipsis, y no menos espléndido el trazado de conexiones entre los personajes.
Ya que estamos en Brasil años 60, ¿has visto por casualidad "A Hora e a Vez de Augusto Matraga" o "Selva Trágica"? Me las han recomendado pero creo que no circulan subtítulos.
Ángel

Anónimo dijo...

Es que a Borges no le gustaba ver que su historia se viera aderezada con amagos homosexuales. Él no escribió nada de eso, más bien el director se tomó algunas licencias cuanto menos inoportunas. A INTRUSA es una película muy misógina, como el escrito de Borges, pero es que además tiene esas insinuaciones que son fruto de la invención del director. Hubiera sido mucho mejor película sin esas historias.

Jesús Cortés dijo...

A mí también me parece "A intrusa" de las mejores de Christensen por muy "impura que sea".
No conozco muchas buenas adaptaciones de Borges al cine. Hace poco ví una francamente mala, la que hizo Edgardo Cozarisnky de "Historia del guerrero y la cautiva" a finales de los 80 y eso que tenía buen reparto.
A Borges sólo le leí buenas palabras sobre "Invasión" de Hugo santiago, en la que sí intervino junto a Bioy Casares en el guión y que es desde luego un film magnífico.
Ahora hay de nuevo un cineasta argentino quizá apto para llevar a la pantalla algo de Borges, Mariano Llinás, que a ver si vuelve ya tras aquella impresionante "Historias extraordinarias".
Las otras dos películas que cita Ángel, no las conozco, ni a sus directores siquiera.

Anónimo dijo...

Pues tiene malas palabras sobre A INTRUSA, por eso Ángel lo comenta. Borges se desentendió de A INTRUSA. Me parece normal, porque la escena del trío en la cama es una falta de respeto a su cuento original, sinceramente.

Miguel Marías dijo...

La idea de "respetar" un cuento breve como el de Borges adaptado en "A Intrusa" obligaría a hacer un cortometraje. Por lo demás, Borges era o muy tímido o muy ingenuo, por lo cual la extrapolación de Christensen, muchos años más tarde y en otro medio de expresión, me parece lícita y bastante razonable; para colmo, Borges se desentendería y hasta hablaría mal de ella, como casi siempre, pero, dada su fecha y el estado de su visión, dudo mucho que realmente la VIERA, e incluso que la escuchara. A mí, desde luego, me parece, si no la mejor adapación de Borges, sí desde luego la mejor película que he visto basada o inspirada en Borges, además de por lo menos (y no conozco la mayoría de las que rodó en el Brasil, entre ellas "Duília") una de las dos mejores de las veintitantas que he visto de C.H.C., que, por lo demás, es el director argentino que más me gusta... y no se si además habría que considerarle como uno de los mejores brasileños, aunque allí no parece que le prestaran excesiva atención.

Miguel Marías dijo...

Ángel, aunque tuvo cierta fama, la de Roberto Santos no he logrado verla nunca; de la un poco anterior de Roberto Farias, que ví varias veces a finales de los años 60, guardo un buen recuerdo hoy ya algo borroso, pues no he conseguido volver a verla; supongo que ambas serán por lo menos interesantes.

Anónimo dijo...

Perdón por la intrusión, pero tengo una duda. Llevo tiempo siguiendo el blog y con frecuencia, lógicamente, me entran deseos de ver las películas de las que se habla. Por ejemplo, me interesaría poder ver Viagem de Christensen. Y, la verdad, no veo la manera, lo cual resulta bastante frustrante. ¿Habría posibilidad de incluir algún tipo de referencia a dónde localizar el material del que se habla en los posts?
Ramiro

Jesús Cortés dijo...

"Viagem...", que no sé si se ha editado, pero no creo, se puede encontrar, lógicamente sin ningún tipo de subtítulo (pero comprendiéndose perfectamente con unas nociones de portugués muy básicas) en KG y en emule o similares creo que la gente de Clan-Sud también la iban o la habían colgado.
En la web de Cine-Clásico suelen acabar llegando muchas o casi todas. Esta aún no que yo sepa (tampoco "Karin Ingmarsdotter"), pero se podría poner allí sin problemas. Yo mismo lo hago a veces.

Luis S. dijo...

La trama descrita en este post me ha recordado a la (maravillosa) novela de Delibes "La hoja roja" (1959), que siempre me pareció algo fordiana, aun en su costumbrismo.
Luis S.

Jesús Cortés dijo...

Es un relato de Anibal Machado, un escritor brasileño al que también acude para otras dos suyas: "O menino e o vento" del 67, que se encuentra para mi gusto entre las mejores y una que no he visto, "Esse rio que eu amo" del 62.
Creo que Christensen andaba más cerca de Delmer Daves que de Ford.

Anónimo dijo...

Hola, Jesús. Alguna vez te he leido encendidos elogios a Más allá del olvido, de Hugo del Carril. ¿Hay algún otro director en Argentina, aunque sea en obras aisladas, que se acerque en esas décadas al nivel de Christensen?
José Antonio.

Jesús Cortés dijo...

Creo que hay otra gente que pasa por aquí que conoce mejor que yo el cine argentino de los 40 a los 70, como Ángel o Antonio Muñoz.
Yo he visto cosas, pero aisladas y sin tener una continuidad, de Carlos Schlieper, Mario Soffici, Luis Saslavsky, Lucas Demare, Solanas, Torre Nilsson, Favio, etc.
De "Más allá del olvido" recuerdo haber escrito algo hace un tiempo.

Anónimo dijo...

Jesús Cortés, ¿solo publicas los comentarios elogiosos?

Jesús Cortés dijo...

Publico todo menos insidias, tonterías y gracietas de anónimos como tú.
Antes nunca pasaba por aquí nadie sólo a protestar o a meter cizaña.
No sé por qué no olvidan mi nombre para siempre.

Anónimo dijo...

A mí de Hugo del Carril me gusta mucho, además de "Más allá del olvido", su película más famosa: "Las aguas bajan turbias" (obviamente inspirada por el clásico de Soffici "Prisioneros de la tierra", a la que supera). Pero es que Christensen hizo películas interesantes en Argentina, Venezuela, Perú y Brasil, adaptando con éxito de Woolrich a Borges.
Ángel

Jesús Cortés dijo...

Tiene muy buena pinta una de H. del Carril del 61, por lo comprobado muy difícil de encontrar en panorámico, "Esta tierra es mía", con el propio Hugo y Soffici de actores.

Miguel Marías dijo...

José Antonio, aunque no soy un experto y mi visión es ajena al país, por lo que probablemente no coincida con la de muchos argentinos, ni siquiera Hugo del Carril, salvo con "Más allá del olvido", está al nivel medio muy alto de cuanto conozco de Christensen, rodara donde lo hiciera o le dejaran trabajar. Del polífacético del Carril - actor, cantante y compositor de tangos, etc. - he visto sólo nueve, todas muy interesantes (aparte de las citadas y otra codirigida con Homero Manzi, me gusta mucho "La Quintrala"). De los años 30, 40 y 50 me interesan más estos dos, Soffici, Saslavsky y algún otro aislado que los más afamados padre e hijo Torres Ríos y Torre Nilsson, o el muy irregular Demare. Pero en la Argentina casi siempre se han hecho algunas muy notables películas, lo mismo "industriales" que "de vanguardia" o (por otras razones) aún más marginales. Es uno de esos vastos territorios apenas explorados, como México o el Brasil, en los que cabe encontrar, entre rutina y hasta basura, cosas muy interesantes y hasta apasionantes.

Carlos C. dijo...

Hola. Os aviso que esta noche en el programa "Versión Española" de La2 estará Miguel Marías en el coloquio sobre la película "El cielo gira". Es a las 22:00 h.
Saludos.