jueves, 30 de junio de 2016

PALABRAS MENORES

Yo quisiera decir algo sobre lo que no son las películas de Cherd Songsri.
Sobre pequeños abismos que impiden que caigan en las abundantes tentaciones que las rondan. Sobre los muy conocidos esquemas que utilizan como si acabasen de descubrirlos. Sobre, en fin, esas convencionales - y nada claras para quien no las siente - diferencias con otros cines "de la inocencia".
No sabría en cambio decir gran cosa sobre lo que son, porque poco progreso he hecho poniendo palabras a lo que sentí desde la primera vez que vi su obra final, "Khang lang phap" (2001), meses antes de que abandonase Cherd este mundo en medio de la indiferencia general.
Nuevos nombres copaban entonces el panorama del cine asiático, pero de él extrañamente poco se decía, a pesar de que el melodrama era uno de los géneros que volvían a interesar a cineastas jóvenes de todo el continente.
Como Stahl o LaCava, Cherd se murió demasiado pronto y además justo un momento antes de haber podido disfrutar de una oportunidad para llegar a gente que lo hubiese querido sin necesidad de dirigir su pasos hacia el pasado.
A veces, con cierta benevolencia, se asume la distancia temporal que nos separa de la época fundacional del cine, que es cada vez más amplia y desconocida conforme nos alejamos de ella. Hasta hace poco era el cine mudo, dentro de nada llegará a los años 50.
En otras ocasiones, es recurrente arrogarse una superioridad cultural (que deberíamos tener que ganarnos para saber cuándo la estamos dilapidando) hacia el cine hecho en los confines de civilizaciones remotas y, sobre todo, menos modernas.
Se puede también entornar la mirada, se puede limitar la exigencia, se suele demasiadas veces hacer coleccionismo "frente" a otros cines más asequibles.
Si no se ha extendido apenas ninguna clase de aprecio por el magisterio de Cherd Songsri, quizá no haya prueba más evidente de que esa mezcla de precauciones, indulgencias y exhaustivas catalogaciones exóticas, en realidad no han fallado, más bien han ratificado su invalidez, porque, dentro del limitado conocimiento que puede tenerse de su obra, es asombroso lo sentidas y completas que son sus películas estando filmadas de una manera tan poco "derivativa" de cines entendidos como modelos superiores.
Imagino que su única obra relevante, "Plae kao" (de una fecha no tan lejana como 1977, pero a considerar en los tiempos de una cinematografía como la tailandesa), aún pudo contar con algunas "facilidades" y por eso salió para festivales.
Millones de tailandeses la amaron y varias veces ha sido rehecha desde entonces, resonando aún el eco de su historia de amor impregnada - sin copias ni adaptaciones - de un aroma añejo al Vidor de las islas y los pantanos y al mismo tiempo con el poso de films que habían sido importantes durante su época de estudiante en California, diez años atrás, obras de Stanley Donen, Arthur Penn, Joshua Logan, Richard Brooks o Robert Mulligan.
"Plae kao" fue un hito popular, una película hecha para verla en plateas repletas de espectadores, llena de folklore, al principio divertida y conforme avanzaba, llena de dramatismo. Descubrirla ahora es sentirse el último espectador rezagado de lo que fue un acontecimiento, no el primero de una expedición a lo desconocido.
Esa sensación no cunde al ver las otras obras por ahora accesibles de Cherd, "Amdaeng Muen kab nai Rid", "Ruen Mayura", la ya mencionada "Khang lang phap" y el fragmento que rodó para el film colectivo "Southern winds", todas de 1993 en adelante, las cuatro últimas de su carrera, mucho más misteriosas y audaces.
Los excepcionales travellings y la narrativa esencial siguen ahí, el gusto por historias de parejas que se quieren olvidar del mundo y prefieren la tragedia a volver atrás, también, pero ya no son películas para nadie, sólo pensamientos y anhelos materializados en celuloide sobre cómo filmar aún los imposibles.
Sorprendentemente no son films "privados" sino frontales, diáfanos, en presente incluso si se sitúan en otros siglos, ni retóricos reivindicando su ímpetu ni elocuentes haciendo gala de su madurez, como suspendidos en una rara perfección ajena al tiempo.
Los xilófonos ya no suenan tan alegres, no hay canciones, no hay filtros, pero curiosamente sí triunfos y gestas románticas sublimes. La enfermedad y la muerte parecen poca cosa, la verdad, frente a la memoria y el deseo.
De la imaginación visual, la emotividad, las bandas sonoras, los reencuadres, los intensísimos y breves flashbacks y de las lágrimas me gustaría poder hablar en otra ocasión.

38 comentarios:

Rodrigo Dueñas dijo...

Tu artículo, Jesús, me mueve a volver a ver "Khang lang phap", la única película de Cherd a la que he podido acceder, una obra en la que la emoción, la delicadeza y el respeto a los personajes y al espectador borran su muy pensada construcción en tres partes, sus ecos y reflejos, sus paralelismos e inversiones.
Rigor oculto tras la belleza y la emoción, algo muy fordiano ¿no?
Qué difícil es encontrar hoy, sobre todo en el cine europeo -tan sobrado, descreído y seco-, una historia y, menos aún, unos personajes así: nobles, comprensivos, civilizados, buenos.

Jesús Cortés dijo...

Es la que yo prefiero, una de las dos o tres mejores de lo que va de siglo y la primera entre las asiáticas.

Roberto Amaba dijo...

No la conozco, me la apunto. Gracias por la pista, Jesús.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Por si alguien la quiere, tengo una copia de "Behind the Painting" que no mejora a la publicada por Jesús en C-C, pero no tiene los SI incrustados.

Ángel

Anónimo dijo...

Jesus, algo bueno (espero que sea asi) que decir del gran y recientemente fallecido Pter Hutton?

André Dias dijo...

A mi me gustaría verla, Ángel.

Jesús Cortés dijo...

He visto como la mitad de lo que hizo Hutton - creo que hay varias poco accesibles o al menos yo no las he encontrado -, empezando por "At sea" que fue la primera. Suelo preferirlo en formatos cortos, especialmente "Landscape (for Manon)" del 87 y, en general, cuando parte de la pintura.
Ya que percibo que es favorito tuyo, ¿cuáles te parecen mejores?

Miguel Marías dijo...

Siento no saber quién es ese Hutton. Ando entristecido por la muerte, hace dos días, de Michael Cimino.

Anónimo dijo...

De Hutton mis favoritas son "Boston Fire" "Images of Asian Music (A Diary from Life 1973-74)"
y "Time and Tide", las mas emocionantes y que mejor resumen su manera de entender el cine, en otras resulta mas mecanico.

Anónimo dijo...

Copia de "Behind the Painting": https://we.tl/8kFo2niiBS

Advierto que es una chapuza, mp4 empaquetado en mkv, aunque tiene la ventaja de disponer de los subtítulos aparte. En realidad, sí que tiene subs incrustados (en tailandés para los diálogos en japonés).

Ángel

miguel b dijo...

Hutton y Cimino tienen algo de relación, pues ambos están íntimamente relacionados con John Ford. Por su espíritu aventurero, por su ética de trabajo, por su fascinación por el paisaje americano y porque ambos consiguen equilibrar la espectacularidad y la intimidad, convertir cada plano gigantesco en algo muy íntimo. Algo en lo que quizás Hutton se acerca más a Ford que Cimino, siempre más dado a la grandilocuencia y la exageración (bien entendidas). Hutton tenía esa humildad fordiana donde las cosas parecen casi hechas sin querer, contagiaba sus películas de cotidianidad y cercanía, como un sencillo diario de viajes, como un parco relato de una visita a su pueblo natal. Hutton además es el último cineasta aventurero. Antes que cineasta fue marino mercante, como Raoul Walsh y esos largos trayectos en sus viajes, esas experiencias grabadas a fuego marcan su cine.

No había fallecimiento de dos cineastas de esta envergadura en tan poco espacio de tiempo seguramente desde el deceso de Bergman y Antonioni, aunque eso creo recordar que fue el mismo día.

De Behind the painting tengo el DVD ripeado por mi, en el que intenté subsanar todas las deficiencias, si esperáis un poco os lo subo

Jesús Cortés dijo...

Yo no debo haber visto las buenas de Hutton porque la verdad es que - más allá de las posibles conexiones, que pueden compartir muchos cineastas americanos, buenos o no, a poco que sean solitarios o no se dejen engullir por la maquinaria - ponerlo a la altura de Cimino me deja un poco perplejo.

miguel b dijo...

Ayer tuve una conversación donde un amigo me echaba en cara que pusiese a Cimino a la altura de Hutton, que para él Cimino era un cineasta industrial limitado por todos los problemás mediáticos, económicos o políticos de Hollywood, y que aunque lo consideraba bueno, no alcanzaba la libertad ni la fuerza creadora de Hutton. A mi me parecen a la par, cada uno en su estilo y partiendo cada uno de su tradición (Cimino del cine narrativo, Hutton del cine paisajístico), y no creo que sea necesario poner una tradición por encima de otra.

No sé si has tenido la ocasión de ver las películas de Hutton en 16 milímetros, porque las copias que hay de su trabajo son muy deficientes, quizás de ahí venga que no se pueda pillar toda la grandeza de Hutton como cineasta... de hecho me sorprenden algunos que se dicen amantes del cine de Hutton viendo esa porquería de copias...

Anónimo dijo...

¿Plae kao tiene subtítulos? No, que yo sepa. En ningún idioma. Así es difícil enterarse de la película.

Jesús Cortés dijo...

¿Cineasta industrial? ¿Ponía tornillos y pintaba carrocerías?
Bromas, aparte, suerte con tus discusiones, conmigo no vas a tener ese problema, yo me quedo con Hitchcock, Donskoíi, Tourneur, Dwan y mil más que supieron sacar grandes películas de las circunstancias que les tocaron, a otros que pudieron ser supuestamente "libres", que también los hay grandes, pero no por poder haber hecho lo que quisieron (más o menos precariamente), sino por lo mismo que los primeros, por su talento. La libertad está en el cerebro y en el fotograma, no en el contrato ni en la agenda.
No he visto, salvo "At sea", "Three landscapes" y alguna otra, en buenas condiciones los Hutton, no. Me llamó siempre la atención la ausencia de sonido, nunca vi la ventaja de ello, salvo por reclamar una atención a la pureza de las imágenes, que, una vez más, no lo son porque Hutton o quien sea quiera, sino porque así resulten.

Jesús Cortés dijo...

"Plae kao" efectivamente no tiene de momento subtítulos. Las vistas así y luego, cuando han aparecido leyendas, de nuevo (la última "Amdaeng Muen kab nai Rid"), suelen mejorar y matizarse, pero no mucho más y nunca se me han caído. Su narrativa es básicamente visual y musical, los diálogos aportan cosas, pero se pueden entender bien con una sinopsis y sobre todo percibirse su grandeza, sin entender una palabra.

miguel b dijo...

Estoy de acuerdo en eso que dices, y por eso Hutton me parece de los cineastas más románticos y desgarradores que hay, más valientes a la hora de buscar imágenes. Sus películas cuentan historias a su manera, en los paisajes y estancias que filma. Y es un cineasta talentoso, autodidácta, que vive precisamente de que cada fotograma tenga una posición, un tiempo y forme parte de una melodía. Si no hay sonido, como dijo Nathaniel Dorsky, es para no distraer al espectador de la musicalidad que tratan de componer con el encadenamiento de sus planos. Y la respuesta a la ausencia de sonido podria ser, ¿por qué deberían tener sonido? Son elecciones, a veces caprichosas, que no tienen por qué tener justificación. ¿Por qué es Rio Grande en blanco y negro? O como cuando a Straub le preguntan por qué sus actores declaman así... él suele responder ¿por qué no? No se debería tener que justificar una elección de un cineasta. Yo no veo ni ventaja ni inconveniente, simplemente una opción más, ni creo que busque nada con ello, ni mucho menos pureza (de hecho las películas de Hutton son bastante "rugosas", rompiendo con las imágenes "idílicas"). En Hutton hay una enorme humildad, como en su bellísima Florence o en la última Three Landscapes (su homenaje a Ozu, Ford y Lumière), de cineasta pequeño, sencillo, que simplemente quiere vivir en los tiempos del cine, en los márgenes de los fotogramas. Esa humildad, esa capacidad para expresarse únicamente a través de su estilo como cineasta, con unos lugares, espacios, tiempos y encuadres únicos, pero nunca elevando el discurso, nunca siendo grandilocuente, es lo que, desde una tradición completamente distinta, más lo acerca a los grandes clásicos del cine americano.

Jesús Cortés dijo...

Sí, es cierto, esa sencillez lo honra. Alguna charla y entrevista le he visto o leído y me gustó que admitiera y casi animara a una posición "pasiva" por parte del espectador. Él ya había hecho su parte, había tenido paciencia, había probablemente invertido más tiempo del esperado... el resto es incontrolable y sólo sirve para decorar un prurito que se ve no necesitaba.
"Rio Grande" es en blanco y negro - y sobre esto Paulino Viota nos puede montar una tesina - seguramente porque la película que rondaba a Ford era "The quiet man", que debía ser una canción completamente distinta.
Straub, ahora menos o ya no, era un provocador (¿el más necesario de su tiempo?) pero tomaba caminos complicados básicamente porque se sentía a gusto caminando por ellos. Nada falso hay en sus películas, nada edificado para contentar a nadie o quizá sólo a quien nunca hubiese podido ver sus films, los antiguos iconoclastas, los músicos locos, los pintores subterráneos, los poetas desubicados.

Jesús Cortés dijo...

Ah y ya que recordabas obituarios, ahora sí que se ha muerto uno que creo del calibre de Cimino y más necesario porque estaba en activo hasta enfermar sin remedio hace poco, Abbas Kiarostami.

miguel b dijo...

no pretendía criticar a Ford ni a Straub en mis comentarios, sino defender su posición, como defiendo la de Hutton. Tampoco veo nada falso en At Sea, que es una experiencia muy real y al mismo tiempo bellísima, emocionalmente muy intensa. Hoy en día que el tópico del artista viajero se ha convertido en un fenómeno kitsch (ahí tenemos a Vargas Llosa de vacaciones por Oriente Medio), el ejemplo de Hutton es importante.

Lo de Kiarostami es una desgracia, aunque ya se sabía que estaba muy mal y que le quedaba poco. Sus dos últimas películas no me gustan, especialmente la última, pero de ninguna manera hacen mella en su categoría e importancia en la historia del cine. Un maestro que atravesó la historia del cine y que además consiguió el consenso internacional, salvo para algunos despistados, muchos de ellos, cómo no, españoles.

Jesús Cortés dijo...

A mí "Copie conforme" sí me parece de sus obras maestras y el corto "No" era magnífico. "Someone..." (y tampoco la miniatura para el revoltijo que se inventaron en Venecia) no, pero tenía algunas bellas ideas que quizá abrían camino hacia algo que ya no veremos.

Luis S. dijo...

No sé si andaré muy errado con este director (que no conozco), pero leyendo esto que has escrito; "Sorprendentemente no son films "privados" sino frontales, diáfanos, en presente incluso si se sitúan en otros siglos...", he pensado en Pasolini, al que tengo muy reciente ya que acabo de ver dos de sus tres películas de su llamada Trilogía de la Vida.

Saludos.
Luis S

Jesús Cortés dijo...

No se me hubiera ocurrido esa conexión, la verdad.
Lo mejor de Pasolini, entre lo que no está prácticamente nada de esa trilogía en mi opinión, quizá sí pueda acercarse y tener algo que ver con Cherd, pero yo pienso en cineastas bastante diversos como Satyajit Ray o Chen Bai y en otros del pasado como Murnau, Borzage o Sjöstrom.
Claro, frontal y nada privado lo decía porque cualquiera puede entender sus historias, que no son reflexiones que precisen conocer su cine anterior o su cultura, universales, contadas como si estuviesen sucediendo justo ahora, que no hay necesidad de "ponerse en situación", penetrantes, realistas en grado cinematográfico máximo, sin un atajo o una súplica para provocar emociones. De resultas, dolorosas y plenas al mismo tiempo.

Luis S. dijo...

Lo de frontales me llamó la atención porque es un tipo de encuadre que hace mucho Pasolini, los personajes mirados de frente y sonriendo y como invitando al espectador "ahora mismo"; al menos es así en la Trilogía de la Vida (yo también prefiero otras como "Mamma Roma", "Accattone" y "Pajaricos y pajarracos").

Jesús Cortés dijo...

Frontal a veces parece un adjetivo elogioso (Ozu, Godard, Eugéne Green y otros que dividan a menudo el plano-contraplano "haciéndolo pasar" por el espectador) y en otras ocasiones más bien lo contrario (empezando por gran parte del cine mudo), a pesar de que se está hablando de algo muy distinto (la profundidad de campo).
Supongo que Cherd estaría entre los damnificados lo mires por donde lo mires y aunque tomes el término por su primera y más certera acepción: porque mira de frente y a la cara.
Expone sencillamente, busca a veces a los rostros en el encuadre y se adentra con pudor pero sin distancia en los sentimientos que expresan, lo cual no significa que sean films simples o previsibles, en realidad son acongojantes melodramas tan densos como los de Matarazzo o King.

Anónimo dijo...

Hola, ¿qué películas me recomendarías de Dino Risi para empezar?

Marcos

Jesús Cortés dijo...

Mis Risi favoritos son sobre todo "In nome del popolo italiano", "Una vita difficile" e "Il sorpasso", que encima contienen quizá las mejores interpretaciones de tres de los grandes actores italianos: Tognazzi, Sordi y Gassman.
Un poco más atrás estaría - raro, porque me suelen espantar los films de episodios - "I mostri" y hay como media docena más muy interesantes, a menudo muy divertidos.
La primera que me gustó mucho fue "La marcia su Roma", pero no la he remirado en veinte años, así que no sabría decir si está a ese nivel.

Igor dijo...

Hola.
No encuentro por ningún sitio la de "Behind the Painting".
¿Sabéis dónde localizarla?
Saludos

Anónimo dijo...

Hola, Jesus; quisiera preguntarte tu opinión sobre el director Richard Brooks en general y sobre su western Los profesionales en particular. En mi opinión fue un cineasta irregular que tuvo la mala suerte de terminar su obra con sus dos peores películas con diferencia. No obstante creo que en los años 60 brilló con sus estupendas adaptaciones de S. Lewis, T. Capote, T. Williams, J. Conrad, con el western citado y con su reflexión sobre las relaciones de pareja The Happy Ending . También rodó algunas buenas películas en los 50 y en los 70 y una extraña y desagradable película bastante interesante: Looking For Mr. Goodbar.

Si Miguel Marías, una presencia que se echa de menos en la televisión en los últimos años con la ausencia de los estupendos programas de José Luis Garci, diera su opinión también le estaría agradecido.

Muchas gracias de antemano, enhorabuena por tu blog y un saludo.

Jesús Cortés dijo...

Irregular, sí, terminando efectivamente mal, pero con muy buenas películas como "Sweet bird of youth" (su obra máxima, que es fundamental ver en su formato), "Elmer Gantry", "The last hunt", "In cold blood", "Lord Jim" o "The happy ending". "The professionals", "Bite the bullet" o "Deadline USA" son también muy interesantes.

Luis S. dijo...

Ya que estamos con temas diversos, me gustaría preguntarte, Jesús (y también a cualquiera que tenga una opinión formada al respecto), sobre siete directores españoles de los últimos años: I. Lacuesta, J. Trueba, C. Vermut, J. Rebollo, A. Serra, L. López Carrasco y J. Cavestany.

He visto al menos una película de cada uno de ellos en los últimos meses y, dado que en ciertos foros se les considera pertenecientes a un "nuevo cine español", tengo curiosidad por oír que piensas o pensáis.



Jesús Cortés dijo...

No sé cuántos nuevos cines españoles deben ir ya.
Si estos pertenecen a una generación - no lo creo, parecen mezclados -, poco bueno está deparando la cosecha.
Lacuesta tiene un par buenas pero empiezan a quedar lejanas, las últimas son cada vez peores y cunde la sensación de que anda perdido; Jonás Trueba tiene un interés disperso, relativo, frágil probablemente, veremos si mejora; Vermut es todo un fake, directo a la categoría de Reygadas y demás globos hinchados, cada vez más ineptos y desagradables; Rebollo no ha hecho aún para mi gusto nada que pase de aceptable; Serra es seguramente el más dotado, pero aún no he visto la nueva y siempre sospecho que en la siguiente se despeñará, a pesar de que la última tenía quizá los mejores metros que ha rodado; poco puedo decir de López Carrasco porque "El futuro" me pareció muy poca cosa y finalmente los tres largos de Cavestany se me hicieron insufribles y ya amenaza con más.

Luis S. dijo...

Gracias, Jesús, me vale como resumen. Con lo poco que he visto de ellos, estoy bastante de acuerdo contigo. "El futuro", por asombroso que te parezca, en la encuesta de "Caimán..." de mayo ya tenía varios votos como una de las mejores películas de la historia del cine español.

Jesús Cortés dijo...

Es un boceto sin belleza ni naturalidad, retorcido por ideas muy discutibles sobre el sonido y la distancia.
Es además, dejando a un lado si es posible la política, la "movida" que menos me interesa, yo prefiero recordar a Barón Rojo tocando en el Marquee que a "Bailando" de Alaska sonando en los charts británicos.

Anónimo dijo...

¿Has visto películas de algunos semidesconocidos como Kurt Neumann, Harmon Jones, Richard Carlson, Ray Nazarro, Felix Feist o Hugo Haas? ¿Si es así, nos podrías dar alguna pista? Gracias.

Jesús Cortés dijo...

Los más interesantes son los dos últimos. Feist murió joven y tiene varias realmente buenas, como "The big trees", "Tomorrow is another day", "The devil thumbs a ride" o "Guilty of treason". Suelen ser películas breves, nada previsibles, contagiadas de elementos introducidos por ilustres inmigrantes europeos, especialmente de Fritz Lang.
Hugo Haas pudo haber sido uno de esos renombrados cineastas si hubiese aprovechado mejor el éxito de la notable "Bila nemoc" pero supongo que quedó muy marcado por la muerte de su hermano en la Alemania nazi y su carrera (era actor también) no tuvo brillo. Vale la pena buscar las que filmó con la extraña starlette Cleo Moore - "The other woman", "Strange fascination", "Hold back tomorrow", "One girl's confession"... - de un nivel parecido, ninguna extraordinaria de momento que yo haya visto, pero todas interesantes, con ideas.
De Kurt Neumann conozco una decena, tirando del hilo de "The fly" (buena pero inferior al gran remake de Cronenberg), westerns casi todos, la mayoría apreciables.
Sólo he visto cuatro de Carlson, todas del comienzo, antes de que se fuera a la TV, ninguna memorable.
A Harmon Jones y Nazarro les conozco aún peor y de estos sí que he visto una mayoría decepcionantes o poco alentadoras. Dos de Nazzarro la semana pasada precisamente, pesadas y grises.
De todas formas, es muy posible que la mejor de cada uno por los que me preguntas, tal vez, una obra verdaderamente grande, aún ande escondida o despachada como fracasada. Ha sucedido tantas veces...

Miguel Marías dijo...

Mirando de nuevo tras bastantes días, por si alguien había visto algo más de Cherd, me encuentro ahora preguntas variadas sobre Brooks, varios hispanos recientes y varios americanos modestos y oscuros.
Estoy muy de acuerdo en general con lo que Jesús decía más arriba sobre Richard Brooks. Para mí es un poco como Huston, un guionista con más mentalidad de escritor que de cineasta, y precisamente por ello tendente a veces a ser ilutrativo... e irregular. Pero a veces hacía películas grandiosas, como "Sweet Bird of Youth"(para mí de lejos la mejor suya y la mejor inspirada por Tennessee Williams), "Elmer Gantry", "Lord Jim", "Bite the Bullet", "In Cold Blood", "The Happy Ending" y "The Last Hunt". "The Professionals" es simpática y ha influido a Peckinpah, pero prefiero, en ese contexto, y de lejos, lo que hicieron Robert parrish y Richard Fleischer con Robert Mitchum: menos mitología y menos "corrección plítica".
De los españoles relativamente "recientes", la verdad, cuesta decir algo favorable, salvo, para mí, de Albert Serra - me gustan las 4 primeras y tengo mucha curioidad por "La Mort de Louis XIV". Rebollo me parece que ha ido mejorando, aunque todavía lo encuentro indefinido; me interesa. Isaki Lacuesta estaba bien en sus primeras tres o cuatro obras, pero hace otras tantas, ay, que ha dejado de interesarme o ha conseguido irritarme (su telefilm "sobre" Ava Gardner). Debe de ser un problema mío. La segunda de Jonás Trueba me creó leves esperanzas que la primera, desde luego, no me permitía hacerme ni con la mejor voluntad, pero con la tercera - que encuentro un muy pueril corto familiar "de amigos" fraudulentamente inflado a casi largo, pese a su brevedad soporífero - hemos vuelto a la casilla de salida, y por tanto no espero con ansia su nueva obra, que por lo visto compite en San Sebastián. De los otros tres, como todo lo que he visto de ellos (en solitario o con cómplices) me parece insufrible, pretencioso, sin la menor gracia y en general incalificable, prefiero no decir nada más. Creo un fraude pretender que significan nada, ni nuevo ni viejo, ni español ni marciano, y me escandaliza que reciban premios, aunque no me extraña, pasa lo mismo con los peores del mundo.
De los americanos, hay que decir que en general han hecho muchas más películas de las que hemos visto, salvo quizá Feist, sin duda el mejor. Haas y Neumann tienden a no ser grandes pero sí buenos. Soy algo más simpatizante de Carlson - salvo "Kid Rodelo" - que Jesús, y hasta de Harmon Jones. De Nazarro alguna hay pasable, pero es más bien una rareza. No me entran ganas de explorar nada "a fondo" su obra, la verdad, pero entre tantas lo mismo hay tres o cuatro buenas, no se puede descartar nunca, y por tanto no es un imposible, y eso que R.N. me parece del "pelotón de los torpes".

Anónimo dijo...

Muchas gracias por contestar, Jesús y Miguel, a lo de Richard Brooks.

Un saludo.