lunes, 21 de julio de 2025

LA LEYENDA DEL TIEMPO

Ni una culminación ni un descanso de su intensa carrera, la película filmada por la cineasta libanesa Jocelyne Saab en 1985, "Ghazl el-Banat / L'adolescentesucre d'amour / Une vie suspendue" no parece capaz de decidirse por uno solo de sus nombres como tampoco ella pareciese tener la capacidad de elegir si las imágenes captadas por su cámara pudiesen terminar siendo documentales o de ficción. En buena medida, todas sus obras son ambas cosas al mismo tiempo y primero que nada, fotografías y apuntes, su primera y quizás mayor aventura. 
 
Oficialmente, esta es su primera obra catalogada como ambigua, es decir, no documental. Tal vez, como decía Mani Kaul, todo lo que se filma en plano corto hacia el interior de un paisaje no es ni cierto ni evocado y esa dualidad en el cine de Saab nace de un escenario dantesco, el Beirut de los años 80, el de los edificios derrumbados y las calles socavadas por las bombas.
 
Cuando murió Jocelyne Saab, hacía muchos años que la guerra había terminado y a su ciudad la habían convertido en otra de las nuevas maravillas turísticas del Mediterráneo. Poco consuelo debió ser para ella haberse erigido en la voz cinematográfica del conflicto que empezó hacia 1975 si aún en 2019 y por muchos neones y muchos folletos que se utilizaban para la promoción internacional de su país, más de las tres cuartas partes de la población seguía viviendo bajo el umbral de la pobreza. 

"Ghazl...", desde su primer plano panorámico en un cementerio y en cualquier bloque tomado al azar, solo se interesa por pequeños gestos de liberación, renacimiento, abandono o esperanza, a menudo absurdos o inconexos, con un componente surreal que no sé si desprecia, pero desde luego atiende muy de reojo a la Historia que se escribe desde las alturas o la lejanía de los acontecimientos. Un cine de gente que sueña con restituir la que una vez fue su vida y no sabe una palabra de política.

Pareciera un sueño, uno cinéfilo, porque siempre están trufados sus films de alusiones a películas y sobre todo a su oficio. Una ilusión con ribetes de pesadilla, visitada por numerosos fantasmas, como los que aparecían en la niebla de "Morir, dormir... tal vez soñar" de Manuel Mur Oti, al que seguro hubiese encantado de haber podido contemplar el film. Jocelyne Saab sueña con su adolescencia y da vida a Samar, la protagonista que vagabundea descalza tratando de saber quién es y qué es el amor y por qué tiene que doler tanto la lucidez, como en una tardía réplica de la peripecia de la Hariett de "The river" de Jean Renoir
 
Cuando en 2005 complete la pintura aquí iniciada con "Dunia", llevará a una edad más avanzada estos mismos temas y de nuevo, volverá al principio, a la infancia que todo lo marca. 

Es interesante por ello que el componente nostálgico, como siempre en sus películas, pese pero cuente siempre mucho menos que el presente, en un credo semi-rosselliniano. Lo que regale el día a día, así si son fugaces oportunidades para la plenitud, es lo único con lo que se puede contar. Cuando filtradas por sus grandes piezas documentales remanece el pasado, adopta extrañas formas. Aquí son palacios desastrados, viejas películas en blanco, gris y negro, relojes de cuando el tiempo no se equivocaba... pero ningún personaje querría reverdecerlo porque es lo que seguía y les fue arrebatado lo que les falta. 

También el romance es cosa de otros días y ya nadie sabe conjugar los verbos correctos. Karim, (Jacques Weber) el artista escindido entre las distintas posibilidades de sí mismo que sucesivamente fue malgastando, ni se inmuta al escuchar esos viejos vocablos de boca de ella, que seguramente los dice para empezar a creerlos. Él terminará siendo lo que quizá nunca pensó que sería, un instrumento, una pieza de un puzzle, necesaria pero irrelevante en sí misma y tal vez no le hubiese parecido mal, de haberlo previsto. "La guerra es mañana", como le dice, en una de las mejores líneas de diálogo que haya tenido un film bélico, que ni siquiera lo es. Hoy todo está por recomponer, empieza de nuevo y puede surgir lo maravilloso, pero mañana quedará arrasado.

Está llena la película de bellezas atribuladas. Un ramito de flores que sale en vez de entrar en un camposanto, una colada al pie de una tubería rota, unos niños en un charco que es su piscina, un estadio de fútbol derruido donde poder pintar una rayuela, un francotirador ebrio amigo de las historias de verdad, la huella de un pie en un lienzo, una cabra maquillada como Sabah... 

Ni las dificultades, ni los giros y parches de producción - ni con la presencia de Juliet Berto pudo estabilizarse el proyecto - ni sus agujeros y abreviaturas le restan un ápice de misterio y hasta lo redoblan. ¿Qué podría menoscabar una mirada, una nota de saxofón y un encadenado al mar?


18 comentarios:

Juan Gabino Álvarez Fernández dijo...

Buenas Jesús. Es triste preguntarlo en estas circunstancias pero, ¿qué es lo que más destacarías de toda la carrera de Ozzy?

Jesús Cortés dijo...

Bueno, es obvio que, como todos los grandes del metal casi sin excepción (los otros gigantes de Birmingham, Judas Priest, que parecen indestructibles), su mejor época quedó atrás hace muchos años. Es, fue, un personaje y eso es lo que menos me interesa, ni su familia ni sus opiniones. Musicalmente siempre quedarán los 8 primeros discos de Sabbath - se dice siempre que seis, pero a mí me parecen también muy buenos "Techincal ecstasy" y "Never say die!" - y los dos primeros suyos en solitario, pero tiene varios más buenos o interesantes más adelante.
Tipo con suerte donde los haya porque debió morir en 1980, por los guitarristas increíbles con los que coincidió - a veces de pura casualidad, como el malogrado Randy Rhoads, no precisamente un fan de su pasado, Jake E. Lee... hasta Zakk Wylde se reconvirtió -, los bajistas (con el gran Rudy Sarzo a la cabeza) y los baterías (Tommy Aldridge, para qué decir más), sin haber procurado nunca hacer de descubridor de nadie, por haber salido airoso a veces de sus arriesgados acercamientos a la música de los Beatles y en fin, porque hasta el final ha sido tratado como una especie de Padrino. Ahí tienes el cartel del último show del día 5, con Tool o Slayer, que ni siquiera están activos, rindiéndoles homenaje.
No me gusta la nostalgia, esta música tuvo su gran era y ya pasó. Quedan cosas, pero las que movieron montañas, se terminaron. Es absurdo pretender volver al New York de Coltrane porque nunca volverá y es igual de estúpido pretender que estamos en 1983 y Van Halen tocan en el US Festival mañana por la noche.
Ahora solo hay conciertos carísimos donde suena "All guns blazing" o "Hand of doom" y la gente ni las reconoce. Es lo que hay y sigue empeorando.

Luis S. dijo...

Un texto muy evocador, gracias. No la conocía.

Te quería preguntar si has visto las últimas de Mouret y Guedigiuian, que veo que están en la cartelera, al menos en Madrid. Y si las recomiendas.
Un saludo.

Jesús Cortés dijo...

Me gusta mucho la de Mouret, pero aún no he visto la de Guediguian.

Anónimo dijo...

Jesús , és Jonás Trueba nuestro Emmanuel Mouret?

Felipe dijo...

Buenas, Jesús. ¡Espero que estés pasando un verano fantástico!

¿Me podrías decir tus 15-20 películas favoritas de los años 30?

¡Un saludo!

Jesús Cortés dijo...

La duda ofende

Anónimo dijo...

Que tal la de Weapons? Barbarian recuerdo que te había gustado.

Jesús Cortés dijo...

Una decepción en general, con alguna cosa interesante. El mal por el mal banaliza y aplana los (pocos) detalles de personajes que deja vivos el (mal) guión.

Jesús Cortés dijo...

No tengo a mano mis listas y temo algún olvido imperdonable, pero me salen estas 30 sin orden y sin repetir director:
1 U samogo siniego moria
2 Tabu
3 The struggle
4 Holiday
5 An American tragedy
6 Ze soboty na nedely
7 Zangiku monogatari
8 L'Atalante
9 La signora di tutti
10 Une partie de campagne
11 Only angels have wings
12 The last flight
13 Vampyr
14 Ninjo kami fusen
15 Magokoro
16 Le nouveau testament
17 Broken lullaby
18 Make way for tomorrow
19 Young Mr Lincoln
20 Hitori musuko
21 City lights
22 Hello sister!
23 The devil doll
24 Gorkovo destsvo
25 Three comrades
26 The bitter tea of General Yen
27 Jinsei no onimotsu
28 Sonnenstrahl
29 Letter of introduction
30 Das testament des Dr Mabuse

Jesús Cortés dijo...

Tal cual. "Anna to onna", "Ani to sono imoto" podrían it por cualquiera de ellas...

Santiago Gallego dijo...

Me atrevo, aunque, efectivamente, nadie me haya pedido opinión. Felices coincidencias y sanas discrepancias:

1 U samogo siniego moria
2 Tabu
3 The struggle
4 Chanson d'armor
5 Dishonored
6 Ze soboty na nedely
7 Zangiku monogatari
8 L'Atalante
9 La signora di tutti
10 Une partie de campagne
11 Umarete wa mita keredo
12 Our daily bread
13 Vampyr
14 Ninjo kami fusen
15 Magokoro
16 Bonne chance!
17 Prix de beauté
18 Love affair
19 Young Mr Lincoln
20 J'Accuse
21 City lights
22 Treno popolare
23 Merlusse
24 La Maternelle
25 Three comrades
26 Ladies of leisure
27 Back street
28 Sonnenstrahl
29 Zemlya
30 Das testament des Dr Mabus

Juan Pablo dijo...

Gran alegría ver ahí «Chanson d’Armor» y bien arriba. Nunca suficientemente reivindicada.

Jesús Cortés dijo...

De otras podríamos hablar, Santi y serían semi-disidencias o preferencias alternativas, pero "Merlusse" simplemente se me olvidó.

Santiago Gallego dijo...

Hombre, lo mío era trabajo fácil (retocar, a mi gusto, por aquí y por allá), ya hiciste tú todo lo difícil y duro: poner los cimientos y levantar el rascacielos de la nada!!!

Aitor dijo...

Muy de acuerdo con ambas listas, casi podrían ser la mía, aunque yo metería sí o sí:

Only yesterday 1933
State fair 1933
The trail of the lonesome pine 1936

Anónimo dijo...

Jesus que opinas de Richard Bartlett? Acabo de ver Joe Dakota y me parecio una joya, mejor que cualquiera de Jesse Hibbs.

Jesús Cortés dijo...

No puedo opinar, porque aunque creo haber visto más cosas suyas, no las tengo ordenadas, pero es realmente buena "Joe Dakota". Gracias por la pista.