domingo, 23 de enero de 2011

EMPEZAR DE NUEVO

Comentario sobre "Two weeks in another town" de Vincente Minnelli para la sección Las penúltimas cosas del primer número de la revista Détour.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi buen comentario, olvidándote de rojos y verdes, sueño y realidad y otros manidos tópicos sobre Minnelli que nunca fueron lo esencial de su cine. Si el mundo no estuviese, en general, tan tontoide y pusilánime como está, la lección moral y vital de "Two Weeks in Another Town" tendría que ser la más deseada y saludable que hoy podría dar el cine. Curiosamente, sigue siendo una las (ya pocas) películas de Minnelli no disponibles en parte alguna en DVD y casi invisibles desde hace muchos años. Seguro que los esparcidores de problemas no quieren que se vea. Ese "Pero quise, pude, lo hice" que le enseña corriendo por el aeropuerto Kirk Douglas (quien ha pasado todas las crisis imaginables) a George Hamilton demuestra hasta qué punto distaba Minnelli de ser el frívolo esteticista que tantos han pintado, a lo mejor para contraponerle a los Gillo Pontecorvo de cada década.
Miguel Marías

Jesús Cortés dijo...

Parece mentira que haya que recurrir para poder verla a la copia que emitió TCM, pero es lo que hay.

Sergio dijo...

Felicidades por el afinado texto sobre una de mis películas más queridas.Coincido absolutamente en cuanto a lo saludable y vitalista de su inolvidable final. Y como siempre recuerdo, el miniespacio radiofónico que hacia servidor hace unos pocos años se llamaba "Dos semanas en otra ciudad", en justo homenaje a esta obra musculosa y poética tan extrañamente oculta y eclipsada por "Cautivos del mal".

Saludos

Sergio

Jesús Cortés dijo...

Para mí es muy superior a "The bad and the beautiful", que también era muy buena. "The bad..." quizá la pudieron haber hecho igual de bien que Minnelli un buen puñado de directores de su época, hasta inferiores inspirados. "Two weeks..." sólo él hubiese sido capaz de dotarla de tanta emoción. A mí me gusta más que "A star is born".

Sergio dijo...

Son tonalidades diferentes. En "Two weeks..." hay un crescendo hacia el renacimiento y "A star is born" está impregnada de decadencia mientras aquello que amas florece. A mi me parece otra historia profundamente conmovedora, de un modo muy diferente a la odisea de Kirk Douglas. Personalmente me siento más afín a lo que cuenta el film de Minnelli, pero los trabajos de Wellman y en especial el de Cukor (casi en coautoría con James Mason) me parecen elevadísimos.

Saludos

Sergio

FG dijo...

Magnífica película. Y qué hermoso ese soliloquio de Edward G Robinson mirando a cámara, recordando ese tiempo infalible del cine, en que no sabían como pero todo lo hacían rápido y con brillantez. Una vez más, Minelli lanza una de las miradas más honestas (y precoces) a la historia del cine. Por no decir que es una de las historias más crueles que se puedan ver en una película.
Abrazos,
Fernando Ganzo