viernes, 23 de enero de 2009

MUR OTI VIVE!

Morir, dormir… tal vez soñar” debe ser la película más difícil de ver de la historia del cine español.
La persecución puede durar años y la recompensa llegar de la manera más rocambolesca. Yo la encontré en un Instituto de Secundaria gallego. Al parecer alguien la pudo grabar en un pase televisivo (único) de finales de los 70, cuando un aparato de VHS era tecnología punta y le donó su colección al centro.
La que fue en 1976 la última obra para el cine , no precisamente por voluntad propia, del antaño niño prodigio Manuel Mur Oti (el Orson Welles español lo llamaban con sorna los avispados que nunca advirtieron su talento) es desde luego un film único, sin apenas parecido con nada hecho en España… excepto con la obra de esos otros directores raros y “poco españoles” que tienen tendencia a respetar idiomas originales cuando ruedan y hacen cine “como si fueran extranjeros”: Gonzalo Suárez, Antonio Drove y José Luis Borau.
Es una película fantasmal, con olor a muerte, circular y con un gran anclaje en el pasado. Por sus imágenes se filtra “Rebecca” de Hitchcock (el arranque la recuerda poderosa y sorprendentemente), el cine de casas encantadas típico de los años 40, Visconti, Wyler, hasta Riccardo Freda… y sin embargo la historia es tan original (un episódico “éternel retour” a un tiempo pasado, una amalgama de recuerdos, con azules de Resnais y encaje negro) que no parece un homenaje a un cine pasado de moda sino más bien un salto al vacío de quién, siempre que pudo, supo muy bien lo que estaba haciendo y no miraba las carteleras para inspirarse, un director que escribía sin parar y pensaba día y noche en contar historias, alguien que seguro que hubiera defendido con los puños aquella frase que decía Arturo de Córdova en “Los peces rojos” (José Antonio Nieves Conde, 1955): “la fantasía es la mayor cualidad del hombre”.
Morir, dormir… tal vez soñar” se ve con una sensación de extrañeza. Incluso diría que incomodidad. El protagonista es tan pasivo y deja escapar tantas veces la felicidad para luego regodearse en el recuerdo que casi parece que prefiere rememorar a vivir, como si fuera plenamente consciente de eso que dice Eduardo Punset de que siempre vivimos en el pasado porque hasta el presente se tarda unas milésimas en asimilar por el cerebro. Y sin embargo, cada episodio de los múltiples flashbacks que la pueblan contiene algo extraordinario. A veces es un diálogo, otras un movimiento de cámara. Hay algunos sencillamente prodigiosos, como el de la noche en el dormitorio junto a una preciosa Jane Seymour, cuando se escuchan de fondo las bombas de la guerra civil, quizá lo más conmovedor rodado jamás (junto a “Alumbramiento” de Erice) sobre ese conflicto que tantas malas películas ha producido, un momento que parece salido de “A time to love and a time to die” de Sirk (quizá no por casualidad).
A pesar de algunas deficiencias (la música en algunos momentos y siempre en la apertura de cada escena, un ruido ¿sideral? muy molesto), “Morir, dormir… tal vez soñar” es una de las mejores películas de Mur Oti, tal vez la más personal y muy cercana a sus primeras obras maestras: “Cielo negro” (1951) y “Orgullo” (1955).
Una reedición en DVD, tan improbable como posible (el film existe, esto no es “Home before dark”) pondría al alcance de todos una de las (pocas) películas españolas verdaderamente importantes de su época y permitiría sacar del olvido a este gran director.

23 comentarios:

Christian dijo...

Hola Jesús:

Tienes toda la razón sobre Mur oti. Lo poco que he podido ver de él habla de un gran cineasta. Lo del plano-secuencia de "Cielo negro" es para estudiar obligatoriamente en todas las facultades o escuelas de cine no tan sólo en España. Tomo nota de este título, al parecer, invisible hasta la fecha.
Por cierto, aprovecho para invitarte a incorportarte al equipo de www.cinearchivo.com. Me pareces un auténtico descubrimiento con un conocimiento que escapa de la media... de los críticos de este santo país. Y tú blog no es precisamente "comme les autres" (¿será para despistar en un arrebato de modestia?). Lo dicho: este es mi email:

chaguilera@cinearchivo.com

jesús cortés dijo...

De Mur Oti, incluso las desprestigiadas (en su época, ya nadie se molestará en verlas), "Duelo en la cañada" o la polémica y arriesgada "Milagro a los cobardes" esconden grandes cosas. "A hierro muere" es espléndida, un thriller de calidad indiscutible. La que nunca me atrapó, aparte de las que más vale no nombrar, es "El batallón de las sombras". Es un film con un gran trabajo de dirección, pero me parece acartonado y teatral, aunque quizás debiera volver a verlo.

Juanita Jones dijo...

Tu artículo me ha despertado una insana envidia, llevo años tras ésta película y como bien dices es casi invisible, incluso empezaba a sospechar que era un invento de Miguel Marias, supongo que la posibilidad de intercambio no será posible pero por si acaso dejo caer la petición (monsieurdupin@hotmail.com), desde luego es con diferencia, después estaría "Un hombre por el camino", la película de la historia del cine español que más ganas tengo de ver.

Conocí hace años a Mur Oti gracias a "Orgullo" y no ha dejado de darme grandes sorpresas y satisfacciones, también algunas decepciones como "Loca juventud" o "El batallón de las sombras", que un director con semejante potencia formal sea prácticamente desconocido en una cinematografía tan poco dada a la ambición visual es un misterio y una deshonra. Un saludo.

Juanita Jones dijo...

Acabo de verla, no me preguntes como, y estoy francamente impresionada, es una película excepcional en el sentido más amplio de la palabra, morbosamente enfermiza, un canto de amor casi desesperado a la muerte, a los recuerdos, con un tratamiento del tiempo que roza lo magistral, a lo mejor no es tan acabadamente perfecta como "Orgullo" o "Cielo negro" pero me parece infinitamente más profunda.

A pesar de sus defectos, que los tiene, sobretodo el soniquete que marca los tiempos, que más que nada es una concesión para los espectadores menos atentos, me parece una de los mejores películas de la historia del cine español, muy emparentada con el cine de Duras, Resnais, Fina Torres ("Oriana") y si me apuras del Oliveira de "Viaje al principio del mundo".

"Dormir tal vez soñar" es la versión cinematográfica de otro libro excepcional, y plagado de fantasmas, "Cinco sombras" de Eulalia Galvarriato.

Gracias de nuevo por darnos a conocer ésta obra maestra.

pablo dijo...

yo era amigo de Mur Oti.
Me alegro que se le recuerdo. Era maravilloso como persona.

Marcos Gómez Moure dijo...

(Principio de comentario)
Hace años, gracias a mi amigo Donen, pude tener acceso a esta película al tener una grabación en video Beta. Un viejo transfer pasado a Dvd que miré con entusiasmo a sabiendas de la poca consideración que éste le tenía. Mi gran decepción fue desapareciendo hasta llegar a un casi olvido. El pasado jueves, por nuestro común amigo Mario Vitale, recibo un correo notificando la emisión en La2. Mario me dice “qué suerte” por tener la prehistórica copia. Ante tan emotivo whatsapp guarde silencio. Pensé en contestarle al breve “qué suerte” con un “qué horror” pero como no quería chafarle la ilusión al padrino de mi hijo me hice el mudo. Como a D. Javier Marías, un servidor suele revisionar films en busca de intentar cambia valoraciones. Puesto que la ocasión era propicia, olvidé mi primer pase, y miré con nuevos ojos Morir… dormir… tal vez soñar de mi paisano Mur Oti. Siempre me gustó su inicio, el preludio Nº15 de Chopin a Juan le evoca a su hermana muerta y a mí mis primeros exámenes de piano. Como bien apuntas Jesús, el inicio recuerda a Rebeca. A ti te produce sorpresa mientras que a mí me parece un claro homenaje de un gran cinéfilo como fue Oti. Sorpresa me produciría si algún momento recordara a Dutt o Donskoy por poner un ejemplo de cineastas que no creo estuviesen al alcance de Oti. Pero Hitchcock y su Rebeca tuvo que ser vista bastantes veces por el genio vigués. Lo de “genio” lo afirmo sin sorna, pues cierto es que en sus inicios y hasta A hierro muere, realizó algunas películas de una belleza plástica extraordinaria. No cabe duda,de que el film que nos ocupa, está claramente contracorriente al cine español del periodo, pero esa ”rareza” ,no puede tomarse como sinónimo de calidad. En sus virtudes señalo a Pedro Díez del Corral, Jane Seymour, algunos movimientos de cámara magistrales, así como momentos geniales de guión que surgen como aisladas “Gotas de agua” (como evocación al mencionado preludio Nº15) dentro de un conjunto lleno de disonancias argumentales, interpretativas (insoportable Israel Morales como Juan niño), todo servido con la solemne voz en off del fantasma de Juan, mientras suena un sonsonete de fondo, entre flashback y flashback, a modo de aviso de cambio de tiempo para el espectador menos avispado. Ese horrible sonsonete define el naufragio entre dos aguas por el que deambula el film. Oti quiere jugar a dos bandas, realizar un film autoral con cambios de tiempo constantes y comprensible para el espectador medio. A los que nos gusta el cine más complejo este temor a romper el tiempo nos irrita, es como jugar a Bergman o Tarkovsky con pésimos resultados. Al espectador medio, al que incluyo a mi padre, siente una tremenda decepción, preguntandose por donde se perdió el genio de Orgullo o Cielo negro.

Marcos Gómez Moure dijo...

(Fin de comentario)
Juan niño se pasa la mayor parte del relato preguntandose que es el cielo. Para mí, el Cielo de Oti era Negro pero muy hermoso y no tenía que recurrir a Chopin, Bach, Beethoven... para arropar la emoción. En Morir… dormir… tal vez soñar, sobra música por todos lados. Israel Morales, interpreta un Juan niño, tan pésimo y chillón que ni lo salvan las Escenas de niños de Schumann que suenan de fondo; como cima de la estupidez argumental, rememoro el nacimiento de su hermana Carmen. Juan creé que la trae la cigüeña, entra en la habitación de su madre y al ver la sangre en unas toallas cree que han matado a la cigüeña. Puedo creer en la inocencia de un niño de 1915 pero nunca en la estupidez del mismo al confundir una toalla con dicha ave.
Un salto en el tiempo nos llega a Juan adolescente. Si el Juan niño chirría por una interpretación pésima, como aceptar su primera relación amorosa. De entrada, entre Juan y Ana Mari, hay una diferencia de edad que salta a la vista. Para más ridículo, “el genio” muestra como Ana Mari se tira por el pasamanos a modo de tobogán para pasar a la escena amorosa en el jardín. En fin, es una niña sin madurez. Juan grande, robusto, parece un pervertido más que un inocente novio.
Lo mejor del film, se lo lleva el Juan adulto. Muy bella la escena de los amantes mientras en off las bombas caen sin parar. Esa momento de intimidad amorosa, me evoca a Vidor, Borzage, o el Wajda de Cenizas y Diamantes.
Solamente me falta resaltar a Pedro Díez del Corral, que destaca dando calidez y naturalidad, dentro del naufragio que sufre este sueño de Oti que a mí, y más amigos, nos produce una pesadilla cinéfila “irrepetible”.

Aficionada dijo...

Buenas, no se mucho de cine pero me gusta ver buenas películas y creo q con el tiempo he conseguido tener buen criterio
La película me ha conmovido y me ha hecho reflexionar sobre temas importantísimos de la vida. En cuanto a la forma de ttratarlos me parece adecuada y elegante. Me encantó la interpretación del niño.lo que menos me gustó la música y los ruidos entre momentos del tiempo.
Me ha llegado tanto la pelicula que días después aún sigo pensando en ella.

Alberto Conde dijo...

La acabo de mirar con la ilusion de quien te sigue y respeta. No me ha gustado nada. Me ha parecido pretenciosa y por momentos ridícula. Comparto la opinion de Marcos, soberbio su comentario salvo el lapsus al confundir a Javier por Miguel Marias. Perdona el atrevimiento al escribir.

Jesús Cortés dijo...

Bueno, yo puedo entender que no guste el film, es más, es lo normal, lo que sucedió en su día ya y una de las razones - no la mayor - de su olvido. No tanto las razones aquí expuestas por Marcos o Alberto. Yo no veo pretenciosidad en algo tan cerrado, extraño y personal como esto (¿de qué alardea? imagino que os podeis referir a los dáilogos y, sobre todo, monólogos, pero esto ya estaba en todas las anteriores suyas y no en menor dosis).
Tampoco encuentro nada de Bergman o Tarkovsky, ni desnaturalizado ni pervertido (que conste que Mur Oti me parece mejor cienasta que el segundo y no tan menor respecto al maestro sueco) ni creo que el tiempo se fragmente para algo más que disponer un funcionamiento forzosamente caprichoso, el de los recuerdos y los sueños, que no tienen orden ni casi nunca lógica.
De la música siempre hizo parecido uso. Nada hay aquí tan rotundo, chocante y altisonante como la apertura de "Condenados". No me suele gustar cómo utiliza la música de todas formas. Hay un subrayado innecesario, estoy de acuerdo.
Y por último creo que Marcos abusa un poco del calificativo despectivo de "genio", con poca fortuna, porque ni uno sólo de sus detractores prescindió de él, cuando me consta que él lo aprecia de veras.

Luis Sanchez dijo...

Me paso por tu Bloc porque lo sigo habitualmente.Tenía mucho interes en verla. Solo decir que tampoco me ha parecido buena.El niño está horrible por decir algo.Por Dios, que manera de gesticular y hablar. Antes era muy difícil ver ciertas películas,ahora empezamos a tener acceso a ellas y desde el respeto, creo que hay que poner en cuarentera ciertas críticas de la élite cinéfila española.

Marcos Gómez Moure dijo...

(Principio de comentario)
Apreciado Jesús, siento pesar por empezar con mi comentario la polémica sobre tu artículo. Sin ánimo de polemizar más, deseo aclarar algunos puntos en los que no nos hemos entendido.
Comprendo que tú entiendas el motivo por el cual no guste la película, más difícil es explicar por lo que puede gustar.
Para mí resulta pretenciosa y lo único que consigue es resaltar el arte ego de mi paisano. Alardea de autoestima alta y mucha pedantería. No tuve la suerte de conocer a Mur Oti pero lo trataron personas cercanas. Me resulta curioso, que solían ser unánimes al definirlo como un gallego humilde con soberbia de fondo. Mientras tomaban café en su casa, solía recitarles poemas propios los cuales había que aplaudir por unanimidad.
Morir… dormir… tal vez soñar me cabrea por muchos motivos que pasaré a aclararte mejor. Sobre Israel Morales, para mí, gesticula y recita más que habla. No me parece natural, como por ejemplo lo es Pablito Calvo en Mi tío Jacinto.
Sobre los monologos y dialogos - muy predominantes en su cine - nunca los sentí tan “solemnes” como en su última obra. Si me gusta Mur Oti es por su belleza plástica. Me refiero claramente a lo visual, a la imagen. Si hubiese rodado en el periodo mudo, el cine español tendría un genio mundial.
Sobre la música- muy predominante en todo su cine- totalmente deacuerdo. (En este último film, parece que estamos en un concierto del maestro Tordesillas).
Sobre la depravación - claro que no la hay en el película - es lo que siento como espectador al no considerar creíble la relación entre Juan y Ana Mari. El problema no está en la diferencia de edad, el error está al mostrar una Ana Mari tan infantil con relación a Juan.
Sobre la fragmentación del tiempo no me agrada por su torpeza. En el cine mudo - y entrado bastante el sonoro - se recurre al efecto de humo envolvente como ayuda al torpe espectador a comprender un flashback.Mur Oti, a mediados de los 70, se ayuda de un horrible sonsonete a modo de “aviso”.

Marcos Gómez Moure dijo...

(Fin de comentario)
Sobre Bergman y Tarkovsky claro que no hay nada de ellos. Solo los cité, por los saltos de tiempo que tiene la película. A ellos - como a Saura - les encantaba jugar con el tiempo pero con más valor que lo hace Mur Oti.
Bien sabido es por mí de tu desprecio a Tarkovsky, un buen hijo suele pensar como su progenitor y tu padre cinéfilo es Miguel Marías. Debo confesar que en mi caso me siento un “enfant terrible” de Don Miguel. Lo considero el mejor crítico español pero discrepo en algunos cineastas.
Estás en tu derecho de alabar a Mur Oti pero déjame que con relación a Tarkovsky lo considere una extravagancia. No me imagino a Andrei aguantando a la Durcal en Loca Juventud ni a Zori,Santos y Codeso en Pescando millones. ( Antes se muere de hambre). También detesto: La guerra empieza en Cuba, El batallón de las sombras,Duelo en la cañada, Una chica de Chicago, y algunas más. Milagro de cobardes- con el horrendo Javier Escrivá y que me parece un Estudio 1 lujoso- puede verse con las pésimas Proceso a Jesús y El Judas. ( Sobre tema parecido prefiero la Magdalena de Genina)
A mi admiracion por Tarkovsky se unen Bergman, Erice, Kurosawa… y tantos otros genios. Los que no aprecian a Andrei, por lo menos, tienen la suerte de que solo tiene 7 largos, el problema está si no te gusta Godard con tan extensa obra. He visto estoicamente casi todo lo de Jean Luc, admirando sus inicios y aguantando su dogma de fe y verborrea posterior. Cuánta aspirina consumida en tan épica batalla. Sigo viento a Godard y entre cabreos, siempre encuentro algo genial en sus últimas películas. Créeme Jesús que más Sacrificio es el mío que el tuyo, pero en el fondo creo que siendo distintos, amamos el cine de la misma forma.

Jesús Cortés dijo...

Me parece irrelevante cinematográficamente cómo fuese "realmente" Mur Oti. Seguramente fuese un gallego insufrible, pero no más que muchos otros peores y mejores directores. Separar la vida privada del trabajo es necesario para seguir respirando y ahí se incluyen los cineastas también.
Me parece que un film como este, remontado, cortado, masacrado por productores, alejado forzosamente de la idea original, con varios actores imposibles como casi cualquier película española - y más las de los 70 -, no puede ser entendido como un testamento y es bastante injusto mirarlo como si fuese exclusivamente suyo.
Yo no desprecio a Tarkovskii y no vas a poder encontrar cuándo ni dónde dije o escribí tal cosa. De hecho, me gustan en mayor o menor medida todas sus películas y un par o tres mucho. Decir que Mur Oti o George Sherman me parecen mejores no lo sitúa entre quienes me parecen malos o insustanciales. Afirmaciones como esa tuya - "es bien sabido por mí"... como si me hubiese contradicho como si en privado fuese diciendo lo contrario que aquí afirmo - invalidan cualquier argumento.
Lo que diga Miguel Marías sobre alguien lo tengo en cuenta como se hace con lo que dice un amigo, pero no le hables a un descastado como yo de padres.
El tema de los actores y la integridad suprema del que prefiere morirse en un rincón antes que rodar con alguien, en un país como España, es como poco, absurdo.
Por cierto que "El batallón de las sombras" me parece una obra maestra y "Duelo en la cañada", muy buena.
Y con Godard, tú verás. Si te hace sufrir, mándalo a hacer gárgaras. Yo lo disfruto y no soporto a estas alturas pasarlo mal para apreciar a alguien.

Marcos Gómez Moure dijo...

Creo que jamás ha dado tanto que hablar esta película como en tu artículo. Personalmente nunca me ha interesado la vida privada de nadie. Si comenté algo fue para intentar explicar el motivo de que “alardea”. Sobre los problemas de rodaje - por fin parece que empiezas a ver defectos mayores a la música - no me importan. Las películas se deben juzgar por lo que son y no por lo han podido ser. Avaricia y tantos otros film masacrados siguen siendo geniales pese a los cortes. Morir… dormir… para mí no lo es. Pienso que es un tesoro vacío dentro del cine español que desempolvaste con la ilusión de un Howard Carter.
Sobre Tarkovsky fue una apreciación mía al ignorarlo en tu bloc. Puesto que fue un error mío, te pido disculpas Jesús. George Sherman y Mur Oti son mejores para ti. Lo respeto pero no lo comparto. Sherman me parece un buen director. Pienso que comparar a Sherman con Andrei es una comparación fuera de lugar. Es como comparar a Mozart con Bela Bartok. Son infinitamente distintos. Pienso lo mismo sobre Mur Oti. Actualmente está surgiendo un puñado de “descubrimientos” cinéfilos que no comparto. Por mucho que se quiera reescribir la historia del cine, los mejores siempre serán los de siempre. Sherman, por ejemplo, era un todoterreno pero sus westerns, sus films policiacos, los de aventuras son Pequeñeces (mi favorita de Orduña) con relación a los de Ford, Walsh, Hawks, Mann… lo mismo pasa con el cine japonés. No creo que Gosho, Shimazu, Itami, Kinuyo Tanaka, Kinoshita… vayan a retirar del panteón dorado a Mizoguchi, Ozu y Kurosawa. Aunque confieso que me gustan de la misma forma Naruse,Shimizu y Yamanaka.
Sobre la integridad y España. No veo a Erice con la Durcal. La integridad de Erice y Tarkovsky es indiscutible.
Por lo que veo El batallón de las sombras ha mejorado en tu criterio. Antes afirmas que era de las flojas. (Supongo que te referías a la más floja entre las mejores). Para mí pudo ser una obra maestra, y lo es con relación a las que te cité. Siempre me resultó acartonada y teatral pero lo que menos me gusta es desde la parte que aparece la prostituta. La volveré a ver.
Creo que el término obra maestra lo empleas demasiado. En eso si que estamos muy distanciados. No creo que sea tan fácil llegar a ese nivel de calidad.
Con Godard, claro que a veces hago gárgaras pero suelo volver a verlo. No lo detesto como lo hizo Bergman.
Con esto doy fin por mi parte a este tira y afloja tan interesante como cansino. Deseo que no guardes rencor si en algo te molesté. Defender Morir… dormir… es muy complicado Jesús, por eso en el fondo te admiro. Tú bloc es arriesgado por eso me produce más interés que otros. Espero que un día cuelgues algo de Tarkovsky ya que me gustaría ver tu punto de vista.

Jesús Cortés dijo...

Claro que tiene defectos, como cualquier film ambicioso no entendido por quienes deben aprobarlo y promocionarlo. Y claro que mi apreciación ha ido cambiando, ese texto, muy mal escrito y de tanteo, lo escribí hace una década.
Si faltan directores en mi blog que me gustan - ¿también desprecio a Lubitsch y Stroheim? - es porque en muchas ocasiones no sé qué decir yo de ellos o no encuentro el film para hacerlo. Es frustrante o es una limitación o es las dos cosas.
Comparable es cualquier cineasta con otro, hacen lo mismo, cine, pero sí que es injusto a veces hacerlo y en ese caso supongo que tienes razón. Nombré precisamente a Sherman porque es bastante opuesto a Tarkovskii y porque sus "pequeñeces" me agradan, divierten, a veces me fascinan y siempre me apetecen.
Los canon, cosa pública o común, están ahí para que cada uno los ponga a prueba. Yo estoy de acuerdo con pocos y así lo escribo. Si hablamos de los generales, por supuesto tienes razón, pero yo hablo del mío y ahí Gosho o Shimazu son cada vez más grandes y hace tiempo que superaron a Kurosawa.
Erice no es el director más íntegro de la historia ni mucho menos. Se reúnen varias circunstancias, personales algunas, que lo han colocado en un lugar solitario. Otros mayores han hecho "concesiones intolerables" y han sobrevivido. La vida es dura, a veces demasiado.
Creo que precisamente el término "obra maestra" lo evito bastante cuando escribo, pero puedo estar equivocado. Y no me parece que me "arriesgue" en nada cuando escribo, sólo doy mi parecer y trato de abrir el apetito para que otros vean las películas. Hago martinis, con aceituna y todo.

Cazatrolls dijo...

Si no tienes en la portada un contador o ventana de últimos comentarios, ¿cómo es posible que aparezcan tres nuevos intervinientes en este hilo?

Jesús Cortés dijo...

Pues será porque acaban de reponer hace unos días el film en TV después de muchos años y hay quien ha buscado el texto sin saber nada del blog o quien ha vuelto a releerlo ya por fin con la película disponible, ¿no?

Cazatrolls dijo...

Puede ser. Yo llegué porque alguien enlazó a este artículo en CFC.

Por cierto, la película me decepcionó, pero estructuralmente es muy interesante, y está lejos de ser un "horror".

Jesús Cortés dijo...

Sí, la estructura. Ahora la enlazo más con un Duras, tipo "La navire night" que con los cineastas que antaño dije. Bénard da Costa ya advirtió de la solitaria nodernidad de la película, que le encantaba no por lo que remedaba del pasado, sino porque realmente se adentraba en territorio desconocido.

Anónimo dijo...

Jesús, no sé si lo sabrás, pero ahí van mis preguntas: ¿se doblan a todos los actores en Morir...?, ¿de ser así fue imposición de la productora? La sensación que he tenido ha sido que sí (con casi todos). De ahí que no entienda, por ejemplo, las críticas hacia el niño o la naturalidad que se pregonan en alguno de los comentarios. Como tampoco veo problemas en las edades de Ana Mari y Juan. Una escena que, por otra parte, creo que es genial e iniciadora, dando la réplica perfecta a la de la sirviente con Juan, que, a pesar de estructurarse antes en la película, se produciría un tiempo después. En fin, que a mí sí me gustó mucho.

Jesús Cortés dijo...

Se ha nombrado más de una vez al niño como "culpable" de varios males del film. Bien, no sé qué puede esperarse de un crío caprichoso y acomodado de 1916, yo no conocí ninguno pero me parece bastante plausible e insoportablemente corriente cuanto dice y hace. Las voces efectivamente están dobladas - no sólo la de Jane Seymour, claro: todas - y si no me equivoco en su caso, no por el actor sino que presumo, como tantas veces, que por una actriz de doblaje.
Un punto importante del film es que Mur Oti no comparte para nada el punto de vista del muerto, como por otra parte es muy lógico (¿se puede hacer tal cosa?) y continuamente contrapone lo que entiende por felicidad y lo que considera un recuerdo agradable y entre los que revive - porque le confortan - con otros fúnebres, desesperanzados, rutinarios o vacíos de toda plenitud.
Ese continuo juego de volver a donde estaba cómodo su protagosnita y "llevarlo" a continuación a otro lugar menos grato, el mismo de siempre en su cine, empeñado en llegar hasta el fondo de las vivencias aunque eso implique desproveerlas de su lado ensoñador o de su carácter de refugio, se desarrolla en "Morir..." de manera admirable y muy compleja.

Antonio Domínguez dijo...

Vengo de CFC donde hay un enlace de tu artículo Jesus.Decirte que aparte de lo expuesto por Marcos, ( razon tiene en bastantes cosas) a mi parecer, solo la podría emparentar con algunoss títulos sensibleros de Garci. Lo importante es lo que ha quedado en la obra y no lo que pudo ser. Marco critica aspectos que hacen desmerecer la película. Considero que noo te ha faltado al respeto como dice un colega de CFC. Son opiniones contradictorias de 2 personas q disfrutan ccon el cine. Me encanta leer comentarios como los vuestros. España está ffalta de buenos CRITICOS. Un saludo