viernes, 23 de enero de 2009

MUR OTI VIVE!

Morir, dormir… tal vez soñar” debe ser la película más difícil de ver de la historia del cine español.
La persecución puede durar años y la recompensa llegar de la manera más rocambolesca. Yo la encontré en un Instituto de Secundaria gallego. Al parecer alguien la pudo grabar en un pase televisivo (único) de finales de los 70, cuando un aparato de VHS era tecnología punta y le donó su colección al centro.
La que fue en 1976 la última obra para el cine , no precisamente por voluntad propia, del antaño niño prodigio Manuel Mur Oti (el Orson Welles español lo llamaban con sorna los avispados que nunca advirtieron su talento) es desde luego un film único, sin apenas parecido con nada hecho en España… excepto con la obra de esos otros directores raros y “poco españoles” que tienen tendencia a respetar idiomas originales cuando ruedan y hacen cine “como si fueran extranjeros”: Gonzalo Suárez, Antonio Drove y José Luis Borau.
Es una película fantasmal, con olor a muerte, circular y con un gran anclaje en el pasado. Por sus imágenes se filtra “Rebecca” de Hitchcock (el arranque la recuerda poderosa y sorprendentemente), el cine de casas encantadas típico de los años 40, Visconti, Wyler, hasta Riccardo Freda… y sin embargo la historia es tan original (un episódico “éternel retour” a un tiempo pasado, una amalgama de recuerdos, con azules de Resnais y encaje negro) que no parece un homenaje a un cine pasado de moda sino más bien un salto al vacío de quién, siempre que pudo, supo muy bien lo que estaba haciendo y no miraba las carteleras para inspirarse, un director que escribía sin parar y pensaba día y noche en contar historias, alguien que seguro que hubiera defendido con los puños aquella frase que decía Arturo de Córdova en “Los peces rojos” (José Antonio Nieves Conde, 1955): “la fantasía es la mayor cualidad del hombre”.
Morir, dormir… tal vez soñar” se ve con una sensación de extrañeza. Incluso diría que incomodidad. El protagonista es tan pasivo y deja escapar tantas veces la felicidad para luego regodearse en el recuerdo que casi parece que prefiere rememorar a vivir, como si fuera plenamente consciente de eso que dice Eduardo Punset de que siempre vivimos en el pasado porque hasta el presente se tarda unas milésimas en asimilar por el cerebro. Y sin embargo, cada episodio de los múltiples flashbacks que la pueblan contiene algo extraordinario. A veces es un diálogo, otras un movimiento de cámara. Hay algunos sencillamente prodigiosos, como el de la noche en el dormitorio junto a una preciosa Jane Seymour, cuando se escuchan de fondo las bombas de la guerra civil, quizá lo más conmovedor rodado jamás (junto a “Alumbramiento” de Erice) sobre ese conflicto que tantas malas películas ha producido, un momento que parece salido de “A time to love and a time to die” de Sirk (quizá no por casualidad).
A pesar de algunas deficiencias (la música en algunos momentos y siempre en la apertura de cada escena, un ruido ¿sideral? muy molesto), “Morir, dormir… tal vez soñar” es una de las mejores películas de Mur Oti, tal vez la más personal y muy cercana a sus primeras obras maestras: “Cielo negro” (1951) y “Orgullo” (1955).
Una reedición en DVD, tan improbable como posible (el film existe, esto no es “Home before dark”) pondría al alcance de todos una de las (pocas) películas españolas verdaderamente importantes de su época y permitiría sacar del olvido a este gran director.

5 comentarios:

Christian dijo...

Hola Jesús:

Tienes toda la razón sobre Mur oti. Lo poco que he podido ver de él habla de un gran cineasta. Lo del plano-secuencia de "Cielo negro" es para estudiar obligatoriamente en todas las facultades o escuelas de cine no tan sólo en España. Tomo nota de este título, al parecer, invisible hasta la fecha.
Por cierto, aprovecho para invitarte a incorportarte al equipo de www.cinearchivo.com. Me pareces un auténtico descubrimiento con un conocimiento que escapa de la media... de los críticos de este santo país. Y tú blog no es precisamente "comme les autres" (¿será para despistar en un arrebato de modestia?). Lo dicho: este es mi email:

chaguilera@cinearchivo.com

jesús cortés dijo...

De Mur Oti, incluso las desprestigiadas (en su época, ya nadie se molestará en verlas), "Duelo en la cañada" o la polémica y arriesgada "Milagro a los cobardes" esconden grandes cosas. "A hierro muere" es espléndida, un thriller de calidad indiscutible. La que nunca me atrapó, aparte de las que más vale no nombrar, es "El batallón de las sombras". Es un film con un gran trabajo de dirección, pero me parece acartonado y teatral, aunque quizás debiera volver a verlo.

Juanita Jones dijo...

Tu artículo me ha despertado una insana envidia, llevo años tras ésta película y como bien dices es casi invisible, incluso empezaba a sospechar que era un invento de Miguel Marias, supongo que la posibilidad de intercambio no será posible pero por si acaso dejo caer la petición (monsieurdupin@hotmail.com), desde luego es con diferencia, después estaría "Un hombre por el camino", la película de la historia del cine español que más ganas tengo de ver.

Conocí hace años a Mur Oti gracias a "Orgullo" y no ha dejado de darme grandes sorpresas y satisfacciones, también algunas decepciones como "Loca juventud" o "El batallón de las sombras", que un director con semejante potencia formal sea prácticamente desconocido en una cinematografía tan poco dada a la ambición visual es un misterio y una deshonra. Un saludo.

Juanita Jones dijo...

Acabo de verla, no me preguntes como, y estoy francamente impresionada, es una película excepcional en el sentido más amplio de la palabra, morbosamente enfermiza, un canto de amor casi desesperado a la muerte, a los recuerdos, con un tratamiento del tiempo que roza lo magistral, a lo mejor no es tan acabadamente perfecta como "Orgullo" o "Cielo negro" pero me parece infinitamente más profunda.

A pesar de sus defectos, que los tiene, sobretodo el soniquete que marca los tiempos, que más que nada es una concesión para los espectadores menos atentos, me parece una de los mejores películas de la historia del cine español, muy emparentada con el cine de Duras, Resnais, Fina Torres ("Oriana") y si me apuras del Oliveira de "Viaje al principio del mundo".

"Dormir tal vez soñar" es la versión cinematográfica de otro libro excepcional, y plagado de fantasmas, "Cinco sombras" de Eulalia Galvarriato.

Gracias de nuevo por darnos a conocer ésta obra maestra.

pablo dijo...

yo era amigo de Mur Oti.
Me alegro que se le recuerdo. Era maravilloso como persona.